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Noté que aquel bebé me miraba y sonreía mientras agitaba los brazos y las piernas emulando al Hombre de Vitruvio de Da Vinci.

Más de tres años han pasado desde el ¿cambio? en Navarra y los síntomas empiezan a no poder taparse. Alguna empresa ha anunciado últimamente que podría irse por las malas infraestructuras y comunicaciones de Navarra. Con unas carreteras en deterioro exponencial, un TAV que no llega, un suministro eléctrico deficiente y otras tantas cosas más, no nos debería extrañar. Mucho plan del gobierno, mucho papel, mucho estudio, pero hacer no se ha hecho nada. Así nos va.

El cuatripartito, tan transparente él, ha decido eliminar cualquier intento de investigar las hazañas de su vicepresidente, Manu Ayerdi, en la concesión de préstamos a la empresa Davalor, que, dicho sea de paso, ha metido en el asunto a cientos de navarros. Todos los partidos, incluyendo el ínclito Oran-Bai y los desnortados de IE, han creado una comisión ventilador que oculta la mala gestión y pone el foco en el pasado. ¿Era esta la nueva política? Menos mal que ya se acaba.

Hay palabras que uno, antes de entender su significado, las vive en sus propias carnes. Al menos eso me sucedió cuando aún tenía dientes de leche y nadaba con flotador o manguitos.

Me dio mucho asco, sentí un escalofrío y se me puso la carne de gallina hasta que, con la ayuda de un pañuelo de papel, desapareció…

Entre la lotería de Navidad, el belén y el “ya huele a turrón” me marché de aquel bar acelerado…, a pesar de no tener ninguna prisa.

La peli de Uribe, estrenada en 1981, recuerda unos hechos quizá no del todo frescos en la memoria: Burguete y Espinal como escenario de tiroteos, capturas y refugio de los terroristas huidos.

En esta tercera entrega el autor describe, a través de las crónicas de prensa, los estragos de la gripe en la población navarra durante la primera quincena de octubre de 1918. El virus puso también de manifiesto las enormes diferencias sociales de la época.

¿Cómo una bolsa de un bazar tafallés acaba en las calles de Nueva York?

Me dio la impresión de que me iba a contar alguna batallita de esas en la que uno pretender activar el piloto automático, pero no...

Me toreaba con su aleteo mientras yo daba manotazos al tuntún apretando los dientes, algo enrojecido, lleno de ira.

Cuando abrí la novela se cayó de entre sus páginas un papel minúsculo lleno de texto...

El mes pasado viajé a Madrid por motivos de trabajo. Todo sucedió según lo previsto y nada hubo que destacar. O sí…

Un conocido me dijo hace poco que en sus cuarenta años de albañilería le había ocurrido de todo. Y yo, que siempre cuento con una pregunta en la recámara, le lancé un interrogante que cogió al vuelo.

El último de los encierros sirve para demostrar la tesis general de este gran evento: estas carreras van demasiado rápidas.

La puesta en marcha, por parte de nuestros excelentes políticos y gestores, de la máquina de envases que paga 10 céntimos el envase que se recicla hace que me sienta como en el día de la marmota.

Hay mañanas en las que el corredor se arrepiente de haberse metido a esperar el azar de los toros: en la de hoy, los Cebada Gago ofrecieron clemencia.

Hay mañanas en las que lo último que haría cualquier mortal sería lanzarse a correr el encierro: pero ahí están, cada día, los corredores.

Llevo tiempo sin escribir por estos lares, sean magnánimos y disculpen mi tardanza. Y, como no podía ser de otra forma, el capote de San Fermín interviene para adelantar mi vuelta.

A pesar de que son las fiestas más internacionales del mundo, no conocía nada de ellas. Pero nada de nada. Ni mu.

Vuelvo a Tudela para asistir a la presentación de una exposición en la Fundación de mi tía abuela María Forcada, quién, a punto de cumplir 98 años, sigue desarrollando un importante papel en la difusión del arte en esta región de Navarra.

Aunque Carlos Gimeno no necesita defensa alguna, es importante destacar su enorme trabajo de oposición en Educación. La prueba evidente es que Geroa Bai, Bildu y Podemos se han dado por vencidos en el ámbito del diálogo y la argumentación, pasando al ataque personal, intentando callarle con su propia ley mordaza. Muy democrático todo. No esperábamos menos

Cuando abrí aquella caja de cartón llena de inutilidades, me trasladé al verano de 1992. Era una caja pequeña, de puros, en la que vi un puñado de sobres, varias fotografías y un par de llaveros del tal Cobi.

Uno encuentra arte a través de búsquedas, en Museos, galerías, en libros, en estudios de artistas. Pero en muchas otras ocasiones, el arte aparece en lugares menos esperados, y se producen esos momentos de sorpresa en los que se da una magia especial.

Faltan pocos días para que llegue el mes de julio y en el Parlamento de Navarra ya están plegando velas hasta entrado septiembre. Hemos pedido habilitar los meses de julio y agosto, al menos en parte, para trabajar en alguna comisión en la que llevamos mucho retraso, pero lo han denegado. Desde que salí de la universidad no tenia tantas vacaciones, eso no representa a la sociedad -como tantas otras cosas que suceden aquí-, y entiendo que tendríamos que valorar cambiar la forma de trabajar.

Quién me iba a decir que, pese a que salgo de casa dos horas más tarde de lo habitual, sigo cruzándome con aquel deportista en el mismo punto.

De largo, la comisión de Investigación sobre la desaparición de Caja Navarra, también conocida como 'Comisión CAN', va a ser, salvo enorme sorpresa, a la que más horas se le ha dedicado un tema a lo largo de esta legislatura ¿Es realmente este asunto el que mayor preocupación suscita a los navarros? Un paso más para agrandar la distancia entre política y ciudadanía, que debería llevarnos a analizar el coste, también económico, que va a tener esta infinita Comisión.

Tras unos segundos de sudor frío mezclado con rubor, la mente en blanco y un apuro infinito me marcó sus cinco dedos en mi rostro imberbe.