Colaboradores

Cada vez que escucho esto de la nueva normalidad, me viene a la cabeza el chiste sobre Santillana del Mar, que ni es santa, ni es llana ni tiene mar. Pues eso, ni nueva, ni normal.

Urge romper con todo lo que tenga que ver con los socialistas mientras el Sanchismo continué vivo. Urge poner fin a unas relaciones que nunca debieron de proseguir desde lo ocurrido el pasado verano. 

Calamidad es una palabra con diferente significado si se aplica a personas o a situaciones. Esta semana valen ambos, porque, queridos todos, ¡qué calamidad!

Los podemitas que ayer utilizaban el término mileurista de forma despectiva, hoy quieren hacerte creer que los 500€ que te quieren regalar con tu propio dinero y que no te da ni para pipas, es una gran conquista social.
¿A quién preferís al virus o Sánchez, fachitas? La fantasía erótica, el sueño más húmedo de todo socialista hecho realidad: una sociedad a su merced, amedrentada, para hacer con ella el bricolaje totalitario que se desee.

Teniendo claro que el esfuerzo de nuestras instituciones, a corto plazo, debe ser asegurar la salud de todos y, a medio plazo, dar soluciones a la hecatombe en el empleo que se ha producido, la vida seguirá su cauce, y otros asuntos, ahora paralizados, volverán a reactivarse.

Se ha ido Michael Robinson, uno de los nuestros. No quiere ser esto un obituario, que ya ha tenido muchos y bonitos, sino una carta de agradecimiento. No es fácil encontrar personas que den ejemplo de lo que dicen, Robin era uno de ellos.

Todo de una tacada: no devolver al socio los partidos sin ver, cobrarle por adelantado los que quizás no vea, impedirle renovar la asamblea a su tiempo, ningunearle de nuevo el Centenario, aumentarle en otros 1,8 millones (reconocidos) la reforma del estadio, a la vez que un recorte de sueldo a los currelas.

Desde que el presidente del Gobierno anunció su voluntad de afrontar la reconstrucción del país mediante unos nuevos Pactos de la Moncloa se ha vuelto a hablar de la Transición, es decir, del período comprendido entre el 20 de noviembre de 1975, fecha de la muerte del general Franco, y el 6 de diciembre de 1978, día en que el pueblo español refrendó por amplia mayoría la Constitución que nos permite “vivir en paz y en libertad”, según palabras de Felipe González.

¿Les suena la frase? ¿Han disfrutado de video teleconferencias profesionales? ¿Y del cole?, ¿qué me dicen?, esas fantásticas reuniones multiniño, ¿también las han disfrutado? ¿Hablamos un poco si realmente estamos preparados para que nos salve la tecnología? Pasen, por favor, pero primero apaguen los micros…

El autor expone la importancia del análisis de datos en materia de seguridad global, dicha materia engloba todo lo referente al bienestar de las personas, salud pública incluida. De la estrategia de nuestra seguridad global se encarga el Departamento de Seguridad Nacional, un departamento vital casi desconocido para la ciudadanía.

 

Debemos afrontar el reto de que las personas que dejen de utilizar el transporte público no se pasen al vehículo privado y hagan uso de la movilidad peatonal o ciclista.

Días tristes estos, grises, lluviosos. Días de mierda. Se ha muerto Calleja, de este virus, el primer periodista vasco al que se le hincharon las narices desde dentro del nido de la serpiente, presentando el teleberri.

La autora recuerda a José María Calleja, periodista vasco fallecido este martes a los 64 años víctima de coronavirus. 

Tercer borrador que empiezo esta semana. Los dos primeros enfadado, sigo enfadado, pero no vale la pena. Es mejor no hacer mala sangre por los inútiles, defino, no insulto, de siempre y ver la alegría. Lo bonito. Lo que gracias a Dios depende de nosotros y no de terceros.

El miedo a lo no tangible a lo desconocido, es el miedo líquido. Este Estado de Alarma es el escenario idóneo para quien genera  noticias falsas o Fake News se encuentre en su  hábitat mediático preferido.

Y como no teníamos poco nacionalismo de otro tiempo, parió la yaya batasuna también, que no se pierde un sarao tampoco si de hacer el ridículo se trata.

¿Lo conocen? He leído esta semana sobre él en un libro de Bauman, otra vez Bauman, titulado Miedo líquido. Es de 2006, para los que piensen que esto no se veía venir.

De forma milagrosa la epidemia de peste se esfumó y desde entonces la ciudad, agradecida, conmemora este episodio de su pasado tan presente en estos momentos.
Es en los momentos límite es donde al final sale la verdadera esencia de las personas y Koldo, en vez de dar un respiro a sus compañeros, con mil muertos al día, a lo que se dedicó fue a comportarse como un cobarde.

La heroicidad no consiste en no tener miedo ni dolor, si no en tener el valor suficiente para superarlo. Por eso muchos héroes lloraron esos días. Y sus lágrimas y sus miedos les hicieron aún más grandes.

Estoy harto del pico que no llega, de la curva que no se estabiliza y de la comparativa entre países que tienen más muertos. Casi tan harto de esto como de Resistiré.

¿Por qué esa manifestación se tenía que celebrar a toda costa? ¿Por qué era tan indispensable? Ya nadie se acuerda de ella pero sí de sus consecuencias.
Su tardía y torpe reacción para esta situación extraordinaria les hace, y me refiero sobre todo al presidente, estar siempre dispuestos para admirarse, con esas comparecencias televisivas de extensión castrista-bolivariana.

Situaciones como la que estamos viviendo excitan también la imaginación, dibujándonos escenarios aterradores o creyéndonos en el país de las maravillas. Cada cual tirará hacia donde su estado de ánimo, su objetividad, su vivencia personal o su real gana le incline.

Como a estas alturas ya estamos experimentando, el Estado de Alarma es una situación excepcional y extraordinaria que la Constitución permite de limitación del ejercicio de derechos. Eso sí, el Estado de Alarma debe ser adecuado y proporcionado.
No caben más elementos concurrentes en este despreciable disparate ….o sí, si atendemos a las mezquinas excusas con tintes de burda coartada que han expuesto las “diseñadoras” de esta operación que son a la postre quienes han autorizado y posibilitado todo.

La idea era empezar a repartir a distro y siniestro, pero creo que es mejor dar ánimos que esto será largo. Pero también animar a que lo que vivimos estos días nos caiga en saco roto.

Últimamente tengo la sensación de vivir en una mezcla de videojuego y película futurista donde todo ha cambiado menos los escenarios, que son los mismos que hace un mes. 

Toda respuesta en estado de emergencia tiene que ser analizada y consensuada, de poco sirven en este tipo de situaciones las respuestas inmediatas sin reflexión, es por eso que se preparan los planes de emergencias. 

La fábula se titula así, ¿la conocen?, esa en la que un pastor hace broma con que viene un lobo y luego nadie le cree. Esa fábula que habla de liderazgo responsable en tono infantil.

Ponemos 'tele' delante de lo que sea y ya parece que nos hemos modernizado y encontrado soluciones. Teletrabajo ha sido la última novedad, ahora lo descubrimos y, aunque a la fuerza ahorcan, no parece que estemos preparados.

Una crisis sanitaria gestionada por las autonomías porque Sánchez ni está ni se le espera, más preocupado en soltar eslóganes publicitarios para buscar culpables fuera de su gobierno, que no quiere perder votos y quedarse sin la cama y el colchón de la Moncloa... qué puede salir mal.

Es fascinante ver cómo opera la opinión pública, cómo los prejuicios son más potentes que las verdades y cómo es dirigida, pastoreada, con rumores, medias verdades y mensajitos de WhatsApp de supuestas personas que están en el ajo. 

El otro día Pere habló de la vida vivida y la vida pensada y llevo toda la semana dándole vueltas a esa diferencia entre lo que vivimos y lo que queremos vivir. La vida pintada sería la mezcla, lo que creemos vivir.

Nuestros valles y pueblos están envejecidos y esto está íntimamente relacionado  con la despoblación. Las inversiones  no son suficientes para evitar ver como desaparecen los niños de las escuelas y las voces sabias  de los de mayores  nuestras calles. 

Esta era la frase con la que cerrábamos las conversaciones cuando analizábamos algún proceso operacional, si eran profesionales, o cuando comentábamos algún chascarrillo, sobre todo de relaciones personales.

Hasta el tiempo de descuento, con un cabezazo dormido, no disparó Osasuna entre los trespalos. El Granada le dio un repaso en toda regla. Obtuvo un marcador escaso.

“El Coletas come lubina y los agricultores en la ruina”. Eso decía una pancarta e una de las manifestaciones de agricultores de esta semana. Cada uno ejerce la presión como puede, lo malo es confundir las responsabilidades, ¿no creen?

Doce o catorce días después, ya he perdido la cuenta, seguimos en el mismo punto. Miles de toneladas de residuos altamente tóxicos descontrolados, dos trabajadores desaparecidos y un cargamento de preguntas que nadie desde el PNV quiere responder.

Temporada prácticamente hecha. Los tres puntos dejan la permanencia al alcance de la mano, pero la victoria en San Mamés no será tan recordada por los puntos como por el escenario de la victoria. De nuevo, y ya había llovido, el equipo navarro enmudeció al de Bilbao.

Sí, ese invento tan sencillo que se pone en el parabrisas y abre la barrera de la autopista y los parkings sin tener que parar. No lo llamaría ya innovación, pero es que a veces ni para eso estamos preparados.

Hoy es el santito del amor. Ah, el amor. Love is all around... hasta el aburrimiento. Ojalá hubiera sido la original de los Troggs y no la versión de Wet, Wet, Wet la que perdurara, pero ni en eso tenemos suerte.