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Opinión / A mí no me líe

Sánchez iba a venir a Irroña

Por Javier Ancín 01 abril, 2022 - 10:09

Sánchez ya sólo se pasea por España como el papa Clemente del Palmar de Troya, en andas, a metro y medio del suelo, en éxtasis místico, como si su sola presencia ya hiciera mejorar las cosas. 

Pedro Sánchez, en una visita anterior a Pamplona. ARCHIVO

Nieva en abril. Con saña, como Kellogg's del desayuno de grandes caen del cielo los copos. Lo que no consiga Sánchez no te lo proporciona ni el mayor gafe del universo. Aunque conociendo al personaje, si ayer le echaba la culpa de la inflación desbocada hasta a la calima, ese polvillo del Sahara que salvo fotos espectaculares para Instagram tampoco es que haya causado mayores problemas, hoy es capaz de decirnos que con esta nevada como para que no se disparen los precios

En la España de doña PSOE ya vale todo. Si no le gusta esta explicación tengo otra. Será por ellas. Cualquier día le pillan con otre en la cama y le dice que no es lo que parece, es una consecuencia de la guerra en Ucrania. Begoña, te voy a presentar un plan ambicioso en unas semanas para explicártelo, adquiero el compromiso. Hasta la siguiente pillada, hasta la siguiente excusa. Bego, no te lo vas a creer, el volcán de La Palma me ha comido el informe que te había preparado. 

Nieva en abril. El cambio climático es un hecho... a peor, claro. Vamos de cabeza no hacia un calentamiento, ojalá un veranito de terraceo y cañitas perpetuo, sino hacia una glaciación infernal. Si el averno existe no es un sitio cálido, por pelotas tiene que ser un lugar húmedo, gris y frío. Un lugar inhabitable, donde tiritas y te cagas en todos tus muertos, empezando por ti, todo el rato, eternamente, con su correspondiente cartel dantesco de pierda toda esperanza, debajo del que indica que ha llegado usted a Pamplona. El infierno es un paseo por Irroña con los pies mojados acompañado de una intervención parlamentaria de Coronalzorriz, en bucle, taladrándote la cabeza a medio milímetro de tu oreja con megafonía atronadora de mitin de campaña electoral. 

Nieva en abril y estaba previsto que Sánchez viniera a Pamplona, con su avión privado, su séquito de mil coches, sus pelotas forales, estatales, universales... y dijo que no iba a aceptar preguntas de la prensa. A las pocas horas de anunciar su visita, Sánchez la ha desconvocado por la nieve. 

Sánchez ya solo es un divo que quiere que le admiren. La prensa dócil no dirá ni Pamplona porque en Navarra, la carrera periodista todos saben que empieza de becario plumilla y acaba de jefe de gabinete de doña PSOE o don Podemos a 60.000€ al año la bajada de bandera y de pantalones. Por el camino algún premio de esos que se dan a ellos mismos también cae. No todo va a ser llenarse el riñón de billetes, un poco de gotelé intelectual para el ego también hay que poner, que uno puede ser un vendido pero no por ello deja de ser un vanidoso, como el de Pitis.

Sánchez ya sólo se pasea por España como el papa Clemente del Palmar de Troya, en andas, a metro y medio del suelo, en éxtasis místico, como si su sola presencia ya hiciera mejorar las cosas. Se aparece ante sus súbditos con ese mechón canoso de malo de cómic de Tintín que se le ha puesto, esa sonrisa falsa que no se corresponde con su mirada cabrona y se va, no sin antes haberle impuesto las manos sobre la cabeza a su sacristana Txibite, su monaguillo Coronalzorriz y su Santos Cerdán, que es como un relicario de virtudes pero sin virtudes. Una capillita portátil, como la de los toreros, pero con sus estampitas de todos los vicios políticos.

La última vez que vino Sánchez a Pamplona se inventó un entrada en los jardines de la diputación, metió una cantidad de coches inverosímil por esa verja estrecha que ríete tú de los apretadores del metro de Tokyo, para posar en una escalera que no conducía a ninguna parte. A ver con qué nuevo golpe de efecto nos sorprende en su próxima visita, con que foto de portada para la prensa amiga o con que secuencia para abrir el informativo de Telenavarra. ¿Sigue existiendo Telenavarra o ya sólo emiten desde Bilbao? Hace mucho que no enciendo la tele. Y eso es todo. 


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Sánchez iba a venir a Irroña