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Lentejas americanas: ¿si quieres las tomas y si no también?

Por Iñaki Oroz 08 abril, 2016 - 10:00

Las lentejas…  una de las legumbres que llenan nuestros platos, componentes de la dieta mediterránea, comida tradicional, de cuchara… la intuición dice que el producto será cultivado en España, pero no. Casi todas las lentejas que comemos provienen del país de la comida rápida y la hamburguesa con patatas fritas: los Estados Unidos.

Paseando por supermercados y tiendas, mirando en las cajas y bolsas de legumbres para comprobar el origen, se observa, con sorpresa,  que pocas veces el producto es español. Es especialmente llamativo el caso de los garbanzos y las lentejas, particularmente estas últimas. Hay supermercados donde es imposible encontrar lentejas españolas.

Acostumbrados como estamos a los espárragos, pimientos o alcachofas chinas o peruanas el primer pensamiento que viene  es que las lentejas también provendrán de allí, pero no. En casi todos los envases  se indica que la procedencia es Estados Unidos.

También se podría pensar que la lenteja de marca conocida será española y la de marca blanca extranjera, pero tampoco. Hay lentejas de marca blanca de procedencia nacional y otras de marca reconocida de procedencia exterior. Incluso se puede ver como hay lentejas castellanas en bolsa de tela que son más baratas que lentejas en bolsa de plástico con aspecto más económico.

Por tanto, el precio de las lentejas no viene condicionado especialmente por el origen, como sucede en productos como el espárrago. Estados Unidos aparentemente es un país caro y eso se refleja en que buena parte de las lentejas de marca provienen de allí.

He querido comprobar si las cifras estadísticas cuadran con esto. La FAO demuestra que entre 1960 y hoy, España no ha aumentado especialmente su producción de lentejas, mientras que otros países como Estados Unidos la han multiplicado por 15 o Canadá por 10.

La producción total es importante, pero ¿qué pasa con la productividad? En este sentido España la ha duplicado en el último medio siglo, pero también Estados Unidos o Canadá lo han hecho. No así Italia, que puede tener una tradición gastronómica similar a la española.

Por tanto, vemos como España produce lentejas, no es un cultivo que haya abandonado, y las produce mejor que antes, pero también es verdad que es un cultivo por el que no ha apostado especialmente en relación a otros países.

Cada español consume unos 3 kilos de legumbres al año, de los cuales uno son lentejas, pero estas cantidades se van reduciendo lentamente año a año.

¿Qué pasa con las exportaciones e importaciones? Nos encontramos en un mercado en el que la demanda interna es mayor que la oferta nacional y por tanto España es un importador neto de lentejas y cada año importa más. Estados Unidos y Canadá son los principales proveedores. El precio no parece determinante en la competitividad pues la productividad de los productores españoles es similar a la de los países proveedores.

¿Por qué no se producen más lentejas en España? ¿Por qué este producto perteneciente a la dieta mediterránea procede del país de la comida rápida?

Existe un factor geoestratégico que hay que tener en cuenta. En las últimas décadas España ha multiplicado su producción de cereales con el fin de reducir la dependencia exterior, y lo ha hecho a costa de las legumbres entre otros cultivos. También el productor español percibe que es un sector en decadencia y no apuesta por él.

Visto esto, podría quedar el sabor amargo de un producto tradicional que ya no tiene futuro, pero no es necesariamente así. Hay varios factores que indican que puede haber un repunte en el sector de las legumbres españolas.

Los datos indican que existe demanda, y por tanto hay oportunidad para rescatar estos productos. La innovación en diferentes eslabones de la cadena de valor será clave en este proceso

La valorización del producto como autóctono y por tanto adaptado a las condiciones de clima y suelos, revalorizado por su contribución ecológica como fertilizante natural de la tierra. El desarrollo de un producto que compita con la cocción rápida norteamericana, que aporta facilidad y tiempo pero resta  calidad, sabor y presentación. El mejor posicionamiento en el mercado en cuanto atributos de marketing, etc. son algunas de las oportunidades que la lenteja española tiene para el futuro, y como ella muchas otras legumbres y cultivos.

Muchos dirán: lentejas americanas ¿las tomas o las dejas? Aunque quizás la pregunta útil sería: lentejas nacionales ¿apuestas o no por ellas?


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