Opinión / Desde Baluarte

La Pablo Sarasate Big Band se despide

Por Ana Ramírez García-Mina 31 mayo, 2018 - 14:30

Crítica del concierto de despedida de la Pablo Sarasate Big Band, junto a la asociación Pamplona Swing.

Concierto de la Big Band en la Biblioteca de Navarra junto a bailarines de swing. PAÚL ARCINIEGA
Concierto de la Big Band en la Biblioteca de Navarra junto a bailarines de swing. PAÚL ARCINIEGA

Hay farmacéuticos que escriben novelas, economistas que bailan swing y estudiantes de ingeniería que tocan el trombón. Pintan cuadros o recitan poemas cuando termina la jornada laboral. Detienen la cadena de producción para alimentar otra cosa. Llámalo mente, espíritu o tiempo libre. Como sea, existen pocas actividades que dignifiquen la existencia humana como las artes. Y cuando la creación es gratis, porque sí, todo a su alrededor desprende una belleza humilde, amable y honesta.

La Pablo Sarasate Big Band nació como un proyecto en el que alumnos del Conservatorio Profesional Pablo Sarasate interpretaran, de forma voluntaria, temas de las Big Bands más célebres del Jazz. Su director, Iñaki Rodríguez, es saxofonista y profesor de “Introducción al Jazz” en el Pablo Sarasate. Con un concierto en la Biblioteca de Navarra, Rodríguez se despidió de la Pablo Sarasate Big Band, que venía desarrollando fuera de la jornada lectiva o en su tiempo libre desde hace casi cuatro años: “He decidido dejar de dirigir la Big Band mientras no se revierta esta situación y pueda hacerlo en horas lectivas”.

En el concierto participaron los bailarines de la asociación Pamplona Swing. Profesores y alumnos, en parejas, se movieron al ritmo de los clásicos del Jazz: Duke Ellington, George Gershwin o Frank Sinatra.  El presidente de la asociación, Francisco Zubeldía, habló de la diferencia del swing con el resto de los estilos: “Siempre se baila sonriendo”.

Y así, sonriendo, saltaron y giraron al son de “A tisket, a tasket”, “Fly me to the moon” o “It don´t mean a thing if it ain´t got that swing”. Los músicos de la Pablo Sarasate Big Band interpretaron con fuerza los temas. Cabe destacar que todos ellos provienen, en realidad, de la formación clásica. Su relación académica con el Jazz se reduce a uno o dos años, en los que cursan una asignatura introductoria.

Como solista, Iván Luque dio voz a los célebres “More” o “I’ve got you under my skin”, de Frank Sinatra. El “Fly me to the moon”, “A tisket, a tasket” o el “Summertime” de Gershwin corrieron a cargo de Amaya Arboniés. Ambos cantantes defendieron con solvencia los temas de cabecera de las grandes voces del Jazz. Mientras, los integrantes de Pamplona Swing se movían a la par, mirándose a los ojos o dándose la espalda. De cualquier modo, sonriendo.

El crítico musical y escritor Eusebio García-Mina hablaba en uno de sus discursos a aquellos que miran la sociedad como a las grandes fábricas. A los que creen que los pueblos se componen únicamente de farmacéuticos, economistas o estudiantes de ingeniería, ignorando el resto. “Eusebius” elogiaba al zapatero que también sabe pintar cuadros (o tocar y bailar el swing): “Porque para cumplirse el orden ideal de la vida, no bastan buenos zapateros, ni buenos pintores: es necesario, indispensable, que haya buenos hombres”.

FICHA

Lunes, 28 de mayo de 2018, a las 20 horas en la Biblioteca de Navarra.

Concierto de despedida de la Pablo Sarasate Big Band, junto a la asociación Pamplona Swing.

Programa: temas clásicos del Jazz de los años 30, 40 o 50.


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