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El conductor que mató a un chico el Día del Ángel de Tudela deberá indemnizar a sus padres con 180.000€

El vecino de Milagro ha sido condenado también a indemnizar a la novia del fallecido y a otra amiga que resultaron heridas en el atropello.

Imagen de instantes después del atropello en el camino de Las Norias de Tudela, donde un vecino de Milagro arrolló mortalmente a Carlos Pellejero e hirió a su novia y a una amiga. ARCHIVO
Imagen de instantes después del atropello en el camino de Las Norias de Tudela, donde un vecino de Milagro arrolló mortalmente a Carlos Pellejero e hirió a su novia y a una amiga. ARCHIVO  

El vecino de Milagro que aceptó una pena de 4 años de cárcel por atropellar mortalmente a un joven de 20 años cuando conducía drogado durante la celebración del Día del Ángel en Tudela ha sido ahora condenado a indemnizar a la familia de la víctima y a otras dos chicas que también resultaron heridas.

El Juzgado Nº1 de lo Penal de Tudela ha decidido que el conductor deberá indemnizar a los padres de Carlos Pellejero, el joven fallecido, algo más de 180.000 euros.

La cantidad se ha decidido en concepto de indemnización por los perjuicios causados al tratarse de la muerte de su hijo único y por los gastos de tratamiento médico y psicoterapia al que han tenido que someterse.

Por su parte, la novia del chico que murió atropellado, y que también resultó herida durante el siniestro, recibirá una indemnización de 23.400 euros por las secuelas generadas y los gastos de tratamiento psiquiátrico y de fisioterapia que está siguiendo tras el accidente.

Por último, el condenado deberá indemnizar a otra amiga del fallecido, a la que también hirió durante el atropello, con 8.000 euros por las consecuencias del accidente y las secuelas estéticas que le ha generado.

En total el vecino de Milagro condenado deberá indemnizar, mediante la responsabilidad civil directa de su aseguradora, a la familia y las jóvenes atropelladas con un montante total superior a los 213.000 euros.

LOS PADRES NO HAN PODIDO RETOMAR SU TRABAJO

Durante la celebración del juicio el pasado mes de abril en Tudela todas las partes llegaron a un acuerdo por el que el conductor aceptaba una pena de 4 años, 3 meses y un día de cárcel por homicidio imprudente y omisión de socorro al huir del lugar, aunque no se alcanzó un acuerdo por la parte civil de las indemnizaciones.

Ahora el Juzgado de lo Penal Nº1 ha sentenciado finalmente el reparto de indemnizaciones a las que deberá hacer frente el conductor de Milagro que causó la muerte de Carlos Pellejero durante el Domingo de Resurrección de la pasada Semana Santa de 2017.

Durante el juicio los padres del fallecido explicaron su situación personal. Ninguno de los dos ha podido retomar todavía la normalidad laboral ya que siguen bajo tratamiento y con ayuda de especialistas y de personas de una asociación de víctimas de accidentes de tráfico. 

"Al principio me quería enterar de todo lo ocurrido, buscaba noticias sobre lo sucedido y me negaba a tomar cualquier tipo de medicación. Pero poco a poco llegaron los nervios y la ansiedad, un vacío muy grande por lo que significaba para mí Carlos, con el que pasaba muchas horas", relató el padre del chico.

Por su parte, la novia de Carlos Pellejero, relató cómo vivió el accidente en el que pensaba que iba a morir tras ser arrollados cuando descendían del Cristo de Tudela después de pasar un día de fiesta: "Salí disparada del coche, atravesé arbustos y caí a un agujero. Pensé que iba a morir y ahora no entiendo como el está muerto con 20 años".

LA NOVIA ABANDONÓ SU CIUDAD POR EL DOLOR

La joven, vecina de Tudela de 21 años y que estudiaba en Zaragoza con el fallecido, aseguró que Carlos "fue mi felicidad y, aunque he intentado retomar la normalidad de los estudios, no he podido volver a Zaragoza, ya no soy feliz".

La chica señaló que piensa que su vida ya nunca va a volver a ser lo que fue y que tiene que seguir con tratamiento médico. "Me quedé en ese agujero, no dejo de visualizar ese coche y no termino de ver el final del dolor que sufro", explicó ante la sala. 

Cuando ocurrieron los hechos, el 16 de abril de 2017, el vecino de Milagro conducía influenciado por la cocaína y la marihuana que había consumido en las horas previas. Circuló a gran velocidad por un camino rural, por donde decenas de personas regresaban después de pasar el conocido como Día del Ángel en Tudela.

Cuando invadió parte del margen derecho acabó atropellando a Carlos Pellejero, su novia y una amiga. El fallecido se golpeó la cabeza contra la luna del vehículo y salió proyectado unos 14 metros. Por su parte, una de las chicas fue transportada sobre el capó durante varios metros, hasta que el acusado hizo un giro para conseguir que cayera al suelo. La otra joven fue lanzada a 15 metros de distancia.

EL ARREPENTIMIENTO DEL CONDUCTOR: "ME CAMBIARÍA POR ELLOS"

Después de lo ocurrido, el condenado se dio a la fuga, regresó a su casa de Milagro, trató de limpiar los restos de sangre del vehículo y se metió en la cama a dormir antes de entregarse finalmente a los guardias civiles que acudieron a buscarle a su domicilio y acabó ingresado en prisión, donde continúa desde entonces.

En la sesión del juicio, el conductor se mostró profundamente arrepentido. En el turno de última palabra, el vecino de Milagro llegó a asegurar que "ojalá pudiera dar marcha atrás" y ponerse en el lugar de las víctimas.

"Pido perdón a las víctimas, a las familias y a Dios. Me siento muy arrepentido, nunca jamás quise que pasara este accidente. No dejo de llorar, porque ellos no se lo merecían", aseguró entre lágrimas el joven al hacer uso de su última palabra.

"Quiero concienciar a todas las personas para que no cometan el mismo error que yo cometí. Me gustaría poder ayudarles si ellos quieren. Ojalá pudiera dar marcha atrás y ponerme en su lugar", aseguró.


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