• martes, 30 de noviembre de 2021
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SOCIEDAD

El valenciano que corría el encierro y ha terminado vendiendo sus naranjas en Pamplona

Leonardo Beltrán regenta junto a su esposa un local en la calle Fuente del Hierro de Iturrama donde vende sus naranjas traídas directamente de sus campos de Valencia.

“La naranja valenciana” frutería de la calle Fuente del Hierro en el barrio pamplonés de Iturrama. PABLO LASAOSA
Leonardo Beltrán, propietario de “La naranja valenciana”, la frutería de la calle Fuente del Hierro en el barrio pamplonés de Iturrama. PABLO LASAOSA

‘La naranja valenciana’ es el nombre de la tienda de fruta y verdura que dirige Leonardo Beltrán, de 61 años, con su esposa Angelica P. Orrego en la calle Fuente del Hierro 32 de Pamplona, con el atractivo especial de las naranjas que cuelgan en mallas sobre la fachada de la tienda.

Leonardo Beltrán es un buen corredor del encierro de San Fermín. Pamplona no tendrá encierros de toros en este 2021, pero sí San Sebastián de los Reyes. Además, este verano tampoco habrá celebración de las fiestas patronales en Navarra.

Beltrán abrió una tienda pequeña hace tres años en la avenida de Sancho el Fuerte, en la esquina con la calle Esquiroz. Posteriormente, se trasladó a la nueva ubicación y ha dado de lleno en el clavo por el gran éxito de ventas. El secreto de estar en Pamplona vendiendo naranjas de su pueblo, Gandía, es el encierro de San Fermín, ya que ha sido un corredor habitual hasta 2019.

"Desde al año 1991 corro el encierro y tengo muchos amigos. Me dijeron que pusiera una tienda con nuestras naranjas y hemos dado en el clavo. He corrido 28 años y quería cortarme la coleta con 61 años, pero vino la pandemia y estamos esperando. Sigo pensando cortarme la coleta en cuando se pueda", asegura.

"Empezamos en Sancho el Fuerte. Fueron nuestros principios durante tres años y ahora desde el 5 de octubre estamos aquí en Fuente del Hierro 32. La gente ya nos conoce, viene la clientela anterior y ahora tenemos el doble y a veces el triple. Es muy buena zona esta de Iturrama, buenísima. Venía mucha gente por la naranja que la traemos directa del campo nuestro, pero ahora hay mucho más movimiento que antes", explica ilusionado por el fenomenal momento de su negocio. 

Aspecto interior de la tienda de naranjas situada en la calle Fuente del Hierro 32 de Pamplona. PABLO LASAOSA.

Beltrán explica que tienen sus propias fincas en el sur de Valencia, en Gandía, y el motivo de venir a vender directamente a Pamplona fue que los comercios que les compraban allí la fruta, como la cooperativa, no daba "ni para los gastos".

Fue en ese momento cuando, conocedor este aficionado a los toros y buen conocedor de Pamplona, decidió venir a vender su producto. 

"He corrido los encierros de la zona de Mercaderes a la curva de Estafeta. Conozco a varios amigos navarros y cuando nos vemos tomamos un vino y hablamos del tema. Ahora con la pandemia, a ver cuando se puede hacer algún año. El último año que corrí me tiraron dos veces los corredores. Comprendo que hay gente muy preparada y uno a veces casi molesta", comenta sobre su pasión. 

"Yo fui novillero en mi época, casi llegué a tomar la alternativa y tengo mucha afición. En la cuesta de Santo Domingo dices 'bon dia' en valenciano y te contestan casi todos. Haces amistades con todo el mundo. De Castellón viene muchísima gente. Ahora esperaremos al 2022 si Dios quiere. A ver que pasa", asegura Beltrán. 

Las mallas de naranjas colocadas en la fachada son el mayor atractivo de la tienda. PABLO LASAOSA

"Soy de Gandía. Mis padres ya murieron y somos cinco hermanos que están allí trabajando en los campos nuestros y además llevamos a vender también a Vitoria, San Sebastián y a la zona de Barcelona. Cuando se acaba nuestra fruta vendo la de familiares y vecinos porque en el pueblo nos conocemos todos. Hasta julio tendremos naranjas a la venta", indica para los pamploneses interesados. 

Cada cierto tiempo telefonea a Gandía y carga el transporte tres o cuatro palés que van sobre mil o mil cien kilos cada palé, hasta el punto de que llega a traer nueve pales a la semana. Se la mandan sus hermanos y en una nave en Mercairuña es donde la descargan y la van reponiendo.

Acerca de las mallas de naranja que cuelgan en la fachada de la tienda asegura: "Hay bastante tránsito y la gente la ve y atrae bastante, pero también tiene que ser buena la naranja. Tenemos mucho trabajo la verdad. La tienda inicial de Sancho el Fuerte era muy pequeña. Para uno bien, pero para dos no y vimos esta bajera donde estamos alquilados con mi esposa y una trabajadora".

Aunque la naranja es el producto que más le llama en la tienda también hay también manzanas, verdura de Navarra "muy buena", cítricos, fruta de hueso, explica Leonardo su fuerte y cálido acento valenciano.


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El valenciano que corría el encierro y ha terminado vendiendo sus naranjas en Pamplona