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Opinión / A mí no me líe

Corrientes circulares en el tiempo

Por Javier Ancín 03 febrero, 2021 - 10:32

Es desesperante... no pasa nada que no haya pasado ya durante todo este año y todo el mundo en este gobierno pasa.

La marmota Phil el día 2 de febrero de 2017 después de su pronóstico. CRÓNICA GLOBAL / EFE
La marmota Phil el día 2 de febrero de 2017 después de su pronóstico. CRÓNICA GLOBAL / EFE

No hay mucho que hacer. Si acaso visitar librerías, esperar la publicación de libros, leerlos, comprarlos, tapizar con ellos las estanterías de casa, refugiarnos dentro, meternos con ellos en la rueda del hámster en la que vivimos confinados, arrestados, desde hace un año, para no volvernos definitivamente locos y escapar un rato de esta realidad absurda.

Se nos murieron los clásicos... pensaba ayer cuando salí de la librería Walden con mi botín. Umbral, por ejemplo, del que anda ahora rulando por esas plataformas de Dios un documental donde lo más llamativo es que mentía hasta en su tono de voz, que con su hijo Pincho dejaba de impostar. 

Se nos murieron los clásicos y se nos murieron también los contemporáneos. Gistau, por ejemplo, del que acaba de salir un libro donde recopilan algunos de sus artículos. Iba a decir mejores, pero es que todos los artículo de Gistau eran mejores. ¿Cómo habría contado Gistau estos días que no llegó a vivir? Mejor, lo hubiera contado infinitamente mejor.

Una de las cosas que más detesto de hacerme mayor es esta sensación de orfandad como lector que va creciendo, en realidad se va cavando, hacia abajo, profunda. Odio dejar de leer a los escritores que me gusta leer, odio tener solo que imaginar cómo lo hubieran visto ellos. 

Ayer murieron 724 personas. En el peor momento del arrestó domiciliario total de marzo, abril, mayo, oficialmente llegamos a 950 muertes diarias. En Navarra se tiran vacunas, en España no manda nadie. Sánchez nos vende únicamente palabras, cogobernanza, resiliencia... e Iglesias cuando se pone la cosa fea y los ataúdes se amontonan desaparece, se esconde y se pone a ver series en la tele. Esto es un sindiós donde ya todo el mundo actúa como si no pasara nada.

Es desesperante... no pasa nada que no haya pasado ya durante todo este año y todo el mundo en este gobierno pasa.

Esperamos... y seguimos esperando como los pecios humanos en la película Casablanca esperaban y esperaban y esperaban poder salir, como nosotros ahora, de esa corriente circular en el tiempo de la que hablan Los Planetas en su canción: Sintiéndome enfermo... como una temporada en el infierno. Intentando ver una salida.

Encontrando más problemas todavía. Por obra y gracia de él, que controla el firmamento; él, que decide que ande perdido en corrientes circulares en el tiempo; él, que transforma los diamantes en quejidos y lamentos; él, que se encarga de que salgas y que yo me quede dentro. 

Pareciera que hablaran de Sánchez... todo el rato, a todas horas, en cada estrofa. Me gustaba más esta canción cuando hablaba de nosotros, de como nos separamos para siempre y de que ya nunca íbamos a volver a vernos. Sánchez lo ha pringado todo de él, toda nuestra vida ya solo es él. Hasta los malos recuerdos los quiere con su cara. Todo.

Ayer fue el día de la marmota... Phil vaticinó 6 semanas más de invierno, un día tras otro más. El día en el que murieron 724 personas Sánchez salió solo para votar a favor de una propuesta de ERC en el congreso en la que exigían la constitución de una mesa para independizarse de España y de la mitad de Cataluña y en la que reclamaban, también, de nuevo, otra vez, indultos para sus delitos, para volverlos a hacer, para volver a cometerlos. El PSOE no puede dar más asco. Y Podemos, claro, que también votó esta aberración. Y eso es todo.


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Corrientes circulares en el tiempo