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Blog / La Claqueta

Daniel Craig se despide de su dramático y realista Bond

Por Santi Irurtia 05 octubre, 2021 - 8:54

Su director es Cary Joji Fukunaga, responsable de la primera temporada de “True Detective”, la película de Netflix “Beasts of no nation” sobre niños soldado y la extraña y atrevida serie, “Maniac”.

James Bond en Sin tiempo para morir. CEDIDA
James Bond en Sin tiempo para morir. CEDIDA

Ya tenemos en cines la última película de Daniel Craig como James Bond en “Sin tiempo para morir”. Ha sido una espera larga ya que debía haberse estrenado en abril de 2020. Los productores Barbara Broccoli y Robert G Wilson han sido capaces de dominar el miedo y no venderla a diferentes servicios de streaming que durante la pandemia llegaron a ofrecer cientos de millones por el film.

La aventura de Craig comienza en 2006 con “Casino Royale”, prosigue con “Quantum of Solace” en 2008, “Skyfall” en 2012 y finaliza con “Spectre” en 2015.De alguna forma, el consenso es que “Casino Royale” y “Skyfall” son un nivel superior al resto, tanto de Craig como de Bond en general. Son grandes películas de acción que van más allá del mito del personaje. “Quantum of Solace” vivió problemas poco comunes como la huelga de guionistas, lo que provocó que incluso Craig tuviera que trabajar de guionista “fue una tormenta de mierda” y “Spectre” es algo irregular a pesar de contar con el equipo de “Skyfall”.

Cuando parecía que “Spectre” iba a ser la última, en 2017 Craig aseguro que quería hacer una última. Desde entonces han sufrido incontables obstáculos: cambios de director, reescrituras de guion, lesiones físicas del protagonista… El resultado es una película que alejada de la perfección de las dos cintas comentadas que triunfa en cuanto a emoción y entretenimiento. Esto es gracias a personajes carismáticos, buena dirección y Bond tomando contacto con territorio emocional desconocido. Los personajes y las secuencias de acción consiguen ocultar la confusión que hay alrededor de la trama y su villano.

Su director es Cary Joji Fukunaga, responsable de la primera temporada de “True Detective”, la película de Netflix “Beasts of no nation” sobre niños soldado y la extraña y atrevida serie, “Maniac”.

Sinopsis: Bond ha dejado el servicio secreto y está disfrutando de una vida tranquila en Jamaica. Pero su calma no va a durar mucho tiempo. Su amigo de la CIA, Felix Leiter, aparece para pedirle ayuda. La misión de rescatar a un científico secuestrado resulta ser mucho más arriesgada de lo esperado, y lleva a Bond tras la pista de un misterioso villano armado con una nueva y peligrosa tecnología.

La primera mitad es realmente apabullante, Bond en plena forma en cuanto a drama, emoción y lo bien que funciona la acción. Ya en su primera secuencia sus guionistas y director deciden desafiar aquello que se tiene preconcebido de lo que puede ser un inicio de esta saga. Tan bien empieza que mi escepticismo al entrar a la sala se esfumo con las primeras imágenes. En parte, esas buenas sensaciones vienen porque la película decide jugar un poco con el “vivieron felices...” con el que terminaba “Spectre” y porque haya tanta continuidad respecto a su película anterior. La relevancia que le dan a todo lo ocurrido con “Spectre” hace que ésta aumente un poco su valor.

Hay que decir que aunque no funcione como ese reloj suizo dramático llamado “Skyfall” es, sin duda, más entretenida y con un sentido del humor que arranca varias carcajadas. Sus dos horas y 43 minutos consiguen no sentirse como tales gracias a su continuo movimiento, pero al mismo tiempo tampoco le da a uno la sensación de que esta en un viaje con continuas paradas. Ese es un baile complejo en el Fukunaga consigue ganar. En sus escenas de acción encontramos algunas increíbles (Italia, Cuba, el escondite en el bosque…) y otras más convenientes que nos hacen perder cierta credibilidad.

Ahora, lo que le impide llegar a ser brillante es su trama y su villano. Por eso funciona tan bien la primera mitad, porque no tiene que lidiar con ellos, la propia película intenta, sin éxito, posponer enfrentarse a ellos. Ahí es cuando llegan un villano y argumento confusos, parece que se han preocupado más porque el villano intimide que porque tenga sentido y coherencia. Cada vez que en una película de espías hay misiles y nanotecnología me pongo un poco nervioso. Precisamente era el ingenio de la sencillez de los anteriores villanos lo que habían hechos esas historias funcionar: en “Casino…” tenemos un banquero de traficantes de armas que debe dinero y en “Skyfall” tenemos un ex agente del MI6 que busca venganza.

A pesar de las exigencias del público con grandes escenas de acción creo que cuando mejor funcionan es cuando se simplifica y se mantienen pocos y sencillos elementos. Especialmente en los desenlaces creo que no necesitamos 800 muertos sino claridad en las dinámicas y verosimilitud.

Ya hay datos de la vigésimo quinta película de James Bond en taquilla y los datos son muy buenos. Todavía sin estrenarse en importantes países como Estados Unidos o China en su primer fin de semana ha conseguido 119 M cuando la estimación era de 80-100.

Hay un baile constante a lo largo del film de los mejores elementos de la saga Craig y de los más desafortunados. Por suerte, el resultado final es a favor y Daniel Craig puede despedirse como el mejor Bond y el que mejor ha gestionado su personaje, con muy buen inicio, medio y desenlace.

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Daniel Craig se despide de su dramático y realista Bond