TRIBUNALES

El vecino de Cascante que explotó la casa de su familia con un camping gas y gasolina: " No lo volveré a hacer"

El hombre que prendió fuego al domicilio dice que su intención sólo era "afear la casa", dejar las paredes negras.

Imagen de como quedó el domicilio familiar ubicado en Cascante que tuvo que ser derruido. GOBIERNO DE NAVARRA
Imagen de como quedó el domicilio familiar ubicado en Cascante que tuvo que ser derruido. GOBIERNO DE NAVARRA  

El hombre acusado de explotar la casa en la que vivía su familia, maltratar a su mujer e hijos y además quebrantar la orden de alejamiento que tenía sobre su hijo mayor que vivía en la casa sus dos hermanos y su madre ha sido interrogado en la última jornada del juicio.

Este jueves 17 de noviembre ha tenido lugar la última sesión del juicio en el que únicamente quedaba por declarar el acusado y que las partes y el Ministerio Fiscal expusiesen sus conclusiones. El hombre ha negado los años de maltrato apoyándose en que de las 36 denuncias que le había puesto su exmujer sólo 2 habían salido adelante, de las demás había quedado absuelto.

El hombre reconoció el incendio, eran numerosos los testigos que le habían oído decir que iba a quemar la casa y que le vieron entrar en la casa con la gasolina y el soplete formado con el camping gas, es por esta razón que la acusación y la fiscal no han considerado la atenuante de confesión: "todos sabían que había sido él".

En el turno de última palabra el acusado ha pedido disculpas por el incendio y ha señalado que estaba "muy arrepentido", además ha señalado que "no lo iba a volver a hacer", sin embargo ninguno de los afectados se encontraba en la sala.

Tanto el Ministerio Fiscal como la acusación particular ejercida por la exmujer del acusado han coincidido en calificar los hechos como un delito de incendio con un grave riesgo para la integridad de las personas además de un delito de maltrato prolongado en el tiempo. El abogado defensor ha señalado que, aunque respetaba las conclusiones del Ministerio Fiscal y la letrada de la acusación particular, estaban incurriendo en un "exceso" en sus consideraciones y ha pedido a los jueces que "equilibrasen la balanza".

Según la defensa tanto la fiscal como la abogada de la mujer han hecho "una interpretación excesiva de lo que ha ocurrido" y que han hecho un "exceso en configuración y análisis" únicamente con el testimonio de la mujer y ha pedido prudencia.

Durante el juicio la defensa ha hecho referencia a juicios como el del asesinato de Nagore Laffage o el caso del ertzaina que mató de un disparo a un camionero juzgados en la misma sala, señalando que fueron condenados a penas de 12 y 13 años de prisión y para su sorpresa la Fiscal y la defensa solicitaban "15 y 20 años" para su representado.

El abogado defensor ha respaldado su petición de 2 años de prisión para el acusado en que se trata de un delito únicamente de daños y no de incendio con peligro para las peligro para las personas y considerando las atenuantes de confesión y por el estado psicológico del acusado ya que consumía drogas aunque no se ha podido probar que las consumiese el día de los hechos.

Con respecto al consumo de drogas la acusación ha señalado que era falso ya que había hablado de cantidades extremadamente letales y en ningún momento nadie apreció que sus capacidades estuviesen mermadas.

"COGIÓ DOS POLLOS Y LES ARRANCÓ LA CABEZA SIN APARTAR LA MIRADA, DESPUÉS FUE A POR MÍ"

Los hechos se remontan a abril de 2013 cuando se inició la separación entre el acusado y la que es ahora su exmujer. Antes de que el acusado apareciese en la casa de Cascante donde vivía su mujer y sus tres hijos con una garrafa de gasolina y un soplete, le advirtió a su hijo pequeño "preocupate de salvarte" y le preguntó si su madre merecía vivir o morir. Así lo relató el hijo pequeño del matrimonio ante los jueces.

Durante el lunes tuvieron lugar los testimonio más angustiosos: los de la exmujer y en especial de los hijos del acusado. Los cuatro coincidieron en describir un contexto de miedo y terror que varios vecinos de la localidad corroboraron. "No querían que trabajase en un lugar público porque él aparecía" ha señalado la mujer. " La gente no quería problemas" añadió.

A más de 20 años de maltrato, vejaciones y situaciones sacadas de la mente más perversa, como arrancar la cabeza a dos pollos vivos antes de agarrar del cuello a su mujer, según ha relatado ella misma, llegó lo que varios familiares han coincidido en denominar "la quema".

El 24 de abril de 2013, el hombre, tras incitar al hijo pequeño del cual tenía la custodia a llamar al vecindario para saber el paradero de su mujer y decirle que "su casa iba a hacer boom" se dirigió al que había sido el domicilio familiar.

La mujer asustada, que estaba en casa de una vecina a la que también habían llamado, corrió al domicilio. " En un primer momento no veía si la puerta estaba abierta o cerrada, habíamos puesto una cortina porque los niños del pueblo se quedaban mirando las pintadas con insultos que nos puso en la puerta".

La mujer entró en la casa, había un fuerte olor a gasolina. Fue entonces cuando una voz dentro de la casa le dijo : " Me había arrepentido, pero ahora que estás dentro ya no". Entonces vio a su exmarido con un soplete acercándose al suelo. La mujer salió corriendo retrocediendo sobre sus pasos. El hombre, según señaló durante la vista la mujer, salió tras ella encendiéndose un cigarro. Instantes después la casa explotó. La mujer quiso entrar porque su perra y su gato estaban dentro, por suerte sus hijos estaban fuera. La casa quedó completamente destruida y tuvo que ser derruida. Una de las testigos señaló que el tejado saltó por los aires. 

Fue el punto y final de años y años de humillaciones, agresiones y una persecución enfermiza, según lo ha descrito la familia. "Él sabía dónde estaba, siempre aparecía cuando salía a la calle, cruzaba el coche y me insultaba y amenazaba. Le daba igual si estaba con alguien".

El Ministerio Fiscal reclama un total de 19 años de prisión para el procesado: tres años por maltrato habitual, un año por el quebrantamiento de la orden de alejamiento que tenía sobre su hijo mayor y quince años por quemar la casa de la familia.

En el momento en el que el juez le preguntó al acusado si reconocía los hechos por los que se le juzgaba dijo que sí que quemó la casa aunque ha apuntado que miró antes y "no había nadie". También aseguró que "en la vida había maltratado a su mujer".

Ante la acusación de que el hombre desde prisión (donde se encuentra por ésta causa) había llamado en numerosas ocasiones para ofrecerle dinero a su exmujer a cambio de sexo el acusado sostuvo que "en la cárcel sólo le dejaban tener relaciones con su exmujer" y no le dejaban "con otra persona que pidió".

HUMILLACIONES, AMENAZAS DE MUERTE Y VIOLACIONES

La exmujer del acusado ha descrito con pelos y  señales años de humillaciones. "No solíamos llegar a la hora al colegio porque nos obligaba bajar a la granja a dar la vuelta a los pollos". La mujer señaló que la relación tenía altos y bajos, había épocas buenas, tenían otro hijo y volvían los maltratos. "Cogía todo el dinero que había en casa y se marchaba por la noche, no teníamos ni para comer".


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