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El conductor borracho que arrolló mortalmente a un motorista de Huarte y se fugó se enfrenta a 5 años de cárcel

El acusado detuvo el coche, se bajó, no dio aviso a los servicios de emergencia y se marchó, aunque minutos después llamó a un amigo policía.

Un motorista y vecino de Huarte de 49 años ha fallecido tras un accidente en la PA-30, a la altura de Tajonar. POLICÍA FORAL
Un motorista y vecino de Huarte de 49 años ha fallecido tras un accidente en la PA-30, a la altura de Tajonar. POLICÍA FORAL  

El hombre que arrolló a un motorista de 49 años en Huarte cuando conducía borracho y se dio a la fuga, dejando a la víctima con heridas muy graves que le causaron la muerte minutos después, será juzgado la próxima semana en Pamplona.

El Juzgado de lo Penal Nº1 de Pamplona celebrará el juicio contra el conductor este próximo lunes. El fiscal solicita para el acusado 5 años y 3 meses de cárcel por los delitos de homicidio por imprudencia y omisión del deber de socorro.

Desde la fiscalía han tenido en cuenta como atenuante la reparación de daño, ya que acusado consignó a la familia del fallecido 46.315,50 euros para indemnizar a los perjudicados.

Tal y como se recoge en la acusación del fiscal, los daños en la moto ascendieron a 2.507,98 euros, que es la cantidad que ahora reclaman los tres hermanos del vecino de Huarte fallecido tras el grave accidente.

NO DIO AVISO A LOS SERVICIOS DE EMERGENCIA Y SE FUGÓ

Según consta en el auto que elaboró el Juzgado de Instrucción de Aoiz, el conductor ahora acusado, C.J.G.U., circulaba por la ronda de Pamplona durante la madrugada del lunes 12 de junio de 2017, cuando arrolló a la víctima, que circulaba en su moto. El conductor detuvo su vehículo, se apeó del mismo y, después de unos diez minutos en el lugar, reanudó la marcha sin pedir auxilio.

A la altura del punto kilométrico 1,500 de la PA-30, el imputado, “influenciado por los efectos de las bebidas alcohólicas", con una tasa de entre 0,9577 y 1,03 miligramos por litro de aire expirado, "y como consecuencia de conducir sin prestar la atención debida a las circunstancias de la vía", colisionó por alcance con la parte delantera derecha de su vehículo contra la parte trasera de un ciclomotor conducido por J.C.R.E., que circulaba delante suya.

“Le arrolló provocando su caída a la calzada y causando su muerte sobre las 6.10 horas” al haberse fracturado el cráneo a consecuencia del impacto y la caída al asfalto.

Tras el choque, el encausado detuvo su vehículo escasos metros más adelante del punto de la colisión, donde yacía la víctima inconsciente en el suelo, y se apeó. Dejó su coche en el arcén derecho del carril de aceleración e incorporación a la PA-30 desde el polígono de Mutilva, ocupando parte de dicho carril de incorporación.

DURANTE LA HUIDA LLAMÓ A UN AMIGO POLICÍA MUNICIPAL

Según el juez, una vez salió de su coche, el inculpado miró a su alrededor sin alejarse del mismo, de forma que, siendo consciente de que había arrollado a una moto, “sin acudir en ayuda del conductor de la misma ni pedir socorro ajeno, angustiado por la situación”, decidió, ante el temor de que le hicieran la prueba de la alcoholemia, abandonar el lugar y dirigirse a su casa.

Durante el trayecto de vuelta a casa, entre las 4.41 y las 4.59 horas, recibió una llamada de su esposa de 24 segundos, realizó otra llamada de 4 minutos y 40 segundos a un amigo, al que acababa de dejar en su domicilio de Sarriguren, durante este recorrido el coche lo había conducido su amigo; efectuó otras dos llamadas a un amigo suyo policía municipal —ambas infructuosas porque este se encontraba dormido— y volvió a llamar a su amigo de Sarriguren por espacio de 3 minutos y 28 segundos. En esta llamada, le refirió que creía que había chocado contra algo pero no sabía de qué se trataba.

A la mañana siguiente, el ahora acusado volvió a llamar tanto a este amigo como al policía municipal. El agente, que había escuchado en la radio la noticia del motorista fallecido y ante la tesitura de que su amigo pudiera ser el causante, le conminó a que acudiera a la Policía Foral a relatar lo sucedido.

A las 12.35 horas, acompañado por un abogado y su amigo policía, el imputado se personó en dependencias policiales. Se sometió voluntariamente a la prueba de etilometría, en la que arrojó un resultado de 0,41 y 0,40 mg/l a las 13.16 horas, casi nueve horas después del accidente.

VARIOS CAMIONEROS LO VIERON FUERA DEL COCHE

Si bien el investigado afirmó que no vio nada extraño puesto que la carretera estaba “muy oscura”, el juez de instrucción mantuvo que en las fotografías de los atestados policiales se percibe que todas las farolas estaban encendidas, lo cual unido a la escasa distancia entre donde detuvo el coche y la posición de la víctima, “resulta difícilmente creíble que nada hubiera divisado, especialmente visto el estado en el que había quedado la parte delantera derecha de su vehículo, cuya aleta fue totalmente desprendida y los daños y desperfectos eran patentes y manifiestos”.

En la resolución judicial, el juez indicó que un testigo —conductor de un camión de reciclaje de residuos— vio al encausado sobre las 4.35 horas de pie, inmóvil, al lado de su coche, con la aleta derecha totalmente desprendida y mirando hacia él.

Esta persona, que tuvo que esquivar el vehículo toda vez que invadía parte de la calzada, dijo que no se paró porque el imputado no le hizo señal alguna de precisar auxilio.


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El conductor borracho que arrolló mortalmente a un motorista de Huarte y se fugó se enfrenta a 5 años de cárcel