• lunes, 06 de diciembre de 2021
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TRIBUNALES

Amparo y Julio fueron los únicos testigos de los asesinatos de Cáseda: sus versiones opuestas ante el jurado

El matrimonio roto entre ambos desde aquel mismo momento y el enfrentamiento entre ambas familias ha llevado a escuchar dos versiones de lo ocurrido en el momento de los hechos. 

Julio y Amparo ha declarado este martes en la Audiencia de Navarra sobre el triple crimen de Cáseda. LASAOSA
Julio y Amparo ha declarado este martes en la Audiencia de Navarra sobre el triple crimen de Cáseda. LASAOSA

Amparo y Julio fueron pareja. Los dos se casaron por el rito gitano tres años antes de los terribles sucesos ocurridos en Cáseda que terminaron con la muerte del padre y los dos hermanos de Julio a manos del padre de Amparo. 

Juntos tuvieron una hija en común y durante su corto periodo de convivencia llegaron a separarse hasta en cuatro ocasiones, aunque luego siempre volvían. Ella le acusa de maltratarle y él aduce que todas sus denuncias han terminado siempre archivadas en el juzgado. "Me trataba mal, me humillaba delante de la gente", ha explicado Julio este martes en el juicio por los crímenes de Cáseda. 

Los dos han declarado como testigos delante del tribunal y del jurado popular que tienen que decidir el futuro de Juan Carlos, el padre de Amparo y suegro de Julio, así como de los hermanos de ella, Juan Carlos y Emilio. Era la primera vez tras los hechos que volvían a coincidir y, aunque no se han cruzado durante sus declaraciones, el juez les ha advertido de que podrían llamarles para un careo. 

Las versiones de ambos sobre lo que ocurrió en Cáseda el 18 de septiembre de 2018 difieren de manera diametral. Ellos son los únicos testigos del triple crimen provocado por su perturbadora relación que terminó con la muerte de tres miembros de la familia de Julio a manos de la familia de Amparo. 

La acusación particular ha pedido prisión permanente revisable para cada uno de los tres acusados mientras que el Ministerio fiscal reclama 60 años de cárcel (20 por cada crimen) para cada. La defensa del padre reconoce que fue el responsable de los hechos y asegura que sus hijos no estuvieron implicados. Por ello, pide una condena de quince años de cárcel con las atenuantes de arrebato y confesión y la absolución de sus hijos.

Amparo ha defendido a su familia y ha protegido a sus hermanos, de los que ha asegurado no tuvieron ninguna participación en los disparos. "Mi padre no quería que volviera con un maltratador, pero yo estaba en mi adolescencia y quería estar con él", ha asegurado durante su declaración, en la que de forma constante ha mantenido no acordarse de muchos detalles que sí reveló ante la policía y el juez que instruyó la investigación tras los hechos. 

De hecho, Amparo ha llegado a poner en duda sus primeras versiones de los hechos ocurrido en Cáseda hasta el punto de insinuar que esas declaraciones firmadas por ella misma no eran exactas. 

"Yo no vengo a salvar a nadie y quiero que se cumpla lo que se tenga que cumplir. Ellos son mi familia, pero los otros también lo eran", ha dicho ante las preguntas de de la defensa de su padre y hermanos. 

Amparo ha asegurado que cuando su padre y hermanos llegaron a Cáseda desde Muniáin de la Solana sólo querían que volviera con ellos. "Mi padre me pegó un cachete y habíamos tenido una conversación normal, de padre a hija. No hubo amenazas ni dijo que fuera a venir a pegarse con mi marido y su familia", ha dicho para negar las conversaciones previas por teléfono y los mensajes de WhastApp que constan en la instrucción. 

Además, ha dicho que no va a denunciar a su padre por esa agresión, por la que la Fiscalía pedía una pena de prisión añadida a la prisión permanente revisable por os tres asesinatos. 

En toto momento, Amparo ha mantenido que su hermano Emilio no tuvo nada que ver con los hechos, que no se pegó con nadie y que estuvo ajeno en todo momento a lo que ocurrido. También ha defendido a su hermano Juan Carlos, del que ha señalado que tampoco tuvo nada que ver con los disparados. "Sólo se pegó con Julio, pero fue mi padre el que lo hizo todo. Los disparos fueron muy rápidos. Mi padre sacó la escopeta del coche y disparó", ha revelado. 

De esta manera, ha dicho que su hermano Emilio no pudo sacar la escopeta del vehículo a petición de su padre tras la frase "Saca, saca", que ha atribuido a su suegro, que pedía con esas palabras que le trajeran un bastón. "Le pegó a mi padre y a mi hermano", ha mantenido para defender que fueron su suegro y sus cuñados los que comenzaron las agresiones. 

Durante su declaración, Amparo se ha mostrado afectada, ha llorado y ha tenido que interrumpir sus palabras en varias ocasiones. 

La versión de Julio, muy distinta

Muy distinta ha sido la declaración de Julio, el hijo de Fermín y hermano de José Antonio y Cristian, de 50, 20 y 17 años y muertos a tiros a manos del padre de su mujer. 

Julio ha asegurado que los tres acusados llegaron a Cáseda "preparados" para lo que ocurrió y ha señalado no sólo al autor de los disparos, sino también a sus dos hijos, que ha considerado plenamente conscientes de lo que hacían y partícipes de los acontecimientos. "No sabía que iba a pasar esto, que iban a venir así como vinieron", ha relatado. 

"En un momento de la pelea, el padre dijo "saca, saca" a Emilio, que estaba dentro del coche con el arma cargada y preparada. Emilio primero me apuntó a mí y luego le dio la escopeta a su padre. En ese momento, Juan Carlos (el otro hermano acusado) le dijo a su padre 'dispara, dispara", ha relatado Julio con cierto punto de nerviosismo y un tanto atropellado. 

El joven ha repetido en varias ocasiones que todo lo ocurrido lo había vivido en primera persona, que había perdido a su padre y a sus dos hermanos y que no tenía necesidad de inventarse nada. "Sólo cuenta la verdad, no miento con estas cosas", ha reseñado. 

Según ha detallado, cuando la familia de su mujer llegó a Cáseda se bajaron el padre del hermano mayor y el pequeño se quedó dentro del coche. "Cuando vieron que perdían la pelea porque no les teníamos miedo fue cuando sacaron la escopeta. Nos quedamos blancos, no nos lo esperábamos. En cinco segundos dispararon. Si no llega a ser porque falló el tercer tiro, yo también estaría muerto", ha dicho Julio sobre los 4 disparos que Juan Carlos Jiménez efectuó en el lugar de los hechos. 

 "No quiero saber nada de ella, me ha hecho mucho daño", ha dicho Julio para indicar que ha pedido la custodia de la niña que tiene con Amparo mientras se dilucidan varias denuncias cruzadas entre ambos. 

Otro testigo

Por otro lado, un testigo protegido que oyó la pelea ha explicado, en la declaración ante el jurado que, en el momento de los hechos, escuchó tres detonaciones, "dos seguidas y una espaciada en el tiempo". "A los pocos segundos veo un coche circulando marcha atrás, a velocidad elevada", ha explicado.

Seguidamente, en la calle donde ocurrieron los hechos vio a cinco personas "tres personas tumbadas en el suelo y dos de pie, Julio, que estaba muy alterado, gritando que habían matado a su padre y sus hermanos, y Amparo, en actitud de shock, deambulando con la mirada perdida, sin ninguna expresión". "Le pregunté a Amparo si sabía quien había hecho eso, y me dijo que sí, 'ha sido mi padre'", ha expuesto.


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