PREMIUM  ECONOMÍA

Los empleados de Faurencia, contra la dirección: el comité pone una demanda para retrasar su cierre hasta junio

La planta de Burlada alega beneficios de 1,5 millones de euros en este año y el comité asegura haber "cumplido con creces" sus compromisos.

Planta de Faurecia, en Burlada.
Planta de Faurecia, en Burlada.  

La decisión de las multinacionales Faurecia y Lear de cerrar la planta de Burlada el 31 de diciembre pese a que, en opinión del comité de empresa, ha habido un cambio "sustancial" de las razones que llevaron al acuerdo de cierre, ha llevado a los trabajadores a presentar una demanda en ese sentido.

Al mismo tiempo, el comité de empresa solicita al Gobierno de Navarra que "siga insistiendo con toda su capacidad negociadora" ante unas multinacionales "sin escrúpulos", según señala.

El comité de empresa de ICF-Faurecia considera que se ha producido una modificación "sustancial" de las razones que provocaron el acuerdo de cierre de la planta de Burlada el próximo 31 de diciembre y por eso pide que la aplicación de la tercera fase de las salidas se traslade a junio de 2017.

A principio de 2015 las multinacionales comunicaron su decisión de cesar la actividad de "manera inminente" ante la pérdida del nuevo modelo Volkswagen Polo que se fabrica en Landaben en favor de su competidor Johnson Controls y con él la pérdida del 70 % de la producción, con las consiguiente pérdidas económicas.

Las negociaciones llevaron a la firma de un acuerdo, según el cual continuaba la actividad hasta diciembre de 2016, ya que el cambio de modelo estaba previsto en esa fecha y el resto de producción se prolongaba en el tiempo, y aceptar una rebaja salarial del 8 % para paliar posibles pérdidas económicas y así terminar los ejercicios 2015 y 2016 "a cero".

En este tiempo, sin embargo, los beneficios han sido de 576.000 euros en 2015 y en lo que va de año, hasta octubre, ascienden a 1,5 millones de euros, según el comité que añade que además Volkswagen ha decidido que la desaparición del actual Polo se va a producir a mediados de junio de 2017.

Además de esos dos cambios que considera fundamentales, destaca que en este tiempo han cumplido sus compromisos con "creces", ya que no tienen ninguna reclamación en cuestiones de calidad o seguridad por sus clientes, se han mejorado los ratios de eficiencia productiva, han superado tres auditorías sobre calidad, medioambiente y salud laboral y no han tenido ningún retraso en las entregas.

El comité señala además que durante el mes de junio, con la mediación del Gobierno foral, las multinacionales contrataron una consultora para buscar opciones de reindustrialización y gracias al trabajo de los técnicos de Sodena "han sido muchas las empresas" que se han interesado por la situación de la planta y las posibilidades de reindustrializarla pero no se ha formalizado ningún proyecto.

En este contexto piden que la aplicación de la tercera fase de las salidas, que conlleva la extinción de contratos a 31 de diciembre, se aplace a junio de 2017, lo que supondría seis meses más de trabajo y poder continuar con el plan de reindustrialización.

La negativa de las empresas a revertir su decisión pese a la "activa intervención e intermediación" del Ejecutivo foral es lo que les ha llevado a iniciar un proceso judicial.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Los empleados de Faurencia, contra la dirección: el comité pone una demanda para retrasar su cierre hasta junio