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Cristianos sin cruz: los testigos de Jehová crecen en Navarra con siete nuevos bautizos en una piscina instalada en Baluarte

La comunidad supera ya los 900 fieles en Pamplona y aproximadamente un 30 por ciento de ellos son de origen extranjero.

Asamblea de los Testigos Cristianos de Jehová en el Baluarte. MIGUEL OSÉS.
Asamblea de los Testigos Cristianos de Jehová en el Baluarte. MIGUEL OSÉS.  

Son cristianos pero no hay cruces en sus oraciones. De hecho, ni siquiera se sienten representados por ella. Su máxima es diferente: defender el amor al prójimo por encima de todo, de la misma manera que Jesús lo hizo.

Su anhelo por conocer la Biblia y sus enseñanzas, a las que dedican años para estudiarlas, les aportan lecciones prácticas de vida que, sin dejar de ser religiosa y cristiana, no es una de las opciones mayoritarias en Navarra.

Actualmente, la capital foral cuenta con unos 900 testigos de Jehová, que este sábado se han reunido en Baluarte para unirse en una gran congregación y celebrar, con motivo del arranque de la primavera, la primera asamblea del año. La siguiente será ya en otoño.

“Nos hemos juntado con el lema ‘Cuidemos nuestro amor por Dios’ e intentamos explicar qué significa que Dios nos quiera y cómo podemos quererlo nosotros”, explica Alberto Vegas, responsable de comunicación.

“Al final somos cristianos y, por lo tanto, tenemos una creencia en que Jesucristo es el hijo de Dios y tratamos de imitar su vida”, expone Vegas. Su propio nombre indica que el motivo de su vida es el de testificar o hablar del Dios al que sirven, porque la religión “más que una doctrina que tiene que aprenderse, es algo que debe influir en la vida”, matiza.

Una vida que siete personas han decidido cambiar este sábado entrando a formar parte de la comunidad a través del bautismo. El rito se realiza por inmersión y bajo los cálidos aplausos de una abarrotada sala principal de Baluarte.

Este es el caso del matrimonio formado por Anderson Rico y Cristina Jiménez. Ambos han elegido esta jornada para bautizarse. "Es algo emocionante. Llevábamos cinco años estudiando la Biblia y nos ha ayudado a estar mejor con la familia y con Dios", dice emocionado Rico mientras se seca con la toalla tras ser bautizado.

"Queríamos alcanzar juntos esta meta porque es un ejemplo para nuestro hijo de diez años, que junto a su tía, nos han acompañado hoy", ha añadido el joven que se estrena dentro de la congregación pamplonesa.

Previamente a ser bautizados, el responsable de comunicación cuenta que reciben una breve conferencia encaminada a recordarles la importancia de esta decisión y para cercionarse de que lo hacen "por voluntad propia y sin presiones". También se les ofrece una serie de consejos bíblicos para empezar este nuevo camino.

Un recorrido diferente por la vida que muchos han optado ya por emprender Navarra. A lo largo de las últimas décadas, la comunidad de testigos de Jehová ha aumentado y ya hay grupos diseminados por Pamplona, Tafalla, Estella, Alsasua, Tudela y Castejón. "Las personas en épocas difíciles buscan respuestas y parece que las personas tienen más interés", añade Vegas. 

Tanto es así que en los últimos cinco años, los grupos de Pamplona han pasado de ser cinco, a siete. Un crecimiento que se debe a la llegada de inmigrantes a Navarra y que suponen en la comunidad el 30 por ciento de sus fieles aproximadamente.

No sólo eso. "Tenemos algunos grupos que atienden otros idiomas y culturas", añade el responsable de comunicación. Así, los testigos de Jehová en Navarra enseñan a interpretar la Biblia a otras personas en búlgaro, rumano, inglés, lengua de signos, árabe o euskera. El nuevo reto es hacerlo en chino por lo que varios navarros se están formando ya en esa lengua para transmitir las enseñanzas de este modo de vivir la vida.


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