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Los carnavales entran en Navarra por Sumbilla y Leiza, a la espera de un febrero repleto de celebraciones

La Comunidad foral festeja estas tradiciones con muy diversos actos, desde los momotxorros de Alsasua hasta los zipoteros de Tudela.

El carnaval de Alsasua, con la la salida de los 'momotxorros' por las calles de la localidad. MIGUEL OSÉS
El carnaval de Alsasua, con la la salida de los 'momotxorros' por las calles de la localidad. MIGUEL OSÉS  

Las localidades de Sumbilla y Leiza han abierto hoy las fiestas de los carnavales de este 2018 en Navarra, en los que, a lo largo del mes de febrero, una treintena de municipios volverá a llenar sus calles de personajes ancestrales y ritos mágicos.

Esta mañana de domingo, las carrozas han ocupado las calles de Sumbilla, mientras que, en Leiza, los vecinos han protagonizado un desfile con las caras tapadas y ataviados con túnicas y capirotes que adornan con cintas de colores y plumas, aunque la fiesta principal se celebrará este lunes.

Con motivo de estas celebraciones, la Policía Foral ha establecido un dispositivo especial de trafico, que tiene como objetivo garantizar su normal desarrollo y facilitar el estacionamiento de vehículos a los visitantes. Además, el cuerpo autonómico ha lanzado una advertencia contra el maltrato animal tras los polémicos carnavales celebrados en el 2017.

A partir de este lunes, los carnavales se extienden por la Comunidad foral, empezando por Ituren y Zubieta, que han hecho de esta fiesta un Bien de Interés Cultural.

AHUYENTAR A LOS MALOS ESPÍRITUS

Vecinos de las dos localidades forman una comparsa de Ioaldunak, que, para ahuyentar a los malos espíritus, desfilan disfrazados con pellizas de ovejas, grandes gorros multicolores, cencerros a su espalda, enaguas de puntillas y un hisopo de crines de caballo.

El lunes son los Ioaldunak de Zubieta los que desfilan hasta Ituren, mientras que, el martes, son los de esta última localidad quienes les devolverán la visita a los de Zubieta.

El primer día de febrero se suma al carnaval Aranaz, con sus mozorroak vestidos de blanco y coloridos pompones, en tanto que el día 2 lo hace Lecumberri, que para el viernes tiene prevista la quema del Aittezarko, lo mismo que sucederá el día 3 en Estella con su Aldabika.

Del 3 al 8 de febrero en Bera, hombres y mujeres intercambian sus papeles para vestirse ellas de pastores y ellos de nodrizas; y del 8 al 13 en Lesaca tomarán las calles las mairuak con sus sombreros y los goitarras vestidos de blanco y rojo, con cascabeles y boina.

CELEBRACIONES EN LA RIBERA

Los zipoteros de Tudela enmascarados y repartiendo caramelos y los zarramusqueros de Cintruénigo, que manchan a todo aquel que no va disfrazado, comparten calendario del 9 al 11 de febrero, fechas en las que en Pamplona se deja ver la malvada María Trapo, la jefa de los francos que arrasó en el siglo XII el burgo de la Navarrería antes de morir quemada en su torre.

Entre las fiestas de carnaval más conocidas de toda Navarra figuran las celebraciones del municipio de Lanz, declaradas asimismo Bien de Interés Cultural. En ellas, el gigante Miel Otxin es capturado, juzgado y quemado, mientras al bonachón y gordinflón Ziripot le persigue un zaldiko, un caballo bravío que consigue derribarlo antes de que los arotzak le den alcance con sus martillos y tenazas para herrarlo, y todo al mismo tiempo que los txatxos, enfundados en pieles de animales, se dedican a hostigar a los asistentes armados con palos y escobas.

También Alsasua celebra el carnaval, en este caso declarado de Interés Turístico de Navarra, y en el que los momotxorros recorren la villa con ropa blanca marchada de sangre, cuernos y bramidos, una representación que contrasta con el desfile vistoso, colorido y popular de Tafalla del 23 al 25, una de las últimas celebraciones en la Comunidad foral.


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