SALUD

Rutinas, hábitos saludables o el manejo de las emociones: Salud da claves psicológicas a los navarros

El Servicio de Psiquiatría del Complejo Hospitalario de Navarra ofrece dos programas de atención.

Una persona atraviesa una solitaria Plaza del Castillo de Pamplona. EFE/Jesús Diges
Una persona atraviesa una solitaria Plaza del Castillo de Pamplona. EFE/Jesús Diges  

Mantener rutinas, hábitos de vida saludables y manejar adecuadamente las emociones son algunas de las recomendaciones de Salud Mental a la población ante el confinamiento, al tiempo que pone a disposición tanto de la ciudadanía como de los profesionales servicios de apoyo psicológico.

Sobre las consecuencias para la salud que puede conllevar el confinamiento, así como sobre recomendaciones para sobrellevarlo y servicios a los que acudir cuando es preciso han hablado en rueda de prensa la consejera de Salud, Santos Induráin, la directora gerente de Salud Mental, Begoña Flamarique y el psicólogo clínico y director del centro de salud mental de Burlada Iñaki Arrizabalaga.

Según han detallado, el Servicio de Psiquiatría del Complejo Hospitalario de Navarra ofrece dos programas de atención, uno a pacientes ingresados con COVID-19, y otro para sus familiares.

El primer programa tiene por objeto salvaguardar la salud mental de los pacientes ingresados con COVID-19, así como a sus familiares, ante los problemas derivados del aislamiento entre unos y otros y el segundo articula la intervención psicológica para ayudar a familiares de pacientes que han fallecido por la infección del coronavirus, incluida la ayuda a niños de las familias afectadas.

Los profesionales que están primera línea se enfrentan sobre todo al estrés de la presión asistencial en cuanto a atender a los pacientes, según Flamarique, que ha subrayado la sensación de aislamientos y el hecho de ver que los pacientes tienen que enfrentarse a estas situaciones sin sus seres queridos, lo que les acerca "a los aspectos más frágiles del ser humano".

Para estos profesionales se presta un servicio de apoyo psicológico, en principio, a través de contacto telefónico en el 848 420 020.

Asimismo, desde hace unos días, está funcionando un número de teléfono para la atención y apoyo psicológico a la población general. Se trata del número 848 420 090 y está atendido en horario de 8 a 20 horas, de lunes a domingo.

Una vez superadas las dos semanas de confinamiento, los profesionales han reconocido que estas situación ha obligado a reordenar el servicio para atender a pacientes y profesionales.

Esto, según ha explicado Flamarique, ha llevado a priorizar la atención telefónica frente a la presencial, si bien esta se mantiene cuando es preciso.

En este sentido ha señalado que desde los centros no se anulan las citas, sino que se les comunica a los pacientes diciendo que no deben acudir pero que serán atendidos el día de la cita por teléfono, una práctica similar cuando es preciso hablar con familiares.

No obstante ha reconocido que hay casos en los que es preciso realizar intervenciones en centros como el seguimiento de tratamientos farmacológicos.

En esos casos si es un tratamiento oral se da medicación para más tiempo y si es inyectable se les cita de modo secuencial para que coincidan los menos posibles y si viven lejos se trabaja para que sean asistidos en su centro de salud.

En el caso de las primeras consultas de los centros de salud mental, se procura realizar una entrevista telefónica para discriminar la gravedad del estado del paciente y, si es factible, se le da una cita de revisión posterior.

La Gerencia de Salud Mental ha elaborado también una serie de recomendaciones a sus profesionales para el abordaje de los pacientes con trastornos mentales en la situación actual.

En primer lugar se indica que informen a sus pacientes sobre las recomendaciones preventivas y los recursos sanitarios disponibles. También se requiere prestar atención a las posibles reacciones previsibles de estrés y ansiedad de los pacientes e informar sobre ellas.

A las personas con algún problema de salud mental, se les insiste en limitar su exposición a los medios de comunicación, la sobre información no es recomendable.

Además de las recomendaciones aplicables a toda la población, recuerda a los pacientes de esta especialidad que si están tomando algún tipo de fármaco, no deben interrumpir el tratamiento.

Salud Mental considera que, en determinados casos, las reacciones de estrés y de ansiedad pueden ser una reacción normal y adaptativa ante la incertidumbre de la pandemia y el aislamiento social sobrevenido.

Cuando el paciente experimente una ansiedad que no sea capaz de controlar, un insomnio progresivo, si reaparecen o empeoran los síntomas de su trastorno o si tiene pensamientos de hacerse daño a sí mismo o a los demás, deben contactar con sus referentes del centro de Salud Mental o con el psiquiatra de guardia del centro hospitalario correspondiente.

Se considera que la mayoría de pacientes con trastornos mentales se adaptarán bien a la nueva situación, e incluso es posible que algunas mejoren por la necesidad de tener que ayudar a otras personas de su entorno.

Sin embargo, en algunos casos puede haber un aumento de la ansiedad, aparecer reacciones desadaptativas o producirse un aumento de los síntomas preexistentes.

Considera especialmente vulnerables a los pacientes con delirios, síntomas obsesivo-compulsivos o con trastornos somatomorfos (aquellos en los que el paciente experimenta síntomas físicos que tienen un origen emocional o psicológico), aunque la vulnerabilidad depende también de las circunstancias personales y del contexto social del paciente.


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