TOROS

Pablo Hermoso de Mendoza se resiste a pensar en el final: "Me gustaría torear hasta el último día de mi vida"

El rejoneador estellés confiesa que su gran legado al toreo es su hijo, Guillermo Hermoso de Mendoza.

El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, en una corrida en Estella. PABLO LASAOSA
El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, en una corrida en Estella. PABLO LASAOSA

A poco más de un mes de cumplir 54 años y con más de 30 años como profesional del rejoneo -recibió la alternativa en agosto de 1989-, el caballista estellés Pablo Hermoso de Mendoza ha resentido el trajín inherente al toreo y, aunque atisba el retiro, ha asegurado esta semana que le gustaría torear durante toda su vida.

"Me gustaría torear hasta el último día de mi vida, porque es mi pasión, es lo que más me gusta y para lo que he vivido”, ha dicho el rejoneador navarro en una entrevista.

“Quisiera torear siempre, pero la vida nos va marcando pautas y creo que, de ahora en adelante, tendré que torear un poquito menos, ir midiendo mis presentaciones”, ha añadido antes de abandonar la ciudad mexicana de Mérida.

Hermoso de Mendoza ha sido el encargado de cerrar la temporada 2019-2020, el pasado domingo, en la Plaza de Toros Mérida, en el estado de Yucatán, en el sureste mexicano, donde ha cortado una oreja, que la multitud celebró en grande.

“La verdad, fue una tarde maravillosa: el público se entregó totalmente y tuve dos buenos toros”, ha relatado el rejoneador, que considera que la del domingo fue una de las faenas más importantes en la ciudad de Mérida, donde, ha dicho, "el público es muy exigente”.

Con más de 2.500 corridas en su carrera y sonoros triunfos en España, México y en otros países del mundo taurino, Hermoso de Mendoza tiene ya poco que demostrar, y estos años, quizás sus últimos en los ruedos, buscará encaminar la carrera de su hijo Guillermo.

SU "GRAN LEGADO"

El jinete, de 20 años, recibió la alternativa, con su progenitor de padrino, el pasado mes de mayo en Sevilla, cortando una oreja al final del encierro. Bajo su protección e influencia, el rejoneador navarro considera que su hijo, que torea con los mismo apellidos, es su "gran legado" al toreo.

“Ahora, mi hijo es mi prioridad; quiero transmitirle todo lo que sé y enseñarle el respeto y el amor por esta profesión, deseo que ame el rejoneo como yo lo he amado”, ha finalizado Hermoso de Mendoza, que ya había adelantado a inicios de año que la temporada 2020 sería menos intensas en cuanto a número de corridas y más con la intensión de pasar el testigo a su hijo.


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