PREMIUM  SOCIEDAD

La oficina principal de Correos en el paseo Sarasate de Pamplona echa el cierre durante la jornada de paros

El 100% de los trabajadores de la oficina central ha secundado los paros de dos horas para reivindicar una mayor apuesta por el servicio postal público.

La Policía Nacional vigila la entrada de la oficina de Correos en el Paseo Sarasate de Pamplona durante la jornada de paros celebrada este 7 de junio. MIGUEL OSÉS
La Policía Nacional vigila la entrada de la oficina de Correos en el Paseo Sarasate de Pamplona durante la jornada de paros celebrada este 7 de junio. MIGUEL OSÉS  

Los paros convocados este jueves a nivel nacional por los sindicatos de Correos han provocado que la oficina central de la compañía en Pamplona haya tenido que cerrar sus puertas durante cuatro horas.

La oficina de Correos del Paseo Sarasate se ha cerrado en torno a las 12 del mediodía de este jueves y no ha abierto sus puertas hasta las 16 horas. Ha sido la imagen principal que ha dejado el paro de la empresa en Navarra.

Un furgón de la Policía Nacional se ha desplazado hasta la oficina central y ha vigilado durante todo momento que la concentración de los empleados convocada a mediodía frente a la sede de la compañía transcurriese con normalidad, tal y como ha sucedido.

Todos los trabajadores de Correos estaban llamados a secundar paros de dos horas en cada turno. Concretamente se ha solicitado a quienes quisieran secundar esta protesta que suspendiesen su trabajo durante las dos últimas horas del turno de noche y mañana y durante las dos primeras en los turnos de tarde.

UGT, CSIF, CCOO y Sindicato Libre, que suman el 85% de la representación de Correos, han cifrado los paros y concentraciones en un 80% a nivel estatal y con más de 30.000 trabajadores en las calles de todo el país. En Navarra el seguimiento ha sido desigual, con un 100% en el caso de la oficina principal de Pamplona mientras que en otros centros los paros han sido bastante menores.

Los trabajadores de Correos que han secundado los paros junto con las organizaciones sindicales han expresado de manera contundente su negativa a dar continuidad a una política postal "que está mermando la empresa pública y llevando al servicio postal público a la mínima expresión", tal y como han denunciado los sindicatos en un comunicado.

Según las organizaciones sindicales, se está produciendo un desmantelamiento de Correos con unos recortes presupuestarios "sin precedentes": 180 millones de euros en 2017 y 2018, un "déficit histórico" de 225 millones y la congelación del convenio colectivo desde hace más de cuatro años.

Al mismo tiempo, las organizaciones sindicales están exigiendo que se ponga en marcha un plan de modernización y expansión para poner fin a la situación actual. Aseguran UGT, CSIF, CCOO y Sindicato Libre que "se está dejando en bandeja el mercado postal español a los operadores postales extranjeros, que sí cuentan con el respaldo de sus gobiernos, y está impidiendo la adaptación al nuevo mercado en auge de la paquetería y el comercio electrónico".

Los sindicatos recuerdan también la eliminación de unos 15.000 empleos fijos en la última década, lo que supone un 26% de la plantilla total, y que en el caso de Navarra se eleva hasta un 30% del total de trabajadores con los que contaba la empresa hace 10 años.

Los efectos de esta bajada de plantilla se reflejan en la pérdida de calidad en el servicio por exceso de rotación en los puestos, con personal temporal o con minijobs causando sobrecargas, saturación, bajas por enfermedad y "una desmejora clara en las condiciones laborales".

Los sindicatos consideran también que la repercusión en la ciudadanía cada vez es "más latente", ya que no se hace posible la prestación del servicio cinco días a la semana de lunes a viernes, se deteriora en numerosas zonas en Pamplona y en el resto de Navarra con la práctica desaparición del Pabellón Postal, reducción de puestos de Atención al Público en oficinas y con 35 secciones de reparto menos en Pamplona en los últimos años.

Por último, aseguran que la congelación del Convenio Colectivo y el Acuerdo Funcionarial se mantienen ya durante cuatro años sin regulación general que actualice ni salario, ni empleo ni derechos de todos los trabajadores de Correos.

Por ello, los sindicatos aseguran que el proceso de movilización "no ha hecho más que comenzar" y reclaman al nuevo Gobierno de Pedro Sánchez que revierta la política heredada del PP y coloque a Correos en su agenda política de prioridades.

Las centrales sindicales ya han programado un calendario de movilizaciones que continuará a mediados de junio y que se extenderán hasta final de año con la convocatoria de tres huelgas generales.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
La oficina principal de Correos en el paseo Sarasate de Pamplona echa el cierre durante la jornada de paros