SOCIEDAD

Los Salesianos empiezan a ser historia: Pamplona se despide de uno de sus colegios más emblemáticos

El traslado a Sarriguren deja atrás 93 años de historia para miles de pamploneses que han pasado por sus aulas.

Las máquinas acometen la fase final del derribo del viejo colegio de Salesianos de Pamplona con la destrucción de la torre de la iglesia de veinte metros de altura. Se avanza así en el nuevo perfil urbano de esta manzana del ensanche de la capital navarra que dará paso a nueve torres de entre siete y catorce alturas donde se repartirán alrededor de medio millar de pisos. EFE/Villar López.
Las máquinas acometen la fase final del derribo del viejo colegio de Salesianos de Pamplona con la destrucción de la torre de la iglesia de veinte metros de altura. Se avanza así en el nuevo perfil urbano de esta manzana del ensanche de la capital navarra que dará paso a nueve torres de entre siete y catorce alturas donde se repartirán alrededor de medio millar de pisos. EFE/Villar López.  

Las máquinas excavadoras terminan estos días con los últimos restos del antiguo colegio de los Salesianos en la calle Aralar de Pamplona. Son dos enormes manzanas del segundo ensanche que dan al parque de la media luna. Se trata de un cambio radical para muchos pamploneses que han estudiado en un colegio que abrió sus puertas en 1927 y que fue su segunda casa.

La necesidad de ampliar sus intalaciones ha resultado clave. Los Salesianos necesitaban salir de Pamplona y construir un nuevo centro con los medios mas modernos, después de 93 años en el centro de la capital navarra. Una decisión dura que se ha tomado con la cabeza, pese a que el corazón decía otra cosa.

Han pasado años de problemas para avanzar en el objetivo. Acuerdo con el Gobierno de Navarra, con el Ayuntamiento de Pamplona pese a la diversidad de opiniones políticas, licencias, legalidades, normativas... hasta que el nuevo colegio Salesiano ha empezado a funcionar con las más modernas tecnologías y ha empezado el derribo del antiguo.

El traslado del centro de formación profesional a unas nuevas instalaciones en Sarriguren es una realidad. El nuevo centro tiene capacidad para 800 alumnos y ocupa una superficie de 51.171 metros cuadrados junto a la Ecociudad de Sarriguren

La empresa Obras y Servicios TEX SL acomete las obras de derribo del edificio antiguo. Las cuatro empresas promotoras Andía, Adania, Aurea Homes y Aedas Homes se hicieron con las nueve parcelas que sacó a concurso Nasuvinsa. El plan urbanístico, en suelo de la congregación salesiana, contempla la construcción de alrededor de 400 viviendas en nueve torres, una del Ayuntamiento, con un máximo de 14 alturas.

UN PROCESO LEGAL QUE COMENZÓ EN 2009

La operación urbanística de Salesianos tuvo su origen en el interés de la Congregación Salesiana San Juan Bosco para trasladar su centro de Formación Profesional de Pamplona a un emplazamiento más adecuado para adaptar sus instalaciones a las necesidades actuales. La ubicación elegida fue una parcela del concejo de Olaz (Valle de Egüés).

El Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de Pamplona y el Ayuntamiento del Valle de Egüés consideraron que existía un interés general que motivaba su intervención. La operación urbanística se basó en convertir el suelo de uso dotacional en residencial, promoviendo la construcción de viviendas con cuyo importe poder financiar el nuevo centro.

En julio de 2017 se firmó el contrato de compraventa entre la congregación y la sociedad pública de Nasuvinsa. En dicho contrato, la congregación se aseguró un mínimo de 26,4 millones, fijándose el importe máximo en 37,2 millones y dejando la cifra definitiva en función del resultado de la venta de las parcelas.

En septiembre de ese año se resuelve la subasta de parcelas, dividiéndolas en siete lotes de los que tres quedan desiertos. A través de la venta de dichas parcelas se obtuvieron 25,5 millones de euros.

En julio de 2018, el Gobierno de Navarra aprobó el Estudio de Detalle del Plan Especial Salesianos que redujo las alturas de los edificios previstos. Finalmente, en septiembre de 2018 se convocó otra subasta en la que se adjudicaron dos de las cuatro parcelas desiertas por 17 millones. Las otras dos volvieron a quedar desiertas.

LA ENSEÑANZA DE OFICIOS COMENZÓ EN 1927

La familia de Antonio Aróstegui y los Salesianos iniciaron la construcción del centro y en 1927 arrancó la enseñanza de oficios. Un taller de sastrería, otro de talla y diseño del mueble, el histórico taller de mecánica o las galerías de maquinaria gráfica fueron las primeras dependencias, junto al internado en el que residían los chicos llegados desde los diferentes puntos de la comunidad.

En los años 40 se firmó el primer convenio con la Diputación Foral, de manera que el centro pasó a llamarse “Escuelas del Trabajo de Navarra”. El devenir de los años fue trayendo consigo los diferentes planes de estudio. De las oficialías a las maestrías, pasando después por la formación profesional de grado medio y superior.

Las clases eminentemente prácticas fueron compartido también su espacio con la docencia de la enseñanza primaria, reuniendo a jóvenes de todas las edades en el colegio. Además, el centro dejó de ser exclusivamente masculino y abrió sus puertas a la llegada de las chicas.

Al margen de las lecciones, Salesianos también supuso una revolución para la vida diaria y la oferta de ocio de Pamplona. Sus alumnos promovieron la creación de un torneo futbolístico que enfrentara a los equipos aficionados de toda la ciudad. Y así surgió en la temporada 1957-1958 el trofeo futbolístico Boscos que continúa activo hoy con más de ochenta equipos.


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