• martes, 30 de noviembre de 2021
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SOCIEDAD

El origen navarro de la cerveza Coronita de la mano de un baztanés que hizo las Américas

Hijo de campesinos, el fundador de la sexta cerveza más vendida del mundo, nació en la casa Martindenea del barrio Txokoto de Elizondo en 1860.

Braulio Iriarte Goyeneche, inventor de la cerveza Coronita. MONTAJE
Braulio Iriarte Goyeneche, inventor de la cerveza Coronita. MONTAJE

Braulio Iriarte Goyeneche no tuvo que inventar la luz ni descubrir la penicilina para influir en la vida de millones de personas. Tampoco ser el primero en llegar a América, el lo hizo en 1877, para mantener un legado histórico. Le bastó una cerveza: Corona.

Hijo de campesinos, el fundador de la sexta cerveza más vendida del mundo, nació en la casa Martindenea del barrio Txokoto de Elizondo en 1860. Sin formación académica y falto de esperanzas de un futuro prometedor en su tierra natal decidió probar suerte al otro lado del océano.  Eran finales del Siglo XIX y comenzaba su periplo por México.

Allí no pasó mucho tiempo hasta que las cosas le empezaron a ir bien. Como tantos navarros y vascos, en sus comienzos se dedicó a hacer pan. De empleados, a comienzos del Siglo XX, pasó a ser propietario y contar con más de ochenta locales en el país. 

Tras una primera sociedad con los navarros Fermín Echandi y Juan Oteiza, Braulio Iriarte probó suerte por su cuenta hasta disponer de dos molinos propios: "Euskaro" en Ciudad de México y "Beti-Ona" en Veracruz".

Cualquiera hubiera visto satisfechas sus expectativas, pero no Braulio. Poco después se implicaría en un tercer negocio harinero, "Levadura Comprimida Levitán, S.A", con el que el país mexicano evitaba tener que importar el producto de los Estados Unidos.

LA COMPAÑÍA MODELO

En 1922, tras varias décadas en el país, las múltiples experiencias empresariales le bastaron al navarro para acumular el capital suficientes para aventurarse en una nueva aventura. Los cereales volverían a ser su materia prima pero esta vez, el resultado sería una bebida.

Nacía así "Cervecería Modelo, S.A", productora que tres años más tarde lograría comercializar las cervezas Modelo, Corona y Negra Modelo. 

"La inauguración de esta hermosa fábrica tuvo efecto el día 25 de octubre de 1925, a la que concurrió el presidente de la República Mexicana, señor don Plutarco Elías Calles, acompañado de todo su gabinete; asimismo asistió el excelentísimo marqués de Berna, ministro de España en México, y casi todo el cuerpo diplomático, además de todas las personalidades en los negocios, finanzas e industria, e innumerable cantidad de público”, publicó el diario español El Sol sobre aquel hito.

FALLECIMIENTO Y LEGADO

Cuando Corona fue lanzada al mercado, Braulio Iriarte contaba con sesenta y cinco años. Podría haber culminado una exitosa carrera pero continuó como presidente de la compañía hasta su muerte, el 25 de junio de 1932.

Le reemplazaría Pablo Díez, un leones que se ganó la confianza de Iiriarte en los tiempos de los panes y las harinas. Bajo el mandato de este, hasta 1971, "Cervecería Modelo" se expandió por todo el país.

Por otro lado, la expansión internacional de los productos Modelo, se inició en el sur y el suroeste de los Estados Unidos, donde la cerveza mexicana gozaba de gran simpatía. Junto a las postales, las artesanías y otros recuerdos, los turistas norteamericanos se llevaban cerveza al regreso de sus vacaciones en México hasta lograr la popularidad de hoy en día.

En la actualidad, el denominado Grupo Modelo cuenta con más de 32 mil empleados y sigue invirtiendo en ampliar y modernizar su capacidad productiva en México, donde es la primera empresa cervecera. A nivel global, en 2021 su cerveza Corona o Coronita, como se le conoce en España, fue la sexta más vendida.


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El origen navarro de la cerveza Coronita de la mano de un baztanés que hizo las Américas