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De Chernobyl a Pamplona: Katia y Denis, los niños que 'huyen' cada verano de "la ciudad donde no crece la hierba"

Varias familias navarras participan en el programa para acoger a niños de Chernobyl (Ucrania) y evitar que desarrollen enfermedades o empeore su salud.

El Parlamento de Navarra acoge a los niños y niñas que participan en el Programa de Acogida de la Asociación Chernóbil Elkartea. IÑIGO ALZUGARAY
El Parlamento de Navarra acoge a los niños y niñas que participan en el Programa de Acogida de la Asociación Chernóbil Elkartea. IÑIGO ALZUGARAY  

Daniel Sánchez y su mujer, Miren Álvarez, llevan ya cinco años siendo familia de acogida de Katia, una niña de 11 años, que llega desde Chernobyl (Ucrania).

Por su parte, José Esparza y Pilar Sola, matrimonio de Zizur Mayor, también son veteranos en esto de acoger, pues es el cuarto año que Denis Palchynski, un joven ucraniano de 8 años, pasa el verano junto a sus tres 'hermanos de acogida' en Pamplona.

Katia y Denis son dos de los 189 niños que forman parte del programa de acogida promovido por la Asociación Chernóbil Elkartea. Debido a las consecuencias del desastre nuclear que tuvo lugar en 1986, se impulsa este programa para que salgan de la zona contaminada y pasen una temporada fuera de allí.

Los niños que han venido no tienen ningún problema de salud, pero al vivir en la zona contaminada pueden estar más débiles o pasar peores inviernos, cuentan sus familias.

Son propensos a coger más catarros y tienen el sistema inmune un poco deprimido, explican. Es perjudicial para su salud por la radiación y necesitan salir de Chernobyl durante un par de meses, al menos.

El accidente nuclear, el más grave sucedido en la historia, ocurrió en el año 1986 y fue calificado con el nivel 7 de peligrosidad (el más alto). En él murieron más de 4.000 personas y 600.000 resultaron afectadas por la radiación y  problemas derivados de la catástrofe.

El Parlamento de Navarra acoge a los niños y niñas que participan en el Programa de Acogida de la Asociación Chernóbil Elkartea. IÑIGO ALZUGARAY

Daniel Sánchez, con su hija Jare en brazos, y la pequeña Katia durante la visita en el Parlamento. ALZUGARAY

Los 'padres' de Denis aseguran que el pequeño se va de Pamplona más fuerte, mejor alimentado y es algo que "constatamos cada año", pues su salud mejora durante los dos meses que pasa en Pamplona. 

Sánchez asegura que hace tres años visitaron la zona de Chernobyl, donde vive la pequeña, y comprobaron la dureza de la situación. "Se dedican a la agricultura y viven con una economía de subsistencia.En muchas casas no tienen agua corriente ni hay luz por la calle, es como si fuera España hace muchísimas décadas", ha explicado.

Además, apunta María Rodríguez, la 'abuela de acogida' de la niña, que es un lugar en el que no crece la hierba, los árboles están enfermos y donde la naturaleza parece estar muerta, pese a que viven de la agricultura: "Es algo muy distinto y choca".

Esparza, el 'padre' de Denis subraya la difícil situación económica que viven allá, pues es una zona sin desarrollo industrial y muy pobre. "Las familias son rurales y las casas también lo son", dice.

Denis posa para la foto, ya cansado de hablar con los periodistas y sacarse fotos, mientras su padre señala que el pequeño ha avanzado mucho en su relación tanto con la familia como con los amigos, pues tiene un hijo de sus años y han creado una gran amistad. Además, al principio no entendía el castellano aunque ahora lo habla perfectamente.

El Parlamento de Navarra acoge a los niños y niñas que participan en el Programa de Acogida de la Asociación Chernóbil Elkartea. IÑIGO ALZUGARAY

Jose Esparza y sus tres hijos, entre ellos Denis Palchynski ataviado con el traje típico ucraniano. ALZUGARAY

Al igual que sucedía con Palchynski, los padres de Katia atestiguan que también fue algo complicado para ellos lo de entenderse con el idioma, aunque para el segundo año ya se entendían perfectamente. Tienen otra hija pequeña, Jare, que se lleva muy bien con Katia, y cuentan que ya son como hermanas, porque el objetivo también es ese, que se conviertan en uno más de la familia.

La despedida será dura, coinciden, pues siempre acaban llorando en el aeropuerto. Pero ellos estén felices porque la pequeña vuelve muy contenta y vuelve con su familia. Durante el resto del año la espera para que vuelva se hace más corta, pues mantienen el contacto con la familia a través de redes sociales.

LA SESIÓN DE BIENVENIDA EN EL PARLAMENTO

A las 12:00 de la mañana ha comenzado el acto que ha dado lugar al acto de recibimiento a los pequeños y a las familias en la sala del Parlamento.

El Presidente de la institución, Unai Hualde, ha subrayado el ejemplo de solidaridad de Navarra, que ya lo demostró durante las inundaciones en la localidad de Tafalla.

Ha dado las gracias también a las familias de acogida que participan en el programa y ha animado a los pequeños a disfrutar de Navarra, sin olvidar también el reconocimiento a los voluntarios de la asociación Chernobyl Elkartea.

Mª Carmen Oscáriz y Olatz Linacisoro, voluntarias de la Asociación Chernóbil Elkartea​ han leído un discurso en el que han agradecido, también, el recibimiento y han recordado la labor de la asociación, que lleva 20 años contribuyendo a mejorar la situación de los cientos de niños que vienen desde Chernobyl a Pamplona.

Por último, Denis Palchynski, ataviado con el traje típico ucraniano, ha leído un poema en su idioma natal para todos los asistentes. De ahí se han dirigido al salón de plenos para realizar una foto de grupo.

Entre los asistentes al acto se encontraban los miembros de la mesa del Parlamento Yolanda Ibáñez, Vicepresidenta segunda y Maiorga Ramírez, Secretario segundo, y los parlamentarios y parlamentarias Iñaki Iriarte y Ángel Ansa (Navarra Suma), Isabel Aramburu (Geroa Bai), Laura Aznal (EH Bildu) y Marisa de Simón (I-E).


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