SALUD

Maeztu sigue sin reconocer errores en las residencias de Navarra pese a que continúan las muertes

Los casos activos en residencias de mayores se han reducido un 78,1% desde el pico más alto de la pandemia.

Residencia de ancianos de la Casa de Misericordia durante el confinamiento por el coronavirus y el estado de alarma. MIGUEL OSÉS
Residencia de ancianos de la Casa de Misericordia durante el confinamiento por el coronavirus y el estado de alarma. MIGUEL OSÉS  

La consejera de Derechos Sociales del Gobierno de Navarra, Mari Carmen Maeztu, ha afirmado que la situación de las residencias de mayores ha mejorado "sustancialmente" y ha señalado que desde el pico más alto de la pandemia se ha reducido un 78,1% el número de casos activos de COVID-19 positivo en estos centros.

Además, según los datos facilitados por la consejera, se ha reducido igualmente un 67% el número de profesionales de baja y los casos en los centros de discapacidad han disminuido un 88%.

Respecto al número de fallecimientos, Maeztu ha detallado que en la última semana han fallecido seis personas con positivo confirmado, "siendo la cifra menor desde que se reportan datos de residencias al Ministerio de Sanidad".

Así lo ha puesto de manifiesto la consejera de Derechos Sociales en una comisión parlamentaria en la que ha explicado la gestión realizada por su departamento con motivo de la pandemia y en la que ha llamado a "tomar buena nota de las lecciones aprendidas" en la crisis con "el fin de dibujar un futuro lleno de incógnitas, distinto necesariamente".

"La transición hacia esa nueva normalidad la hemos de realizar con precaución, manteniendo en vigor algunas de las medidas que hemos puesto en marcha, al mismo tiempo que impulsamos otras nuevas", ha remarcado.

En cuanto a las residencias de mayores, la consejera ha sostenido que "para seguir avanzando es esencial seguir trabajando en la coordinación con todas las instancias implicadas". Y ha remarcado que "el trabajo se centra en este momento en la identificación precoz de los posibles casos y contactos y en el plan de desescalada por fases que permita recuperar la actividad y la situación física y psicológica de las personas residentes". También se trabaja en "el plan de contingencia ante un posible rebrote".

Según ha expuesto Maeztu, "será una transición progresiva en la que se superpondrán las medidas actuales con las futuras", de modo que "tendremos que mantener el régimen actual hasta que se pueda modificar".

"Esto significa continuar con la monitorización y apoyo a los centros residenciales a través del equipo de profesionales, realizando formación de personal, suministrando material, coordinados con salud y manteniendo los recursos intermedios, mientras sean necesarios", ha comentado.

En este sentido, tras recordar que ayer se cerró la residencia Fuerte Príncipe y que "en breve" se espera cerrar Félix Garrido y el Balneario de Fitero, la consejera ha avanzado que en previsión del progresivo cierre de los recursos intermedios habilitados se está contemplando la opción de habilitar un alojamiento temporal único, que se mantendría abierto los próximos meses como medida de contingencia para dar respuesta a casuísticas diversas".

Ha explicado, además, que desde la unidad socio sanitaria se ha generado el documento para la autorización de visitas en centros sociosanitarios que entrará en vigor si Navarra pasa a la fase 2. Y se ha elaborado un documento general de desescalada, que se ha remitido a los centros y que se irá adaptando.

EMPLEO Y SERVICIOS SOCIALES

Por otro lado, en cuanto a la situación del empleo, la consejera ha señalado que "existe un debate importante sobre si la recuperación será antes o después o sobre su profundidad", pero ha destacado que "lo que está claro es que debemos ser capaces de adaptar con rapidez las políticas activas de empleo para adecuarlas a la nueva realidad con muchas más personas en desempleo".

A su juicio, "esta adaptación debe acompañarse de una adecuada protección social y ha considerado que "reforzar la red de servicios sociales y el sistema de cobertura que ofrecen debe ser una de nuestras prioridades como sociedad en el tiempo post-covid".

La consejera, que ha relatado las medidas adoptadas por su departamento en los diferentes ámbitos en los que tiene competencias, se ha referido, entre otros aspectos, a la Renta Garantizada y ha detallado que en este momento un total de 12.796 unidades familiares se encuentran bajo esta protección social.

A este respecto, y "conscientes de la relevancia que tiene esta renta en la garantía de ingresos y protección social", Maeztu ha resaltado que "el Gobierno de Navarra no sólo ha declarado la gestión de la Renta Garantizada como un servicio imprescindible sino que ha agilizado su tramitación, garantizando su pago en el mismo mes que se genera el derecho".

Según ha expuesto, "estas medidas han permitido incrementar el volumen de valoraciones de expedientes respecto a los meses de marzo y de abril de los cuatro años anteriores en más de un 50%, de tal modo que en marzo se valoraron 1.880 expedientes y en abril 2.140".

NA+: "UN DEPARTAMENTO SOBREPASADO"

En el turno de los grupos, Marta Álvarez, de Navarra Suma, ha manifestado que "no ponemos en duda que el personal del departamento ha trabajado de forma intensa y ha realizado acciones", pero ha manifestado que "hemos visto un departamento sobrepasado que iba por detrás de la realidad". Sobre las residencias, ha afirmado que "seguimos esperando que reconozcan un sólo error cometido" y ha censurado que "lejos de hacerlo, lo que están intentando es hacer oposición a la oposición". "Ni UPN ni Navarra Suma están gobernando y no tienen la culpa", ha apuntado.

Por parte del PSN, Nuria Medina ha puesto en valor el "trabajo intenso y fructífero" realizado por Derechos Sociales desde el inicio de la crisis, así como el "esfuerzo titánico" para poner en marcha medidas "en un espacio de tiempo tan pequeño". "Se ha atendido la urgencia y el futuro a corto plazo", ha afirmado Medina, para agregar que el "compromiso" del Gobierno foral es generar "un escudo social para proteger a todos". En cuanto a las residencias, ha manifestado que "se actuó con diligencia y hemos sido pioneros en algunas de las actuaciones".

En representación de Geroa Bai, Isabel Aranburu ha considerado que "en términos generales el departamento puede decir que ha demostrado un muy buen hacer" y ha afirmado, además, que "ha sabido extraer aprendizajes". Ha censurado los "intentos" de Navarra Suma de "desprestigiar todo el trabajo que está haciendo el departamento" y ha pedido a la consejera que "no se haga ningún recorte en servicios sociales y se mantengan todos los derechos".

Desde EH Bildu, Patricia Perales ha puesto en valor algunas de las iniciativas puestas en marcha por el departamento dirigido por Maeztu, pero ha remarcado que "también hay cuestiones que no han funcionado". Ha pedido así "un poco más de humildad y sinceridad" y ha considerado que el tema de las residencias "ha sido preocupante". "Lo que ha ocurrido no ha sido casual, no valen las viejas recetas", ha sostenido.

El parlamentario de Podemos Mikel Buil, por su parte, se ha mostrado "satisfecho" con "la cantidad de las medidas que ha ido tomando el departamento a lo largo de esta crisis". "Ha habido innovaciones importantes que deberán consolidarse", ha planteado Buil, para quien "se ha avanzado en dar una respuesta más rápida a las necesidades de ingreso" de los ciudadanos. Sobre las residencias, ha planteado "reforzar un mando único que ponga orden en situaciones como esta".

Finalmente, Marisa de Simón, de Izquierda-Ezkerra, ha manifestado que en estos "terribles" dos meses "ha quedado claro el poder de lo público para responder a las necesidades" y ha valorado que "tanto el Gobierno central como el Gobierno de Navarra hayan apostado en estos momentos por reforzar lo social y buscar una salida justa a esta crisis sanitaria y social".


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Maeztu sigue sin reconocer errores en las residencias de Navarra pese a que continúan las muertes