• jueves, 29 de julio de 2021
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SOCIEDAD

Cascada de quejas y reclamaciones en Navarra por cambios en los contratos de luz

La Asociación de Consumidores de Navarra Irache aconseja asesorarse antes de cambiar de compañía para evitar 'sorpresas' inesperadas.

Bombillas en una vivienda.
Bombillas en una vivienda. ARCHIVO

La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha recibido en lo que va de año más de 500 consultas y reclamaciones por cambios o problemas en los contratos de luz. Ante cualquier duda o antes de cambiar de compañía es importante asesorarse y comprender todas las condiciones del servicio.

Un buen número de personas acude a Irache porque no entiende por qué ha subido su recibo de la luz en los últimos meses. En ocasiones, el encarecimiento se debe a que la compañía, transcurrido el primer año de duración del contrato, ha modificado las condiciones y ha subido el precio de la energía consumida.

Generalmente, la comercializadora comunica esta modificación en una carta. Si el consumidor no responde nada, se entiende que acepta las nuevas condiciones. Si el cliente no está de acuerdo, lo único que puede hacer es irse a otra compañía sin pagar ninguna penalización. La realidad es que muchas personas ni tan siquiera conocen el cambio, ya sea porque no ha habido carta, no la han llegado a leer o porque al leerla no la han entendido bien. Solo meses después, cuando ven que los recibos son más caros, acuden a Irache para ver qué pasa.

Otras veces, los consumidores han aceptado la oferta de un comercial y han cambiado de compañía de luz, en muchas ocasiones sin saberlo. Algunos de estos agentes comerciales dicen que llaman o vienen de la propia compañía del cliente para rebajarles el precio, según señalan muchos consumidores, buena parte de ellos de edad avanzada. Varios de estos socios aseguran que los comerciales les han abordado en el portal del edificio, ya que la normativa prohíbe que estos agentes acudan al domicilio de los consumidores a hacer ofertas.

Además, en muchas ocasiones las contrataciones telefónicas no son transparentes: el comercial promete unas condiciones que convencen al cliente, pero en la grabación verificadora de la contratación las que se ofrecen, de forma rápida y no siempre comprensible, son otras no tan beneficiosas.

Otros comerciales enredan con argumentos confusos sobre el próximo cambio en la facturación de la luz para conseguir que los consumidores firmen un nuevo contrato.

Entre los problemas más habituales están los servicios adicionales. Al asesorarse, muchos consumidores descubren que tienen contratos vinculados al suministro eléctrico o de gas que pueden costar más de cien euros al año. Se trata de servicios relacionados con reparaciones y mantenimiento, atención de urgencia o protección de pagos, que el consumidor muchas veces ni conoce y que, aun cuando sabe que los tiene, en muy pocas ocasiones los utiliza. 

Además, cuando el consumidor solicita la baja del contrato de luz, le siguen cobrando estos servicios vinculados el siguiente año o se lo cargan en forma de penalización, pese a que un cambio en la normativa obligaba a anular estos servicios vinculados cuando se diese de baja el contrato principal de suministro.

Otro problema que se ha repetido ha sido el de personas que tenían contratado el suministro con discriminación horaria sin saberlo. Así, no han organizado su consumo en función de los diferentes tramos horarios y sus correspondientes precios, por lo que el recibo se les ha encarecido. Generalmente, ha sido el técnico de Irache el que les ha informado que tenían contratada esta modalidad.

Otras personas han acudido a la Asociación porque le estaban facturando unos gastos de energía que no coincidían con sus consumos. En ocasiones, el consumo que constaba en el recibo no era el que marcaba el contador. En otra ocasión se había producido un cruce de contadores y le estaban cobrando la luz que gastaba el vecino.

La falta de rigor en la contabilización de los consumos es una cuestión problemática. Aun hay muchos casos en los que la compañía sigue facturando por tarifas estimadas. A unos socios recientemente la operadora les ha cobrado casi trescientos euros en un recibo debido a la regularización de estos consumos no contabilizados. Otros socios se muestran preocupados porque llevan años pagando solo el término fijo.

Algunos consumidores ya han recibido llamadas en las que les decían que era necesario cambiar las condiciones ante el próximo cambio en el mercado eléctrico. En este sentido, Irache informa al consumidor de que no es necesario realizar ningún cambio de forma inminente, por lo que no hay que dejarse llevar por las prisas inducidas por los comerciales con el fin de conseguir nuevos clientes.

Irache aconseja a los consumidores no aceptar ninguna oferta sobre contratos de luz hasta asesorarse convenientemente sobre las condiciones. Por ello, ante cualquier propuesta, presencial o telefónica, lo mejor es pedir las condiciones por escrito para poder asesorarse y estudiarlas detenidamente antes de aceptarla.


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