PREMIUM  SOCIEDAD

Unos 50.000 navarros podrían tener diabetes en la Comunidad foral, aunque la mayoría están diagnosticados

El impacto de la diabetes en la familia centra los actos del Día Mundial de la enfermedad.

Una carpa ofrece mediciones gratuitas de glucosa y animaciones musicales con motivo del Día Mundial de la Diabetes. PABLO LASAOSA
Una carpa ofrece mediciones gratuitas de glucosa y animaciones musicales con motivo del Día Mundial de la Diabetes. PABLO LASAOSA  

Las repercusiones que tiene la diabetes en una familia y el papel que el entorno puede jugar en el manejo de esta enfermedad centran este año los actos de celebración del Día Mundial de la diabetes, que arrancó este sábado con una carpa informativa en la Plaza del Castillo.

ANADI, Asociación Navarra de Diabetes, ha presentado el programa de actividades que, bajo el lema central “Diabetes y familia: la diabetes concierne a cada familia”, se completa con diferentes charlas informativas, la participación en la Behobia San Sebastián, y la iluminación de azul del Parlamento de Navarra y Ayuntamiento de Pamplona.

Actualmente, se estima que unas 50.000 personas podrían tener diabetes en la Comunidad foral, si bien 36.000 están diagnosticadas, suponiendo alrededor de un 6% de la población, La mayoría tiene diabetes Tipo 2, ligada a un estilo de vida poco saludable y evitable en un 70% de los casos. El resto, casi 2.000 personas, tiene diabetes Tipo 1, precisando de tratamiento con insulina

Sin embargo, la diabetes no sólo afecta a las personas que la padecen, sino que tiene “un gran impacto en el entorno familiar”. Por ello, explica Juantxo Remón, presidente de ANADI, el control y manejo de la diabetes “no sólo pasa por la implicación de cada persona afectada sino de su familia, sobre todo en diabetes tipo 1 y en jóvenes diagnosticados. Toda la familia tiene que tener unos conocimientos básicos en aspectos como alimentación, estilo de vida y reacción ante las situaciones críticas”.

En este sentido, la asociación apuesta por un trabajo en común de todos los agentes implicados, como administración, profesionales sanitarios, asociaciones o empresas, para lograr un mayor conocimiento sobre la diabetes.

“Incrementar los recursos para educación en diabetes, conocimiento social de la enfermedad e investigación de nuevos tratamientos no sólo servirían para mejorar el estado de salud de las personas afectadas sino también para prevenir futuros casos”, explica Remón, quien destaca que ANADI ya realiza programas de formación para personas afectadas y familias.

Asimismo, la asociación echa en falta “una mayor red de apoyo para las personas afectadas y sus familias” para lo cual reclama al Gobierno foral que “cuente con el paciente a la hora de poner en marcha las políticas relacionadas con el paciente” y pide la financiación de los sensores de medición de glucosa, atención que ya se presta en otras autonomías y que supone un gasto mínimo de entre 150 y 250 euros/mes por afectado.

Estos sensores mejoran “de forma radical” la calidad de vida y la autonomía de las personas afectadas, además de facilitar una mejor información de las mediciones tanto a la persona como al personal médico. Unos beneficios que se potencian en niños y jóvenes con diabetes de Tipo 1.

“Actualmente, los padres tienen que estar pendientes de avisarles de cuándo deben pincharse o incluso medirles, también por la noche, para saber su nivel de glucemia, lo cual se complica cuando se encuentran fuera de casa. Con este sistema el sensor mide cada cierto periodo de tiempo y de esta forma no solo pueden controlarse mejor, sino que también detectar fácilmente de alteraciones puntuales”, explica Remón, quien añade que se trata de “un coste que no todas las familias pueden permitirse”.

En este sentido, ANADI también reclama la puesta en marcha del protocolo del menor en la escuela, que también mejoraría la calidad de vida de los escolares con diabetes. Un protocolo, añade Remón, “en el que ANADI lleva trabajando más de cuatro años y que recientemente ha presentado la unidad de diabetes infantil del C.H.N. y atención primaria, sin contar con el trabajo de la asociación”.

Por otra parte, ANADI pide que la unidad de endocrino pediátrica del Complejo Hospitalario de Navarra cuente con un equipo Profesional estable y preparado para atender a los menores.

DIMISIÓN DEL DEFENSOR DEL PUEBLO

Por último, ANADI se une la reivindicación realizada por la federación estatal de diabetes (FEDE) y reclama la “inmediata” dimisión del Defensor del Pueblo español, D. Francisco M. Fernández Marugán, por una “patente dejación de su función”, sobre una queja presentada por la discriminación que padece el colectivo a la hora de acceder a determinados puestos de la administración pública como bombero o policía.

”Simplemente se ha limitado a ser un mero transmisor de la información recibida” a la administración encargada de actualizar los cuadros médicos de exclusión, y no a ejercer de “defensor de nuestros derechos antes una vulneración manifiesta”, explica ANADI.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Unos 50.000 navarros podrían tener diabetes en la Comunidad foral, aunque la mayoría están diagnosticados