• miércoles, 14 de abril de 2021
  • Actualizado 06:26

 

 
 

SOCIEDAD

Un estudio realizado en Navarra refleja que los aplausos diarios motivan a los sanitarios en su trabajo

María Arantzamendi, investigadora de la Universidad de Navarra, analiza los beneficios de las expresiones de gratitud en el caso concreto de los cuidados paliativos.

Agentes de distintos cuerpos policiales aplauden al personal sanitario de la residencia Luz de Estella durante la crisis del coronavirus. CEDIDA
Agentes de distintos cuerpos policiales aplauden al personal sanitario de la residencia Luz de Estella durante la crisis del coronavirus. CEDIDA

“Las muestras de gratitud hacia los profesionales sanitarios durante la pandemia de coronavirus suponen un reconocimiento de que lo que estamos haciendo realmente sirve, se valora y marca la diferencia”. Así lo asegura María Arantzamendi, doctora en Enfermería e investigadora del Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra.

La experta ha añadido que “mientras tratan a los pacientes surgen emociones muy intensas porque se han compartido situaciones y relaciones muy significativas y el agradecimiento puede ser transformador”.

Que estas demostraciones generan sentimientos positivos en los sanitarios y les aportan energía y motivación para seguir trabajando no solo es intuición: lo avalan los estudios. Precisamente, una de las líneas del Programa ATLANTES del ICS lleva tiempo analizando el efecto de las expresiones de gratitud de pacientes y familiares de los cuidados paliativos, por ejemplo, a través de cartas.

La profesora Arantzamendi ofrece algunas cifras de una de sus investigaciones. En una encuesta realizada a profesionales españoles, el 94% afirmaba que la gratitud aumentaba su satisfacción, el 91% se sentía más motivado, el 75% más orgulloso de su trabajo y, para un 90%, suponía una fuente de apoyo en momentos de dificultad profesional.

RECONOCIMIENTO COMPARTIDO DE UN COLECTIVO

Así, la gratitud está presente en la vida cotidiana del profesional de la salud, en su interacción con los enfermos y sus familias. Sin embargo, toma otro matiz en momentos de crisis, como con la pandemia del coronavirus. “Esas expresiones ayudan a continuar, aportan energía para seguir implicándose y hacer su trabajo lo mejor posible, incluso en circunstancias adversas”, ha indicado Arantzamendi.

Iniciativas como los aplausos a las 20 h., donaciones de dinero y material, disposición de estudiantes a colaborar… “son manifestaciones muy válidas e importantes; aunque sean anónimas son muy visibles”, ha puntualizado. Además, ha subrayado que, en estos momentos difíciles, se valora más el trabajo de los sanitarios, porque “estamos más vulnerables”.

Para la investigadora y enfermera, estos gestos por parte de la sociedad también tienen un impacto, al igual que las muestras individuales de pacientes y familiares. Suponen un reconocimiento compartido en el que se valora el trabajo de un colectivo.

Al mismo tiempo, generan gratitud en los propios profesionales y proactividad para seguir contribuyendo. “Los profesionales de la salud agradecen que su dedicación se perciba como un bien común que es importante en el nivel social”, ha concluido.


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Un estudio realizado en Navarra refleja que los aplausos diarios motivan a los sanitarios en su trabajo