PREMIUM  SAN FERMÍN 2019

Rafaelillo pidió llamar a su mujer e hijas en la enfermería de Pamplona para despedirse: "Pensé que todo se acababa"

El torero murciano ha recibido el alta este viernes en la capital navarra, aunque continuará ingresado en Murcia para controlar su evolución. 

El torero Rafael Rubio Luján 'Rafaelillo', que sufrió una cornada en los Sanfermines, besa al doctor Ángel Hidalgo, tras recibir el alta hospitalaria tras atender a los medios de comunicación en el Complejo Hospitalario de Navarra. MIGUEL OSÉS
El torero Rafael Rubio Luján 'Rafaelillo', que sufrió una cornada en los Sanfermines, besa al doctor Ángel Hidalgo, tras recibir el alta hospitalaria tras atender a los medios de comunicación en el Complejo Hospitalario de Navarra. MIGUEL OSÉS  

Doce días después de la terrible cogida en Pamplona, Rafael Rubio "Rafaelillo" ha abandonado el Complejo Hospitalario de Navarra rumbo a Murcia, su localidad natal, donde será ingresado de nuevo para continuar su recuperación. 

El 14 de julio el torero lidiaba el cuarto toro de la tarde en la última corrida de San Fermín 2019. Se las había visto en su primero con "Rabanero", uno de los miuras más grandes que se había encontrado nunca en su carrera. Salió al ruedo Trapajoso, de 570 kilos, y Rafaelillo quiso comenzar la faena de rodillas, muy cerca de las tablas. "El toro no me avisó. Hice una apuesta de torero, porque era el toro de la merienda. Fue muy traicionero, cambió de trayectoria. Sentí el pitón, me levanté y uno podía respirar, fueron momento muy duros", ha explicado este viernes en Pamplona en su despedida de la ciudad navarra. 

El toro lo lanzó con saña contra las tablas y allí lo remató con suma dureza, marcando el pitón derecho en el tórax. La situación al llegar a la enfermería fue crítica. El torero presentaba fracturas en costillas y daños en ambos hemitórax, uno por el golpe con la barrera y otro por el pitón del toro. "Estaba inestable hemodinamicamente", ha asegurado el doctor Ángel Hidalgo, cirujano jefe de la plaza de toros de Pamplona y el primero en atenderle. 

En ese momento, Rafaelillo temió por su vida. "Pedí llamar a mi mujer y mis hijas por si después de la operación ya no me despertaba, pensé que todo se acababa, me asuté muchísimo", ha dicho entre lágrimas con el recuerdo del que ha calificado como peor cogida de su carrera. "Ahora celebraré mi cumpleaños el 14 de julio, ya soy mitad pamplonica". 

Sólo unos días después, dolorido en la UVI del hospital, el torero cumplió 40 años. Lo hizo acompañado por su mujer, Felicidad Díaz, que no se separó del torero ni un minuto desde que llegó a Pamplona de urgencia. Tanto ella como sus hijas veían la corrida de Pamplona por televisión cuando ocurrió el fatal percance. 

El torero Rafaelillo, a su llegada a la comparecencia en el Complejo Hospitalario de Navarra.MIGUEL OSÉS

"Tengo ganas de abrazar a lo que más quiero", ha dicho en referencia a las ganas de poder reencontrarse con sus hijas cuando llegue a Murcia. Allí va a quedar hospitalizado para controlar su evolución y, sobre todo, calmar su dolor. Todavía necesita morfina para sobrellevar las heridas. 

Rafaelillo ha comparecido en el Complejo Hospitalario de Navarra junto a los doctores Ángel Hidalgo, Miguel Ángel Ciga y Miguel Salvados. Los tres han relatado la gravedad de las lesiones y las dificultades añadidas para intervenir al tratarse de una cornada sobre sano sin penetrar en la piel, que pueden pasar desapercibidas. "Nos ha dado la oportunidad de conocerlo como persona", ha significado Hidalgo, que ha resaltado la importancia de conocer este tipo de lesiones taurinas para poder actuar siempre de la mejor manera. "Rafaelillo fue muy valiente en la enfermería", han coincidido los médicos. 

Por ese motivo, el cirujano jefe de la plaza de toros ha resaltado cómo la Casa de Misericordia no escatima en gastos ni en recursos humanos o técnicos para disponer de una enfermería de vanguardia en Pamplona. También en la comparecencia han querido estar presentes, sin intervenir, José Mª Marco y Eugenio Salinas, de la comisión taurina de la Meca, que han seguido durante todos estos días la evolución del torero. 

Miguel Salvador, Rafaelillo, Ángel Hidalgo y Miguel Ángel Ciga, este viernes en la despedida del torero en el Complejo Hospitalario de Navarra..MIGUEL OSÉS

El torero tiene todavía mucho dolor y ha aparecido en silla de ruedas, donde penden sueros y calmantes que necesitan de forma permanente. La recuperación va a ser lenta y costosa, pero con optimismo. "No tienen porque surgir complicaciones", auguran los médicos, que son también reacios a marcar plazos muy concretos, aunque creen que si todo marcha a buen ritmo en un par de meses largos Rafaelillo podría volver a vestirse de luces en octubre. 

"Creo que tuve muy buena actitud durante toda la tarde, como hay que estar en Pamplona y ante los Miura. El toro no terminaban de definirse y apretaba. Por eso hice la apuesta. Pamplona es importante para mí, no todos los toreros pueden decir que han salido dos veces por la puerta grande de Pamplona con este hierro, al que hay que torear a sangre y fuego. Tienen casta, fiereza y es difícil sacar el mejor arte, es muy complicado triunfar con ellos", ha resaltado Rafaelillo que ha estoqueado en su carrera cerca de 60 toros de la legendaria ganadería. 

El torero Rafaelillo, emocionado durante su comparecencia en el Complejo Hospitalario de Navarra de Pamplona.MIGUEL OSÉS

El bravo torero murciano ha querido agradecer su apoyo a todas las personas que se han volcado con él durante su convalecencia, en especial al equipo médico que, según ha dejado claro, le salvó la vida. "Estoy abrumado por el apoyo y quería agradecer todo el cariño recibido. Quiero sacar lo positivo y he comprobado el cariño de la gente con el hombre, no solo con el torero", ha dicho entre lágrimas. 


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