• lunes, 18 de octubre de 2021
  • Actualizado 18:06

 

 
 

VIAJES

Cinco escapadas a tiro de piedra para el Puente Foral

Estas son algunas sugerencias para disfrutar de la naturaleza, el arte y la gastronomía en Navarra o en comunidades vecinas.

Dos personas paseando por la Selva de Irati. JESÚS DIGES.EFE
Dos personas paseando por la Selva de Irati. JESÚS DIGES.EFE

Llega uno de los puentes más esperados del año por los navarros, el Puente Foral, unos días de descanso para desconectar en familia, en pareja o con amigos. Estas son cinco propuestas para disfrutar en Navarra o en comunidades vecinas. 

PASEOS POR IRATI

Irati es uno de los destinos navarros más apreciados, sobre todo en otoño. Su abanico de colores y los bonitos paseos que ofrece esta imponente selva, el hayedo-abetal más extenso y mejor conservado de Europa, después de la Selva Negra alemana, invitan a recorrerlo.

De hecho, se ha diseñado una red de 16 senderos balizados y aptos para caminantes de todas las edades, que pueden recorrerse a pie, en bicicleta e incluso, si llegan las nieves, es posible optar por las raquetas. También es muy interesante caminar por el sendero transfronterizo Errekaidorra, que une Navarra y Francia. Las puertas de Irati son Ochagavía y Orbaizeta, dos pequeños pueblos en los que conocer tradiciones e Historia, además de disfrutar de la cocina de montaña.

ARTE CONTEMPORÁNEO A LA RIOJANA

El Museo Würth, situado en la localidad riojana de Agoncillo, a 88 kilómetros de Pamplona, es un escaparate de la vanguardia de los siglos XX y XXI.  En el centro, que se caracteriza por la simbiosis entre el arte y los espacios empresariales (se ubica en un polígono industrial), se exponen dos tipos de muestras.

Por un lado, los fondos de la colección Würth, con algunas obras itinerantes y otras realizadas especialmente para el museo; por otro, muestras temporales procedentes de otros lugares. Actualmente, se puede contemplar la exposición fotográfica "Art Faces. Retratos de artistas en la colección Würth, que reúne más de 250 imágenes de 40 fotógrafos, como Michael Sima, Arnold Newman, August Sander, Gianfranco Gorgoni y François Meyer. La entrada es gratuita.

TIGRES BLANCOS EN SENDA VIVA

Dos tigres blancos se han sumando estos días a la familia de Senda Viva, el parque de aventura situado en Arguedas, que durante este puente concluye la temporada abriendo 6 días seguidos, del 3 al 8 de diciembre, de 10 a 19 horas. Los visitantes podrán conocer a estos dos sorprendentes felinos, un macho de un año y una hembra de apenas 9 meses, además de a otros animales. Entre ellos, osos pardos, linces, cebras, corzos, avestruces...

Además, podrán disfrutar de distintos espectáculos, como la exhibición de vuelo de rapaces, y montarse en varias atracciones. Durante estos días, el precio de la entrada para adultos es de 17 euros y la de niños, de 5 a 11 años, 10, si se compran en la página web. También se han puesto ya a la venta los bonos para la próxima temporada.

EL FLYSCH, UN LIBRO DE PIEDRA

60 millones de años de historia geológica. Este es el tesoro que guardan en sus rocas los acantilados de la Ruta del Flysch, que conecta las localidades guipuzcoanas de Zumaia, Mutriku y Deba. Juntas conforman el Geoparque de la Costa Vasca, que se descubre junto al Cantábrico, pero también en sus zonas interiores.

La itinerario del litoral suma 13 kilómetros de acantilados, donde se puede contemplar el famoso Flysch, capas de roca que narran la evolución geológica. Para conocerlo, se proponen toda suerte de actividades, desde visitas guiadas o libres hasta recorrerlo desde el mar, en barco. 

EN BUSCA DE LA TRUFA

Conocida como el diamante negro de la cocina, la trufa es un hongo muy cotizado, reconocible por su peculiar olor. Encontrarla es todo un arte y para acercarlo a todos los públicos, el Museo de la Trufa de Metauten, a 12 kilómetros de Estella, ha puesto en marcha las 'trufaexperiencias'. En estas actividades, los participantes, acompañados de un guía, visitan el centro, conocen cómo se realiza la búsqueda y recogida de las trufas con perro, y tienen la oportunidad de realizar una cata, acompañada con vino de la zona.

El Museo, a través de elementos audiovisuales a interactivos, explica el ciclo biológico de la trufa, sus características y las de la zona, así como las tradiciones que la rodean. Desde allí también se ofertan degustaciones, paseos por las truferas del valle de Allín, exhibiciones de adiestramiento de perros...


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