POLÍTICA

Una vez más: Bildu quiere imponer "la oficialidad del euskera a toda Navarra" con una nueva ley

El exconsejero Aladino Colín, redactor de la actual ley del euskera, cree que la aprobada en 1986 es "un instrumento de desarrollo perfecto".

Manifestación convocada por Kontseilua bojo el lema 'Bide eman euskarari' (Dad paso al Euskera). MIGUEL OSÉS
Manifestación convocada por Kontseilua bojo el lema 'Bide eman euskarari' (Dad paso al Euskera). MIGUEL OSÉS  

EH Bildu ha apostado por "renovar" la ley del euskera para "ampliar la oficialidad a todo el territorio de Navarra y avanzar en otros aspectos de modo que se adecuen a los cambios que se están dando en la sociedad" y ha reivindicado que "es necesario crear un marco legal apropiado para asegurar los derechos lingüísticos e impulsar la normalización".

Así lo ha señalado la parlamentaria de EH Bildu Esther Korres en una rueda de prensa que ha ofrecido este miércoles junto al también parlamentario de la coalición Dabid Anaut para mostrar el respaldo de la formación a la movilización convocada este sábado en Pamplona por Kontseilua a favor de la oficialidad del euskera y animar a la ciudadanía a participar en la misma.

En opinión de EH Bildu, "desde que en 1986 se aprobó la ley del euskera, las razones para exigir una nueva ley siguen estando ahí", ya que, "reivindicar la oficialidad del euskera en toda Navarra es imprescindible para poder asegurar y respetar los derechos lingüísticos".

"La oficialidad es aquí y en cualquier lugar el mejor estatus para respetar los derechos lingüísticos de los hablantes de las lenguas minorizadas y de las comunidades lingüísticas", ha defendido Korres, quien ha considerado que "el reconocimiento de la oficialidad es un paso muy importante para garantizar todos estos derechos".

En este sentido, ha destacado que "si se analizan las leyes sobre normalización lingüística, se ve cómo en territorios donde existen lenguas minorizadas y se han aprobado leyes, el estatus de oficialidad es el más común".

Y ha remarcado que "ese estatus no se establece en base al número de hablantes o porcentajes", sino que "lo más normal es reconocer el estatus de oficialidad en todo el territorio sin reparar en el índice de hablantes".

Además, la parlamentaria de EH Bildu ha resaltado que "si además de salvaguardar los derechos lingüísticos también queremos impulsar el euskera en Navarra, es necesario un estatus legal adecuado, un estatus que ayude a desarrollar una política lingüística eficaz y que impida realizar políticas que recorten derechos".

Según ha expuesto, "la exigencia de un nuevo estatus legal y de la desaparición de la zonificación tiene un fuerte respaldo por parte de todos aquellos que trabajan en el ámbito del euskera y un numero muy importante de ciudadanos de Navarra, un respaldo que se ha mantenido durante estos 32 años".

"EH Bildu siempre ha hecho suyo el compromiso para acabar con la zonificación, así lo recogimos en nuestro programa y así también lo asumieron el resto de las fuerzas políticas del cambio", ha resaltado Korres, quien ha asegurado que "el cambio político también tiene un compromiso con las personas que desde el apoyo al euskera impulsaron el mismo".

ALADINO COLÍN: "LA ACTUAL ES MUY BUENA LEY"

El exconsejero y exparlamentario del PSN Aladino Colín, uno de los redactores de la ley del euskera aprobada en 1986, ha afirmado este miércoles que el euskera "tiene en la actual ley, con todos los desarrollos reglamentarios que falten, un instrumento de desarrollo perfecto" y ha considerado que "va a ser muy difícil elaborar una ley que coseche tanto consenso" como la norma vigente.

Aladino Colín, que ha comparecido en el Parlamento en la comisión especial que trabaja en la elaboración de una nueva ley del euskera, ha afirmado que, "si se quiere alterar de raíz la norma", suprimiendo la zonificación, "se estará aprobando creo que algo inconstitucional y por tanto ineficaz, creo que se estaría aprobando una ley desde premisas que no se ajustarían a la realidad sociolingüística de la comunidad, creo que se activaría un problema que no existe y creo que no se logrará imponer una lengua frente a la realidad".

El exconsejero ha relatado durante su comparecencia que en 1984 llegó al Gobierno socialista de Navarra como jefe de gabinete del consejero de Presidencia, con el encargo de elaborar, entre otras normas, la del euskera, tarea a la que se puso junto con el entonces jefe de gabinete de Educación, José Mari Romera.

Según ha explicado, una de las primeras bases con las que trabajó fue el respeto al artículo 9 del Amejoramiento del Fuero, que "consagra, en relación con el euskera, el principio de territorialidad, no el de personalidad". Así, ha explicado que se debía cumplir con este precepto, "en orden a garantizar la constitucionalidad de la ley, evitando la impugnación".

Junto a este principio, se tuvieron en cuenta otras dos bases. La primera, que "las lenguas se hablan, no se imponen".

"El estado de uso de una lengua es el resultado de un proceso de sedimentación histórica en el que influyen gran cantidad de causas. Pensábamos que el euskera, como lengua propia de Navarra, que se reconoció por vez primera vez así en esta ley, había sedimentando en 1985 en un determinado estado al que queríamos que sirviera la ley foral", ha señalado.

En segundo lugar, ha señalado que la ley foral debía ser "la fiel plamasación de la foto fija de la situación del euskera en Navarra y dejar la puerta abierta a que esa foto fija pudiera moverse en función de la evolución del uso".

Según ha explicado, "optamos por definir una ley marco, esto es, que recogiera títulos generales básicos y preceptos abiertos que dejaran margen a los Gobiernos para dictar normas reglamentarias sobre el uso del euskera que pudieran ser acordes con la evolución sociolingüística".

"SE TRABAJÓ MUCHO SOBRE EL TEXTO"

Además, Aladino Colín ha afirmado que antes de remitir la ley al Parlamento, hubo "un periodo de muy largo de contactos con los grupos parlamentarios y personas representativas del mundo del euskera".

"Se habló mucho con gente muy calificada del ámbito de la enseñanza, de Euskaltzandia, intercambiamos documentos, borradores, se discutió línea a línea y el título tuvo muy distintas denominaciones", ha explicado.

Así, ha explicado que "se trabajó mucho sobre el conjunto del texto y en lo que recuerdo se llegó a una amplísima convergencia de que era un buen texto legal".

"Era el traje perfectamente adecuado a la realidad del uso del euskera en aquel momento, garantizaba el reconocimiento como lengua propia, garantizaba su protección y quedaba una ley abierta para atender por via reglamentaria a la evolución sociolingüística", ha indicado.

Así, ha afirmado que en el debate parlamentario hubo tres enmiendas a la totalidad que no prosperaron y en la votación final hubo 29 votos a favor, 11 abstenciones y ningún voto en contra. "Es verdad que en aquel momento no estaba en el Parlamento no estaba Herri Batasuna", ha precisado.

Colín ha considerado que "fue una buena ley, es una buena ley e incluso me atrevería a decir que es una muy buena ley foral, que sirvió de partida para dar solución a la realidad de una situación que ponía en riesgo la pervivencia de una lengua propia de Navarra y que estaba provocando un problema de convivencia al no tener un reconocimiento institucional".


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