• miércoles, 01 de diciembre de 2021
  • Actualizado 23:41

 

 
 

TERRORISMO

Pamplona recuerda a víctimas de ETA con placas en los 'puntos negros' del terrorismo

Esta iniciativa forma parte del convenio firmado por el Ayuntamiento y ANVITE para dignificar la memoria de las víctimas de ETA en Pamplona.

Colocación de las placas de asesinados por la banda terrotista ETA en Pamplona. PABLO LASAOSA
Colocación de las placas de asesinados por la banda terrotista ETA en Pamplona. PABLO LASAOSA

El Ayuntamiento de Pamplona y la Asociación Navarra de Víctimas del Terrorismo de ETA (ANVITE) han homenajeado este jueves a cinco víctimas de la banda terrorista, a las que se recuerda con otras tantas placas colocadas en los lugares de la ciudad en los que fueron asesinadas.

Se trata de Francisco Berlanga Robles, Mari Cruz Yoldi Orradre, Antonio Conejo Salguero, Fidel Lázaro Aparicio y Manuel López González, asesinados por ETA en atentados perpetrados en la ciudad. Sus placas se suman a las otras cuatro colocadas la semana pasada en las calles de Pamplona.

Coincidiendo con el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo, el alcalde de Pamplona, Enrique Maya, y el presidente de ANVITE, José Ignacio Toca, han participado en los actos institucionales que se han realizado en cuatro puntos de la ciudad, donde perdieron la vida cinco personas entre 1978 y 1983.

El alcalde ha afirmado que estos actos buscan "el reconocimiento a los asesinados y a los familiares de esas víctimas de ETA", de los que ha destacado "su enorme dignidad democrática". El objetivo, ha dicho, es hacer "un homenaje a todas las víctimas y en especial a aquellas que no tuvieron un reconocimiento en su momento".

Toca ha declarado por su parte que todas las violencias "son condenables y reprobables", pero "ya está bien de medias tintas y de equidistancias". Las víctimas, ha agregado, "seguimos sin obtener justicia ni reparación para muchos de esos crímenes".

El presidente de ANVITE ha instado a "poder llamar a la cosas por su nombre, sin rubor, sin miedo y sin calculadas ambigüedades y exigir a todos los representantes políticos la condena y deslegitimación del terrorismo, pero también de quienes lo han amparado y todavía lo justifican".

Han acudido también el vicepresidente del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, el delegado del Gobierno en Navarra, José Luis Arasti, la consejera de Relaciones Ciudadanas, Ana Ollo, y representantes de los grupos municipales de Navarra Suma, PSN y Geroa Bai en el Ayuntamiento de Pamplona.

El primer acto ha tenido lugar en la Plaza del Castillo, donde un 2 de enero de 1979 falleció el artificiero de la Policía Nacional Francisco Berlanga Robles, asesinado por una bomba colocada en una bolsa junto a una inmobiliaria.

Su hijo Francisco Javier y su hermano José María Berlanga Robles han acudido a este homenaje. Su hijo ha recogido la réplica de la placa y ha pronunciado unas palabras en recuerdo de su padre.

"No queremos más policías muertos, queremos policías que puedan cumplir con su deber, sin tener miedo a las consecuencias. El miedo lo deben tener los que delinquen", ha aseverado Berlanga.

A las víctimas y sus familiares, ha subrayado, "se nos pide silencio, un silencio que ha llegado a las instituciones, que ha llegado a la mayoría de los españoles", mientras hay quienes "blanquean a una banda terrorista y se recibe con aplausos, fiestas y bailes a sus componentes en las calles, como vemos todos los días".

De ahí, la comitiva institucional se ha traslado a la calle Cortes de Navarra, donde un 17 de octubre de 1987 murió Mari Cruz Yoldi Orradre tras explotar una bomba colocada a la altura de las oficinas de una compañía de seguros.

Han asistido al acto su hija María Cruz Eguíluz y otros familiares. En nombre de la familia, Ana Isabel Ortigosa ha dirigido unas palabras a las personas asistentes.

El tercer punto del recorrido ha estado en el paseo de Sarasate, en las inmediaciones del edificio de Correos, donde se ha homenajeado y se han descubierto las placas en recuerdo de los guardias civiles Antonio Conejo Salguero y Fidel Lázaro Aparicio. Ambos fallecieron tiroteados un 25 de mayo de 1983 mientras realizaban labores de vigilancia.

En nombre de las familias ha dedicado unas breves palabras el teniente coronel de la Guardia Civil, Antonio José Barbero.

La última visita ha llevado a las personas asistentes a la calle Taconera, a la antigua cuesta de la estación, donde el 9 de mayo de 1978 explotó una bomba al paso de una camioneta de la Guardia Civil por la que falleció asesinado Manuel López González.

En nombre de su familia, ha pronunciado unas palabras de agradecimiento el delegado de la AVT en Navarra y guardia civil, Vicente Pigueiras.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Pamplona recuerda a víctimas de ETA con placas en los 'puntos negros' del terrorismo