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El proyecto de la ordenanza del euskera recupera la norma de 1997 y 'devuelve' a Pamplona a la zona mixta

Plantea "no imponer el bilingüismo" y que el euskera se valore como mérito de manera "opcional", no de forma obligatoria.

El alcalde, Enrique Maya, y la concejala, María García-Barberena, presentan el proyecto de Ordenanza reguladora de la utilización del euskera en el Ayuntamiento. IÑIGO ALZUGARAY
El alcalde, Enrique Maya, y la concejala, María García-Barberena, presentan el proyecto de Ordenanza reguladora de la utilización del euskera en el Ayuntamiento. IÑIGO ALZUGARAY  

El Pleno que se celebrará este jueves 14 de noviembre debatirá la aprobación inicial del proyecto de nueva Ordenanza reguladora de la utilización del euskera en el Ayuntamiento de Pamplona y su sector público institucional.

Este lunes la Junta de Gobierno Local ha aprobado el texto de una nueva normativa que recupera casi en su totalidad la ordenanza de 1997, que estuvo vigente hasta junio de este año.

El alcalde de Pamplona, Enrique Maya, y la concejala delegada de Cultura e Igualdad, María García-Barberena, han dado cuenta de los detalles del proyecto de ordenanza. Su texto y desarrollo responde a los principios y disposiciones de la Ley Foral 18/1995, de 15 de diciembre, del Euskera, y también a lo recogido en su reglamento de desarrollo, aprobado por Decreto Foral 103/2017, y garantiza los derechos de la ciudadanía en las condiciones en las que debe hacerse en la zona mixta a la que Pamplona pertenece. En su redacción se ha tenido también en cuenta la doctrina sobre esta materia del Consejo de Navarra y de los tribunales de justicia.

Tal y como se recoge en el propio proyecto, el documento aprobado “no impone el bilingüismo completo en las relaciones interadministrativas sino que hace depender el uso de uno u otro idioma de la voluntad del destinatario; también garantiza el derecho a dirigirse en euskera al Ayuntamiento y a ser respondido en el mismo idioma, pero sin la correlativa creación de multitud de puestos de trabajo restringidos a quienes dominan el idioma; de igual manera se regula el bilingüismo en la imagen municipal de manera equilibrada distinguiendo según los destinos de la información y no de manera indiscriminada como lo hace la norma vigente”.

Asimismo, el nuevo texto “adecua la presencia del euskera en los anuncios publicitarios hasta un 25% del total, más allá incluso del porcentaje de uso, pero se evita la obligatoria presencia al 100% que impone la norma vigente; y configura como opcional la valoración del euskera en la provisión de los puestos de trabajo a diferencia de la norma vigente para la que es obligatoria, además de prever que efectivamente existan puestos que precisen el conocimiento del euskera pero no con carácter general”.

SIETE CAPÍTULOS, 27 ARTÍCULOS Y DOS DISPOSICIONES ADICIONALES

El proyecto de ordenanza se articula en torno a siete capítulos, con 27 artículos, y dos disposiciones adicionales. Los capítulos describen el ámbito de aplicación de la ordenanza, dirigida al Ayuntamiento de Pamplona y a los organismos autónomos que de él dependen; las relaciones interadministrativas; los derechos de la ciudadanía; la imagen exterior municipal; el personal y el funcionamiento interno; y las acciones de fomento del euskera. Las disposiciones adicionales concretan el significado de los términos ‘bilingüe’ y ‘dos idiomas’ y regulan el llamado paisaje lingüístico (rotulación de placas de calles, señales, carteles…)

El texto mantiene que la ciudadanía tiene “derecho a dirigirse al Ayuntamiento tanto en castellano como en euskera”. En el caso de que se elija dirigirse por escrito en euskera, “se les responderá de forma bilingüe”. Quienes opten por dirigirse a la administración municipal de forma oral en euskera, “se les atenderá en esta lengua”. En las relaciones interadministrativas, los documentos, notificaciones y comunicaciones administrativas que el Ayuntamiento dirija a otras administraciones públicas de la zona vascófona o en comunidades en las que el euskera sea también lengua oficial, “se redactarán con carácter general en forma bilingüe”.

Cuando el Ayuntamiento se dirija a otras administraciones en cualquier otra zona “utilizará igualmente la forma bilingüe siempre que sea la otra administración la que haya iniciado la relación de esta forma”.

El nuevo proyecto de ordenanza señala que la plantilla orgánica del Ayuntamiento determinará los puestos de trabajo en los que se precise el conocimiento del euskera y definirá, en cada caso, el grado de conocimiento del idioma necesario para desarrollar esa labor determinada. En las convocatorias de personas que el Ayuntamiento realice para puestos sin el perfil de euskera, el conocimiento de esa lengua “podrá ser valorado, como mérito, de manera opcional”. La valoración del euskera “podrá ser un 25% mayor que la que se otorgue al conocimiento de cualquiera de los idiomas comunitarios, siempre que así se justifique atendiendo a las características del puesto de trabajo”.

DOCE DOCUMENTOS DE SUGERENCIAS EN LA CONSULTA PREVIA

En la segunda quincena del mes de septiembre, se llevó a cabo la preceptiva consulta pública sobre la modificación de la ordenanza del euskera, previa a lo que ha sido la elaboración de la normativa aprobada esta mañana en la Junta de Gobierno Local. Estas consultas públicas previas tienen como objetivo recabar la opinión de la ciudadanía y de las organizaciones más representativas potencialmente afectadas por la futura modificación normativa, en este caso, la ordenanza del euskera.

El Ayuntamiento de Pamplona recibió a través de la web, doce escritos con sugerencias, algunos de ellos, a su vez, con diferentes propuestas y comentarios al respecto del futura proyecto de ordenanza. Esas sugerencias se han registrado un informe en el que se recoge su aceptación o rechazo en base al informe de la Asesoría Jurídica municipal y al proyecto de la nueva ordenanza.

En esa consulta previa se señalaba la necesidad y oportunidad de cambiar la ordenanza del euskera. Una modificación que se considera necesaria “porque no puede mantenerse un régimen en materia de acceso a la función pública difícilmente compatible con el principio de igualdad que la Constitución Española impone como garantía de la igualdad de oportunidades”. Un segundo argumento basaba esa necesidad en que la normativa actualmente en vigor “es un sistema que no responde a la realidad sociolingüística de la ciudad de Pamplona, que es la base de la zonificación establecida en la Ley Foral del Euskera”.

La actual ordenanza se aprobó de forma inicial el 7 de febrero de 2019 y de forma definitiva el 2 de mayo de este mismo año. Se publicó en el Boletín Oficial de Navarra el 14 de mayo y entró en vigor a principios de junio, tras los quince días que establece la ley para ello. La anterior ordenanza estuvo en vigor durante más de 20 años. Se aprobó en septiembre de 1997 y en esas dos décadas se modificó hasta en cuatro ocasiones para ir adaptándola.


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