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Piden 22 años para un acusado de abusos sexuales a dos menores, de las que una quedó embarazada

La defensa pide la libre absolución al afirmar que las relaciones fueron consentidas y que se busca un interés económico.

Palacio de Justicia de Asturias.
Palacio de Justicia de Asturias.  

Un vecino de Villaviciosa, de 55 años de edad, que ejercía de pastor evangélico, se enfrenta el próximo mes de abril a un juicio en Gijón, en el que la Fiscalía pedirá para él 22 años de cárcel, lo máximo por el delito de abuso sexual a dos menores del que le acusan. Las dos niñas comenzaron a sufrir presuntos tocamientos por parte de C. F. R., natural de Cangas del Narcea y residente en Villaviciosa, cuando tenían 8 y 14 años. La mayor quedó embarazada del acusado fruto de relaciones sexuales no consentidas, mantiene el fiscal.

Pese a que C. F. R. no quiso reconocer la paternidad del niño, ésta quedó acreditada por una prueba biológica. De hecho, esta circunstancia cambió la versión del acusado, que si en un primer momento negó los hechos rotundamente, luego sostuvo que las relaciones con la mayor de las víctimas fueron consentidas.

Además de la pena de prisión, el fiscal reclama una prohibición de aproximarse a sus víctimas y sus progenitores, así como a sus domicilios, y de comunicarse con todos ellos durante diez años. También demanda indemnizaciones que suman 45.000 euros.

LOS HECHOS JUZGADOS

El Ministerio Público solicita un total de 22 años de prisión para este pastor evangélico acusado de abusos sexuales a dos menores, una nacida en 1996 y otra en 2000, una de las cuales llegó a quedar embarazada y tuvo un niño, han confirmado a Europa Press fuentes jurídicas. El juicio tendrá lugar en la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias, con sede en Gijón, los días 20 y 21 de abril.

En concreto, pide 12 años de cárcel por el delito de abusos sexuales a la más pequeña de las dos y diez años de prisión por los abusos cometidos a la mayor. Asimismo, la Fiscalía pide también al procesado el pago de una indemnización de 30.000 euros para la menor que quedó embarazada y el abono de una pensión alimenticia para el niño, y de 15.000 euros para la otra niña. La mayor, asimismo, continúa a tratamiento psicológico.

La acusación particular, representada por la abogada Ana María González, de la Asociación Atención a Víctimas de Agresiones Sexuales y Malos Tratos de Asturias (Cavasym), pide igual condena.

Según el relato de hechos, las dos menores, amigas entre ellas, pertenecían a la Iglesia Evangélica y acudían al culto que oficiaba el acusado desde 2010, primero en Lugones y posteriormente en Villaviciosa, donde residían. En Villaviciosa acudían inicialmente a un local de la Iglesia Evangélica y cuando cerró, lo hicieron en casa del procesado.

Éste estaba casado con una mujer de nacionalidad sudamericana, al igual que las niñas, lo que estrechó el vínculo de confianza entre las familias de las menores y el procesado, de tal forma que a veces quedaban en casa de este y su esposa.

El procesado, supuestamente aprovechaba esos momentos para abusar de las dos menores, aunque solo mantuvo relaciones sexuales completas con la mayor. Fue a raíz del embarazo de esta cuando se presentó la denuncia, en 2012, y se descubrió los abusos a la otra niña.

Aunque el acusado negó los hechos inicialmente, a raíz de la prueba de ADN del niño que tuvo la menor que certificó su paternidad, posteriormente confesó que había mantenido relaciones con las menores, según él consentidas. En el momento de los hechos, el hombre, natural de Asturias, tenía 52 años.

RELACIONES CONSENTIDAS

Por parte de la defensa, representada por el abogado José Antonio Rivero, se pide la libre absolución del acusado al argumentar que las relaciones fueron consentidas y que la menor que quedó embarazada estaba "enamorada", como se demuestra, según el letrado, en varios correos electrónicos que envió al procesado. "Él cometió un error", ha apuntado sobre el hecho de no usar protección en las relaciones sexuales, para insistir después en que todo este proceso "esconde una intención económica".

En declaraciones a Europa Press, Rivero ha sostenido que se trata de una "maniobra" orquestada por las familias para sacar dinero a su cliente, las cuales mantenían una relación de amistad con el procesado desde hace años. Ha incidido, asimismo, en que el antiguo Código Penal señala que con 14 años las relaciones pueden ser consentidas sin ser ilícito penal.

 También ha rechazado que el hombre usara el cargo que representaba en la Iglesia Evangélica para abusar de las menores. Además, ha recalcado que el informe del equipo psicológico adscrito al Juzgado señala que las dos adolescentes presentan una personalidad "inmadura" y su relato está "ausente de todo tipo de credibilidad", al no tener "ningún tipo de consistencia".


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Piden 22 años para un acusado de abusos sexuales a dos menores, de las que una quedó embarazada