PAMPLONA

Almuercicos a tres metros sobre el encierro: el bar de Pamplona que abarrota sus balcones cada San Fermín

La cervecería 'Txirrintxa' destaca por su gusto artesanal y por ser un punto de encuentro para los pamploneses.

Bar Txirrintxa en la calle Estafeta de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY
Bar Txirrintxa en la calle Estafeta de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY  

Pocos bares del Casco Antiguo de Pamplona están situado en mejor lugar que el 'Txirrintxa'. De hecho, su localización es parte del éxito que tiene el local.

Pero además de estar situado en plena calle Estafeta y cerca de la Plaza de Toros, el local destaca por su cuidado de los productos navarros.

Es un hecho que cada vez más los turistas que visitan Pamplona demandan productos locales, de ahí el éxito de un bar así. "La gente de fuera nos piden productos que sean de aquí. Ya sea algo característico de la zona o típicos que hagamos nosotros", señala la gerente del local Sonia Fernández.

La gastronomía navarra está en auge y el turismo gastronómico también, "los turistas demandan mucho la comida navarra".

Se ha convertido en un clásico, para los paladares foráneos, la degustación de los diferentes pinchos.

CERVEZA ARTESANAL COMO SELLO DE DISTINCIÓN

"Hacemos una cerveza artesanal llamada 'Vasconia', fabricada en Dicastillo, pero también tratamos de potenciar el vino navarro. Respecto a la comida, preferimos que sean de nuestra tierra ya que nos gusta lo artesano, local y ecológico", indica la gerente.

La elaboración propia de la cerveza artesanal distingue al 'Txirrintxa' (que significa antojo) del resto de bares que ocupan la calle Estafeta, ya que ninguno otro ofrecen la cerveza de Dicastillo. La cervecería, al igual que el local, comenzó su aventura en el año 2014.

Bar Txirrintxa en la calle Estafeta de Pamplona. ALZUGARAY

Al ser artesanal y no una de las clásicas marcas, siempre hay alguno al que no le convence pero "por norma tiene muy buena aceptación", afirma Fernández.

"Su sabor no es muy fuerte, la cerveza está hecha para todos los gustos", añade la gerente. 

TRABAJADORES Y TURISTAS

Los clientes habituales que se pasan por el 'Txirrintxa' en el día a día son trabajadores de las oficinas de los alrededores. 

"A la mañana suelen venir a almorzar o tomarse el café. A la hora de comer, sobre todo, viene gente que tiene el turno partido, generalmente en invierno. En verano la mayoría son personas que pasean por la Estafeta", indica. 

Bares como este 'viven' sobre todo del turismo, ya que están situados en lugares estratégicos de la capital navarra.

Fernandez señala que el local "llama la atención" de los visitantes, debido a su ventanal y al tener tantos pinchos situados en la barra.

Existen picos con mayor o menos afluencia turística, pero sin duda le época alta del año lo marcan, cómo no, los San Fermines.

EL ÉXITO DE LOS BALCONES

El 'Txirrintxa' alquila los balcones para que la gente pueda disfrutar del recorrido del encierro en el tramo final de la calle Estafeta, sin duda es uno de los grandes reclamos.

"Tenemos reservas de año a año. Hay mucha gente que repite y piden el mismo balcón de cara al siguiente año. Muchos de los encierros de 2019 están ya reservados, la gente a partir de los meses de abril y mayo termina de realizar sus reservas", comenta la gerente.

Aunque el perfil principal es el del turista, son varios los que desean ver desde un lugar privilegiado el encierro porque les hace "especial ilusión".

Bar Txirrintxa en la calle Estafeta de Pamplona. ALZUGARAY

De todos los balcones que ofrecen, sin duda el que mayor éxito es que el da a la plena calle Estafeta. Concretamente ese balcón es alquilado por una empresa para traer a sus clientes.

Pero no solamente se alquilan para el encierro, el año pasado innovaron haciendo lo mismo para la salida de las peñas.

"La idea funcionó, la gente estaba encantada. Alquilamos el comedor para que pudieran ver la cantidad de gente que sale de la Plaza de Toros", afirma.

LOS PINCHOS NO SE TOCAN

Los inicios de Sonia Fernández no fueron sencillos, ya que desde que se convirtiera en gerente, tres años atrás, nunca antes se había dedicado al sector hostelero.

"Mi jefe era socio y quería que estuviera aquí alguien de confianza. Al principio me daba vértigo, ya que llegué en el mes de junio de 2016 poco antes de San Fermín", comenta.

Durante los tres años que lleva al frente como gestora del local, las innovaciones han destacado tanto en la carta como en la estética de los menús. La comida sigue siendo tradicional, aunque con un toque un "un poco más moderno".

Donde no han podido innovar ha sido en los pinchos, ya que su demanda es tan alta que los clientes no quieren alteraciones.

"Hemos intentado cambiar alguna vez el concepto, por ejemplo quitar algo de pan. Y nada, no podemos. La gente es de ideas fijas y algo concreto, en cuanto les gusta un pincho ya no se puede alterar", rié Fernández.

Bar Txirrintxa en la calle Estafeta de Pamplona. ALZUGARAY

El pincho más demandado y el que "arrasa" por parte de los clientes es la bola de pimiento

Respecto al menú de fin de semana, la gerente recomienda el solomillo y el gorrín. En el día a día, "la legumbre está muy bien hecha", añade. 

"El Txirrintxa es un bar acogedor, ya que lo vivimos mucho. Hemos hecho de este local algo nuestro, como la cerveza artesanal. A todo el que no haya venido le recomiendo que venga y pruebe, aunque igual un sábado a las ocho no tiene hueco para llegar a la barra", ríe la gerente de la cervecería. 


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