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El primero de los toricos ha puesto su pezuña en el albero pamplonés en apenas 2 minutos con lo que ríete tú de la fórmula uno.

Manada disgregada a lo largo de la Estafeta y los que se quedan colgados, al tran tran, pero sin tirar ni un mal  derrote.

Hay tardes en Pamplona que se convierten en el escenario de los sueños para esos toreros denominados modestos que tienen la oportunidad de verse anunciados en el serial sanferminero.

En nuestro travesía por las aguas del Cantábrico Norte, el Calypso nos acerca al mítico atolón de Pamplona donde se agolpa la muchedumbre para celebrar unas fiestas universalmente conocidas.

Cuántas veces he pensado lo bueno que fuera que el mundo estuviera del revés, pero la realidad me hace ver que, si le dejamos ponerse así, volver a enderezarlo será una tarea casi imposible de realizar.

Otro año más 6 de julio, doce de la mañana, y de nuevo lo que tendría que ser una fiesta multicolor, espontánea y feliz, se ha convertido una vez más en un encorsetado y aburrido mitin político en blanco -de caspa- y negro -como el futuro al que nos empujan- abertzale.

Mientras por la mañana en la Asamblea de Madrid se votaba una propuesta para prohibir la entrada de los menores a los toros, en Pamplona por la tarde la plaza respiraba un ambiente familiar con especial protagonismo de los más pequeños

Después de haber sido senador primero y diputado después hasta completar 27 años de escaño en las Cortes Generales, y  de haber tenido el honor de ser el primer presidente democrático de la Diputación Foral o Gobierno de Navarra, en el año 2008 puse punto final a mis actividades políticas.

Es ir un poco a contracorriente en este país de temporada alta veraniega, pero a pesar de que el verano pinta entretenido para poder escribir y opinar toca hacer parada y fonda.

Imaginemos por un momento que estamos en el ‘Un, dos, tres…’ y Mayra Gómez Kemp les pregunta, por 65 pesetas por respuesta acertada, iniciativas, proyectos o mejoras (positivas se entiende y de cierta envergadura)… llevadas a cabo por el Ayuntamiento desde la llegada de Asirón y su cuatripartito.

El autor opina sobre la percepción fuera de Navarra de las fiestas de San Fermín y lo hace desde el prisma que todo el mundo demanda y no muchos conocen en profundidad; la seguridad en la fiesta.

La semana pasada falté a mi cita semanal con ustedes, disculpen, pero fue una de esas veces en que la vida decide demostrar quién manda, y entonces todo pasa a un segundo o tercer plano.

Con todo lo que está cayendo, un árbol no puede tapar la realidad y esconder lo que hay detrás: el noble arte de la política ejercida por miles de personas buenas y comprometidas.

Los representantes de nuestras Instituciones, Gobierno, Parlamento, Ayuntamiento de Pamplona se han coordinado para poner a disposición de los radicales todos los recursos públicos posibles y también los que no son posibles porque lo impide la ley.

Existe constancia escrita de la tradición taurina de las fiestas de San Fermín al menos  desde el siglo XIV. Mucho han cambiado las fiestas desde entonces. Y también han cambiado los festejos, desde los primeros encierros (‘entradas’).

El autor reflexiona sobre los hechos ocurridos la Universidad Autónoma de Barcelona, donde unos pocos violentos consiguieron suspender un acto cultural de Sociedad Civil Catalana. La materia de la seguridad en las universidades se ha puesto de actualidad, pero; ¿Qué sabemos al respecto?

Escuché en un congreso que “si añadimos nuevas tecnologías a procesos obsoletos lo que obtenemos son los mismos procesos mucho más caros”, vamos que si no se cambian fondos, se encarecerán las formas.

Primero fue Trump. Luego, el ‘Brexit’, la segunda vuelta alcanzada por Marine Le Pen, el Gobierno ultraderechista de Kurz en Austria… y ahora el pacto entre el populismo de extrema izquierda del ‘Movimiento Cinco Estrellas’ y la xenófoba, derechista y nacionalista Liga Norte.

Una final no se puede disputar tirando la mitad del partido y buscando lo imposible después, sin argumentos. Este desenlace quedó anunciado en Soria y rubricado en Valladolid. Si Diego Martínez quiere hacerle un favor a Osasuna, que siga la estela de Zidane.

“Dicen que dijo el juglar, pueblo que canta no muere. Y si es verdad lo que dijo, Navarra no morirá”

La ciudad belga de Lieja sufría un nuevo atentado terrorista, una vez más realizado con muy pocos recursos por parte de quien perpetra este tipo de acciones pero una gran determinación y voluntad de hacer daño para expandir el miedo por toda Europa.

Desde el principio de la legislatura, el equipo de Gobierno de Asirón ha puesto verdadero empeño en fomentar la economía digital. Digital en la primera acepción de la palabra: Perteneciente o relativo a los dedos.

Partido tenso, igualado, táctico, en el que los hombres de Diego Martínez hicieron lo más difícil: marcar primero. Durante la media hora restante, el técnico optó por aguantar en lugar de insistir, y le salió mal. Como a Fran Canal con la Federación de Peñas.

Una de las sesiones habituales en los cursos de liderazgo habla de la diferencia entre persona y personaje, lo que se es y lo que se representa, y lo importante que es ser auténtico. Pero esto es predicar, luego cuando toca dar el trigo ya es otro tema.
 

Hace un año o dos años o una vida -me bailan las fechas de un tiempo a esta parte-, mientras el mundo se me derrumbaba dentro, acabé en Cascante con Rosana y César, dos colegas cojonudos de última hora, porque habían oído que allí pasaban cosas.

Le leí, hablo de memoria, a Jean Louis Valenciane, que la vida tiene mucho de guerra. De guerra no como el estereotipo, donde parece que se están repartiendo estopa meses sin dormir. Día y noche.

Los rojillos se complicaron la vida en una mala primera parte, pero en la segunda supieron aprovechar el paso atrás del Oviedo para ganar por fin y sumar tres puntos de oro en El Sadar.

Al presidente de Navarra, Urkullu, le han entrado las prisas. Ve que la subsecretaria Barkos que tiene colocada en la diputación de Navarra solo le queda un año de legislatura para perpetrar la felonía de regalar Navarra a Euskadi y se ha puesto nervioso.

Llegó el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, el pasado sábado a Navarra como vienen los agentes del Athletic a llevarse a los chavales de Tajonar para poder presumir de cantera y de Lezama; no sólo con esa chulería tan bilbaína que resulta hasta simpática, sino con la superioridad de quien se cree mejor que los del pueblo; con aires de conquistador, vaya.

A mi la gente, en general, me cae mal, y en particular, pues también. La gente es una peligrosa masa cobarde que mejor lejos que cerca, y mejor si no esperas nada que si crees que te van a echar una mano... porque te la echaran, pero a lo sumo, al cuello.

Tras cinco partidos sin ganar, Osasuna se encontró con la, posiblemente, victoria más cómoda de la temporada. Media hora de control de balón con el acelerador pisado le bastaron para concretar una victoria que le mantiene vivo de cara al ‘play-off’.

Mira que tenía temas en la mochila esta semana, pero los guardaré para las siguientes. Quiero hablar de compromiso y de continuidad esta semana, y nadie mejor que XP para eso.

Si eta, en minúscula -tampoco le vamos a dar una dignidad ortográfica que no merece-, no tuviera mil asesinatos detrás solo produciría risa. Es todo tan grotesco y cutre lo que le rodea que solo induce a la carcajada, amarga, pero carcajada.

Ya está. Ya he leído todo lo que debía de leer y hablado con todas las personas con las que debía de hablar. Digamos que he preferido prepararme para expresar un pensamiento en vez de explotar por los sentimientos.

Me voy a poner en plan ‘voz en off’ de documental de ‘La 2’ y voy empezar este artículo con el manido “desde el inicio de los tiempos, las sucesivas civilizaciones han buscado asentarse cerca de las orillas de los ríos”.

Admiro y respeto a quienes, sabiendo de las dificultades y lo que les puede venir encima, inician su nadar contracorriente en defensa de la legalidad, de su rectitud.

Les ha caído la máxima pena posible por el delito por el que se les condena si no me equivoco. Algunos vecinos han dicho que son unos buenos chicos. Ella además tonteó al inicio con uno de ellos. No entiendo entonces tanta indignación.