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Quien ostenta la máxima representación de una institución, sea esta la que sea, le guste más o menos al político de turno, debe saber comportarse como tal en todo momento.

Tenía pensado no escribir más, porque Pamplona me deprime, y yo ya estoy en otras ciudades y en otras cosas, pero supongo que está en mi naturaleza los abscesos eternos de melancolía que me hacen volver aquí de nuevo, hasta que uno de estos paréntesis sea para siempre. Espero...

Hace pocos días el consejero de Salud del Gobierno de Navarra, el mismo que afirmo “son cosas que pasan” cuando falleció por legionela un paciente en el Hospital Reina Sofía, bajó a Tudela a anunciarnos que su gran apuesta para mejorar la atención primaria de Tudela era ampliar los dos centros de salud existentes.

¿Sabían ustedes que los futbolistas no deben levantarse a cuidar de sus hijos cuando lloran de noche? ¿Y que los guapos no violan porque no tienen esas necesidades ni esos apretones? ¿No? Yo lo he aprendido este mes.

No hay forma de salir del asombro. Los gobiernos y los políticos ejercientes nos sorprenden cada día con sus acciones y declaraciones. Nos tienen pasmados. 

Partido fácil, demasiado fácil, tanto por la superioridad sobre el equipo cordobés como por el acierto rojillo ante la portería andaluza. Dos ocasiones y media saldadas con tres goles.

Hoy es el día mundial de los cuidados paliativos, y este es el titulo de la campaña que han promovido este año. No se me ocurre mejor punto de partida para empezar este artículo, bueno para empezar cualquier cualquier debate.

Toda la sociedad española ha sido testigo de los días convulsos y gravísimos incidentes que se han vivido en Cataluña. El autor analiza la relación entre política y el modelo policial.

Partidazo. Intenso, vibrante, de menos a más, con alma. La segunda parte entusiasmó. Creció el equipo, se revolucionó alrededor de Fran Mérida, y pudo ganar con claridad.

¿Podemos imaginar lo que no conocemos?, ¿cómo puede alguien estar preparado para lo que no sabe que tiene que prepararse?, ¿no será que sí podemos imaginar pero no queremos?, qué miedo da a veces vivir.

Este domingo 7 de octubre es la marcha contra el cáncer de la Ribera. Tudela, la Ribera y toda Navarra tienen una cita para demostrar una vez más el grado de solidaridad que procesamos en esta zona. Ese día intentaremos volver a visibilizar una enfermedad, dura, muy dura que nos ha golpeado a muchos, llevándose a la gente que más queríamos.

El 15 de noviembre de 2016 el Ayuntamiento cedió a los partidos de la oposición y  rescindió por fin el acuerdo que mantenía con los okupas del chalé de Caparroso. La mañana siguiente amaneció con el Casco Antiguo lleno de pintadas contra el alcalde y en favor del Gaztetxe que milagrosamente apenas duraron un par de horas. Otras, sin embargo, no corren la misma suerte.

En mayo de 2019, como sucede cada cuatro años, los ciudadanos estamos llamados a ejercer nuestro derecho al voto y elegiremos a nuestros representantes a nivel municipal, a nivel autonómico en trece de las Comunidades Autónomas y, esta vez, como sucede únicamente cada veinte años, también elegiremos a nuestros representantes en Europa.

Llevo un tiempo escuchando esto de que ya tengo una cierta dad, o que no sé quién la tiene, o es una cierta edad para hacer tal o cual cosa, ¿les suena? Suelen decirlo quienes se quieren justificar por algo que no hacen curiosamente, pero ya empieza a tocarme las narices.

En Cáseda, unos días atrás, tres personas, un padre y dos de sus hijos, fueron muertas, en pleno día y en plena calle, con tiros de escopeta. El autor se reconoció como tal ante el juez.

Ya se ha ido el verano. Este de 2018 ha sido el último de la IX legislatura, y ha sido el propio Gobierno de Navarra quien se ha empeñado en que ya era hora de hacer balance, y así, en el ya lejano julio, hizo desfilar a sus consejeros a contar todo lo que habían llevado a cabo y lo bien que lo habían hecho

Tras los recientes asesinatos de Cáseda (Navarra) y de la golfista española en Iowa (EEUU), uno se pregunta ¿por qué mata el ser humano? e intenta buscar una respuesta, que se encuentra en la ciencia, en la Criminología.

¿Conocen la historia de la reclamación que un usuario puso a Pontiac porque cuando compraba helado de vainilla su coche no arrancaba? No está claro que sea real, pero si quieren se la cuento.

Tenemos que hablar. Seamos valientes, quitémonos las caretas. No soy yo, eres tú, que eres un euskoplasta. Hace mucho que lo único que nos une es la inercia de haber estado juntos unos cuantos años.

El anuncio del Presidente Sánchez de proponer a las Cortes Generales una reforma exprés de la Constitución para “acabar con los aforamientos” (sic) en 60 días suscita numerosos interrogantes, de diferente naturaleza, destacando los jurídicos.

La hipoxia es una brusca disminución de oxígeno en tu cuerpo producida, por ejemplo, por el deporte a ritmo alto, que te sume en un estado de serenidad y tranquilidad mental, mientras estás sudando, sorprendente.

El autor sostiene que los casos de los másteres falsos hacen daño sobre todo a aquellos que se han esforzado mucho por sacar sus estudios adelante.

Para los que hemos participado en el proceso de la transición política española del régimen autoritario franquista al democrático actual, resulta frustrante que algunos se empeñen en resucitar viejos fantasmas políticos, como si nada hubiera sucedido desde aquel 20 de noviembre de 1975 al día de hoy.

Un cuarto de hora superioridad al principio y diez minutos buscando la épica al final nunca pueden justificar el insulto al aficionado que ha supuesto esta eliminatoria de Copa.

El autor se muestra contrario a que el Ayuntamiento de la capital navarra haya concedido el Pañuelo de Pamplona a los primeros médicos que practicaron el aborto.

Arrancamos de nuevo, no sé si preparado o no porque cada vez se hace más cuesta arriba empezar. Será la edad, o las costuras. Parece que siempre se empieza igual, pero ni uno es el mismo que empezó la última vez, ni tampoco lo es  la realidad a la que se enfrenta. Ni preparados ni entrenados me temo.

Mucha propaganda. Ruido y solo ruido, a veces incluso molesto, ahormado con palabras huecas fáciles de olvidar, a las que el ciudadano presta escasa atención.

Es la impresión que Osasuna dejó en Mallorca y ha repetido en su estreno en El Sadar, donde ya no se estilan presentaciones previas. Por cierto, el club debería aclarar qué ocurre con Fran Mérida. Si son “molestias musculares” o algo más.

El autor lamenta cómo la izquierda está empleando la exhumación de Franco para tratar de imponernos su visión sobre el debate entre izquierda y derecha.

La extraña sensación de coincidir con alguna decisión de este cuatripartito de chalados afortunadamente me duro poco porque cuando desperté por segunda vez, el puto dinosaurio del partido nacionalista vasco reinante y sus vástagos batasunos lo habían vuelvo a okupar.

Violadores de la propiedad ajena deberíamos llamar a los okupas, que toman posesión de locales de los que no son propietarios sin permiso de sus dueños o usuarios legítimos, con violencia en la mayoría de los casos.

Desayunaba hace unos días como solo se desayuna en verano, de vacaciones, mirando al mar desde la terraza de un ático francés con la mesa llena de mermeladas y bollería de pâtisserie, con la brisa tibia barriéndome las legañas, cuando me volví a topar con su retrato leyendo el periódico, oscureciéndolo todo durante un par de segundos.

El autor reclama que se lleven a cabo políticas que traten de corregir los mayores problemas a los que hacen frente los jóvenes de hoy en día.

¿Qué tendrán que ver los aceites con los nacionalismos? ¿Qué el sabroso aceite de oliva español con el perverso nacionalismo anacrónico, retroalimentado con los superados y caducos conceptos de raza, lengua y cultura propios del romanticismo y sentido pesimista del siglo XIX?

En un Estado de Derecho como el español, no se puede, ni se debe, debatir sobre el Código Penal, ni cuestionar al Poder Judicial, como si se tratara de un musical de Broadway en el que bailamos al son que mejor nos suena.

Estaba el otro día con un amigo tomando unas cervezas de terraceo urbanita en capital europea, pongamos Madrid, por decir algo, tras un concierto en el Botánico de los gabachos Phoenix, -en junio vimos a Elvis Costello y su garganta rajada. Este año vamos de festivales pequeños- y la conversación se nos fue de las manos, para variar.

Vuelven las fiestas de Tudela en honor a nuestra patrona. Vuelve el blanco y rojo, el olor a albahaca, la música, el baile, la jota, la alegría, la familia, la amistad.

No le resultará costoso al lector recordar la película “El día de la marmota”, comercializada en España con el título “Atrapado en el tiempo”. Las intenciones del Gobierno socialista sobre educación me han recordado este cuento cinematográfico.