• viernes, 15 de octubre de 2021
  • Actualizado 23:22

 

 
 

Opinión / Ha trabajado en los principales medios de comunicación del país, desde Cadena SER o Cadena Cope, así como Telecinco, Canal Sur o Agencia OTR/Europa Press entre otros.

Ni "comecuras" ni beatas

Por Julia Navarro 21 octubre, 2015 - 1:10

No me gustan los "comecuras". Tampoco las beatas. Desgraciadamente, el nuestro es un país que siempre se balancea entre dos extremos y aquí abundan unos y otros.

Nuestra Constitución consagra la aconfesionalidad del Estado aunque reconociendo el arraigo de la Iglesia Católica en nuestra cultura, en nuestra sociedad, en nuestra historia.

Pero estamos en vísperas electorales y hay partidos, como el PSOE, que sacan del baúl la bandera de la laicidad convencidos de que eso les dará votos. Incluso Pedro Sánchez ha llegado a decir que la "prioridad política" de su generación es "reformar el Estado para convertirlo en laico". ¡Qué pasada!. Sí, arrogarse cuál es la "prioridad" de su generación es ir demasiado sobrado por la vida.

Pensaba yo que la prioridad de un dirigente socialista sería la de trabajar para que tengamos una sociedad más justa donde nadie se quede en la cuneta, tener un Estado que garantice una buena educación y sanidad pública y universal, unas pensiones dignas, que la Ley de Dependencia no sea papel mojado, que la legislación laboral proteja a los trabajadores, intentar dar respuesta al desafío del nacionalismo catalán y, sí, también consolidar la separación de Estado e Iglesia, pero haciéndolo sin que parezca un ajuste de cuentas.

Verán, yo creo que debe existir una separación plena entre Estado e Iglesia, por más que la religión católica forme parte de nuestro ADN. Y me estremecen aquellos regímenes que tienen como base la religión. Ahí están los fanáticos de Al Qaeda o del Estado Islámico.

Creo que la religión es algo que pertenece al ámbito íntimo de las personas y, por tanto, allá cada cual con sus creencias. Pero, dicho esto, me preocupa que la sociedad en que vivimos sea cada vez más nihilista, con la consiguiente pérdida de valores.

Si despojamos a las personas de su componente espiritual, las dejamos reducidas a una carcasa. Pero no es esto solo lo que me preocupa, sino el empeño de algunos políticos de pasar factura a la Iglesia Católica por su comportamiento en algunas circunstancias históricas.

Que la Iglesia Católica tenga que pagar el IBI me parece lógico, lo mismo que creo que en la escuela pública las clases de religión deben de ser extraescolares. Eso sí, también creo que debería de haber una asignatura que estudiara el hecho religioso, algo así como Historia de las religiones, porque la religión ha formado y forma parte de la cultura, y no se puede estudiar, por ejemplo, Historia del Arte sin esos conocimientos previos del hecho religioso, salvo que algún listo quiera suprimir todos los cuadros y esculturas que están inspirados en personajes o hechos religiosos. Pero es que tampoco se puede entender la Historia, así, escrita con letras mayúsculas, sin tener conocimiento de lo que ha supuesto la religión en la conformación de nuestra sociedad.

Y, eso sí, me parece que ni el PSOE ni nadie tiene derecho a suprimir el estudio de la religión en colegios privados. Los padres tienen derecho a elegir la educación de sus hijos.

También creo que la Iglesia Católica debe de tener un reconocimiento especial porque es parte de nuestra cultura, de lo que nos explica a nosotros mismos como individuos y como país.

De manera que Pedro Sánchez, en caso de que gobierne, y tiene muchas posibilidades de hacerlo, tendrá que ser capaz de garantizar la aconfesionalidad o laicidad del Estado y el respeto al sentir religioso de una amplia mayoría de la sociedad para que no se sientan denostados por sus creencias. Y, por favor, que no se olvide de que el estudio de la Historia de las religiones es solo cultura. Sin ese conocimiento previo de la Historia de la religión, insisto en lo de Historia, no en doctrina religiosa, ningún niño en el futuro podría comprender ni la mitad de los cuadros que puedan ver en el Museo del Prado.

Qué tiempos estos en los que hay que recordar que a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Ni "comecuras" ni beatas