Opinión /

Inmaculada Concepción, patrona de la Infantería

Por Gustavo Galarreta 08 Diciembre, 2018 - 16:51

El autor aprovecha el día de su patrona para rendir un homenaje a los hombres que han luchado por defender los intereses de España.

Celebración de la Inmaculada en el cuartel de Aizoáin. PABLO LASAOSA
Celebración de la Inmaculada en el cuartel de Aizoáin. PABLO LASAOSA

Allá por el siglo XVI se escuchaba esta frase: "España mi natura, Italia mi ventura y Flandes mi sepultura". Esta frase la decían los infantes que en tierras holandesas luchaban en los viejos tercios de infantería. El día 8 de diciembre celebran su patrona, la Inmaculada Concepción, a la cual honran desde 1585.

Mucho ha llovido desde aquellos días, pero año tras año, la infantería honra a su patrona, sin cambiar ni un ápice el sentido que les hizo ser respetados en el mundo entero, allá donde se les encomendara una misión, siendo muchos y distantes los frentes abiertos.

Cambian los tiempos y cambia la forma de ver la vida, pero lo que no cambia es la forma ser del infante. Heredero de su historia, sabe que nunca recibirá grandes halagos ni parabienes, solo la recompensa del deber cumplido y el abrazo del compañero. Esta forma de servir a los demás, solo gente de mucha vocación de servicio la puede llevar adelante, y entre ellos se encuentran los infantes.

Coincidiendo con la celebración de la Inmaculada Concepción, el Acuartelamiento de Aizoáin cumple 50 años. Medio siglo en el que los hombres y mujeres del Regimiento América han dado servicio a Navarra, pero también allá donde se les han encomendado las distintas misiones por todo el mundo. Soldados que, orgullosos de pertenecer al arma de Infantería y llevando con honra la boina de cazador de montaña, nunca dudaron en dar lo mejor de ellos.

Los infantes luchan a ras de suelo, hombro con hombro, mirando cara a cara, y eso marca a quienes deciden formar parte de la Infantería. En estos 50 años, el Acuartelamiento de Aizoáin ha sido la casa de miles y miles de navarros que, cumpliendo su servicio militar o desarrollando su carrera militar, dejaron entre esas paredes lo mejor de ellos, que no es otra cosa que los valores de trabajo, abnegación y servicio a la sociedad española que juraron defender.

En el siglo XXI, en el que las nuevas tecnologías y los avances tecnológicos están a la cabeza de todo, todavía no se ha inventado algo que sustituya los valores que empujan al infante a realizar su trabajo allá donde se le encomiende. Muchos son los retos que este nuevo siglo nos depara, y entre ellos están la constante desestabilización y los posteriores conflictos de algunos países, pero si de algo se puede estar seguro, es de que el infante español desempañará a la perfección su trabajo, por muy difíciles que sean las condiciones. Donde se le mande, irá, y sin dudar, cumplirá su misión, ya que es sabedor de que siglos de historia descansan sobre sus hombros.

La coyuntura económica hace que los esfuerzos de los soldados se tengan que incrementar, ya que los presupuestos del Ministerio de Defensa se han visto reducidos en un 3% desde el año 2014, y en un 33% si tomamos la perspectiva desde el 2008. En la actualidad, los compromisos de la OTAN hacen que nuestro ejército esté realizando varias misiones internacionales, siendo los despliegues mas importantes los de Afganistán, Líbano y Mali.

Solo nombrar estos tres teatros de operaciones hacen pensar lo complejo y peligroso que es ser infante en el año 2018, así como lo fue en 1585, pero como antaño sucedió, escaso de recursos pero holgados de valor, los infantes defenderán los intereses de España en cualquier escenario.

Los tres países citados anteriormente pueden resultar lejanos y distante su cultura, pero si por algo se ha reconocido el infante es por el poder de adaptación. Nápoles, Países Bajos, México, Perú, California, Sahara, etc. Estos son algunos de los lugares que con anterioridad han pisado los infantes y en los cuales han derramado su sangre, así que cualquier nuevo escenario no se les hará extraño.

El Ejército de tierra cuenta con 100.000 efectivos aproximadamente, siendo el arma de Infantería la que más soldados aporta a dicha cifra. La modernización de los ejércitos a nivel internacional ha hecho reducir las plantillas y ha hecho también que dichos ejércitos se deshagan de antiguos modelos y tácticas militares ancladas en los tiempos. En esa modernización toman vital importancia los infantes, que con el lema adaptarse o morir, van en vanguardia en todas las acciones, ya sean en el campo de batalla o en las distintas acciones de ayuda en territorio nacional o internacional.

A todos y cada uno de esos infantes que desde el húmedo barro, el caluroso desierto y la helada nieve de las cumbres lucharon por defender los intereses de nuestro país, les rindo mi más sincero homenaje y los felicito en el día de su patrona, que es la de todos los que en su día formamos parte de la Infantería.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Inmaculada Concepción, patrona de la Infantería