Opinión /

Afganistán y Navarra

Por Gustavo Galarreta 05 noviembre, 2015 - 8:47

Después de 14 años el Ejército Español termina su misión en Afganistán, atrás quedan los esfuerzos de miles de hombres y mujeres

por intentar estabilizar una zona en conflicto casi permanente. Esfuerzos que en el caso de los 102 fallecidos en tierras afganas, dieron su vida realizando la misión que les habían encomendado.

El 14 de diciembre de 2001 el Consejo de Ministros autorizó el envío de 190 militares encuadrados dentro de la operación internacional “ Libertad Duradera”. El día 27 de ese mismo mes, el Gobierno decidió entrar en Afganistán bajo el paraguas de la OTAN dentro de la misión ISAF y aumentó el contingente a un máximo de 485 militares.

Es en enero de 2002 cuando parte hacia Kabul la “Agrupación Pirineos” y ahí empieza la relación de Navarra con Afganistán, ya que varios de sus integrantes pertenecían al Regimiento América con base en Aizoáin, todos ellos pertenecientes a su vez a la Brigada de Cazadores de Montaña Aragón I que se unieron a los 3.500 hombres y mujeres de 18 países distintos que tenían la difícil misión de estabilizar el país. Bajo el amparo de la Resolución 1.386 de Naciones Unidas que indicaba el total apoyo al Gobierno de Kabul, apoyando y manteniendo la seguridad para que este pudiera desarrollar sus actividades en un entorno seguro.

En mayo de 2005 se realiza el Afganistán unos de los mayores retos a los que se ha enfrentado el Ejército en los últimos años que no es otro que realizar la apertura de las provincias afganas de Herat y Badghis situadas al oeste del país y que nunca habían tenido contacto con tropas de la OTAN. Ese desafío estaba encabezado por tropas de montaña del Regimiento América. Durante los meses más duros de la misión, los componentes del regimiento  demostraron como los militares navarros fueron punta de lanza en materia de seguridad y prevención formando la primera QRF o Compañía de Reacción Rápida que era quien reaccionaba en primer lugar ante cualquier ataque u hostigamiento de la insurgencia hacia la población civil o hacia las tropas de la OTAN.

Una de las principales tareas de todos los contingentes que han pasado por Afganistán ha sido intentar mantener las escasísimas vías de comunicación, la más importante es la Ring Road, carretera en forma anular que intenta unir las principales poblaciones afganas, ¿por qué es tan importante el mantener abiertas esas líneas de comunicación? Porque es la única manera que tiene el gobierno afgano de llevar los servicios básicos y un soplo de libertad hasta los valles más recónditos, muchas veces en manos de los talibanes que tienen bajo el yugo de su fanatismo a la población afgana. Es en ese esfuerzo de mantener abiertas esas líneas de comunicación donde más ataques han sufrido las tropas españolas y donde las vidas de los militares españoles más peligro han sufrido, como así lo atestiguan las bajas tras ataques insurgentes o los ataques con artefactos explosivos improvisados.

Pero la labor de seguridad y lucha contra la insurgencia no ocupaba la totalidad del tiempo de los militares españoles. Durante estos 14 años, los equipos de Reconstrucción Provinciales del ejército han trabajado sin descanso en la construcción de la infraestructura necesaria para que las poblaciones bajo el amparo de tropas españolas tuvieran un mínimo de cobertura en materia de salubridad, alcantarillado, construcción de edificios gubernamentales, etc. Otra labor de vital importancia ha sido la de los Equipos Operativos de Asesoramiento tanto al ejército afgano como a su policía que poco a poco han ido ganado terreno a los talibanes así como las Unidades de Capacitación y Apoyo.

Pero quien más huella ha dejado en la población afgana a sido el hospital militar ROLE 2, situado en la localidad de Herat donde se situaba la base aérea española. Los militares españoles han sido valorados por la población afgana como uno de los mejores contingentes que han pasado por su país porque además de hacer su duro trabajo con profesionalidad tienen una capacidad de empatía que pocas tropas internacionales tienen.

La presencia navarra en Afganistán acaba con la última rotación del Regimiento América entre los meses de octubre de 2011 hasta enero de 2012. Muchos han sido los navarros pertenecientes a otras unidades del ejército que también han participado en uno de los principales retos del Ejército Español en los últimos años. Sin embargo, su mayor representante ha sido el Regimiento América, una unidad de montaña referente en materia de proyección internacional y nacional de los valores democráticos que la sociedad española intenta trasladar bajo el amparo de Naciones Unidas y OTAN ahí donde le necesitan. Valores democráticos que muchas veces los integrismos tratan de derrotar por la fuerza. Pero siempre hay gente como los componentes de Regimiento América que no dudan en dar hasta su vida porque otros disfruten de la libertad que nuestra democracia nos da y que esta sea proyectada allá donde otros no la tienen y la desean.


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