Opinión / Fue director del Observatorio Internacional de Víctimas del Terrorismo (OIVT) de la Fundación San Pablo-CEU.

De las palabras a los hechos

Por Cayetano González 02 noviembre, 2015 - 23:21

El actual Presidente del Gobierno ha tardado mucho tiempo en comprender y en aceptar que el desafío independentista de Artur Mas, apoyado por ERC y la CUP,

iba muy en serio y no se trataba simplemente de "dimes y diretes" como en un claro ejercicio de frivolidad, dijo Mariano Rajoy tras la celebración de la Diada de hace tres años. Algunos pueden pensar que, como dice el refrán, "más vale tarde que nunca" y puede que tengan razón, aunque habría que añadir que, desde el punto de vista de la respuesta que tiene que dar el Estado de Derecho a este desafío, se ha pasado el tiempo de las palabras y ha llegado el momento de los hechos.

Esa respuesta a lo que algunos -por ejemplo Alfonso Guerra- han calificado como auténtico "golpe de Estado", la tiene que liderar desde el punto de vista político el Presidente del Gobierno, que ya se sabe es más bien poco partidario de coger los diferentes toros que se le presentan por los cuernos, sino que le suele gusta más dejar pasar el tiempo, confiando que eso ayude a arreglar los problemas porque estos se vayan pudriendo. Parece claro que esa ya no es una buena terapia para el desafío secesionista planteado desde Cataluña.

La pasada semana, Rajoy se reunió en el Palacio de la Moncloa con el líder de la oposición, Pedro Sánchez, con el Presidente de Ciudadanos, Albert Rivera y con el máximo responsable de Podemos, Pablo Iglesias. En los comienzos de esta semana, más responsables políticos acudirán a la Presidencia del Gobierno. Lo ideal sería el mayor grado de entendimiento entre aquellas fuerzas políticas que estén de acuerdo en que la unidad de España no se toca y que, desde luego, en ningún caso es tolerable que alguien intente saltarse la ley para conseguir sus objetivos políticos.

A cincuenta días de unas elecciones generales que se presentan muy inciertas en cuanto a sus resultados, el grado de dificultad para lograr ese acuerdo aumenta exponencialmente. Pero a pesar de esa dificultad, el Gobierno de la Nación y de forma más concreta su Presidente están obligados a cumplir y a hacer cumplir la ley, también en este periodo preelectoral. Y por lo tanto, haya o no haya acuerdo con otras formaciones políticas sobre los pasos que hay que ir dando para hacer frente a las decisiones que se vayan tomando desde Cataluña, Rajoy deberá actuar y responder contundentemente con todos los instrumentos que le da nuestro Estado de Derecho. Lo deseable, reitero, es que esa respuesta esté apoyada por más formaciones políticas. Pero si no es así, la responsabilidad recae de manera especial en el Presidente del Gobierno, que para eso, entre otras cosas, le votaron casi once millones de españoles hace cuatro años.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
De las palabras a los hechos