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La música clásica o comerse un KitKat

Por Leire Escalada 01 marzo, 2018 - 8:36

Tras la desgarradora autobiografía 'Instrumental', James Rhodes publica 'Fugas', un singular diario de gira del pianista donde ahonda en los sentimientos y en el increíble poder de la música.

El pianista y escritor James Rhodes defiende en Fugas el maravilloso poder de la música clásica.
El pianista y escritor James Rhodes defiende en Fugas el maravilloso poder de la música clásica.

James Rhodes (Londres, 1975) es pianista y escritor, ama la música clásica y le gusta tener unos cuantos KitKat en el camerino de sus conciertos. Encuentros con el público en los que interpreta obras que le fascinan, melodías maravillosas con las que burla el estrés, la ansiedad, las voces de su cabeza. Es música que le salvó la vida. Rhodes sufrió las violaciones de su profesor de gimnasia cuando era un niño, abusos que le ocasionaron terribles secuelas físicas y psíquicas, y que tuvo la valentía de narrar en su autobiografía, Instrumental, convertida en un bestseller internacional.

Tras este libro de memorias y Toca el piano, en el que explica cómo aprender a tocar un preludio de Bach en seis semanas, el británico regresó a las librerías hace unos meses con Fugas. O la ansiedad de sentirse vivo, un singular diario que recoge cinco meses de gira europea. Pero este es no un diario al uso en el que Rodhes cuenta su tour por prestigiosas salas de conciertos y anécdotas curiosas de un músico al que piden autógrafos y fotos después de su actuación y logra largas colas en sus firmas de libros. No.

En este libro Rodhes vuelve a desnudarse, a escribir con las entrañas y explicar con palabras algo tan difícil de contar y a la vez tan sencillo y habitual de sentir como es el miedo, la inseguiridad, la ansiedad y el dolor. Y lo hace con un estilo genuino, imperfecto, hilarante y absolutamente cercano. Uno confía en Rodhes desde el principio, en lo que le está contando, porque el lector también ha experimientado en algún momento un miedo paralizante; esa voz, a veces terrible, que es uno mismo; el peso de la culpa, los reproches; el fracaso en las relaciones con los demás; cómo el tiempo transcurre a otra velocidad cuando uno sufre o cuando está disfrutando.

Pero este no es un libro triste u oscuro. Al revés. Es un libro luminoso y muy divertido. “Este libro no va sobre mí. Va sobre cómo me siento. Sobre cómo nos sentimos todos, al menos de vez en cuando. Este libro no va de ser feliz. Nunca, ni tú ni yo, seremos plenamente felices. Pero intentarlo puede ser algo maravilloso”, explica el propio músico.

Y en Fugas da buena cuenta de ello, sin maquillar las caídas, el desequilibrio, las noches de insomnio o los días en los que uno no quiere ver a nadie. Sin embargo, tiene ventanas abiertas, está lleno de luz, una luz radiante en la que hay humor y mucho amor por la vida. Y gran parte de esa luz viene de la música clásica, ese salvavidas a veces rodeando, lamenta Rhodes, de esnobismo. Contra ello carga también en la obra, que es todo un canto a la música clásica y a grandes genios como Mozart, Bach, Chopin, Beethoven y Rajmáninov. “Por eso me gusta tanto la música clásica: para mí es el mensajero que logra llegar al alma”, escribe Rhodes.

Rhodes realiza también una importante labor divulgativa, de acercamiento de grandes obras de la historia de la música y la vida de sus autores, de quienes presenta su lado más humano al tiempo que genial. Si lees Fugas, es casi imposible no desear escuchar las obras que propone y que forman parte del programa de sus conciertos. Hay explicaciones musicales técnicas, que en algún punto pueden resultar un tanto densas para los profanos, pero muy pronto el británico vuelve a tomar al lector no iniciado de la mano, invitándole a descubrir más por su cuenta.

Su enamoramiento por la música clásica y su entusiasmo son contagiosos y, si bien no dice que se deguste como uno de esos deliciosos KitKat que le esperan en el camerino (tómate un respiro, toma un KitKat, dice el eslogan publicitario), sí anima a disfrutarla sin miedo, con el corazón abierto, porque está ahí, para todos, aunque no podamos comprenderla nunca del todo. Gracias, Mr. Rhodes.

FICHA

Fugas. O la ansiedad de sentirse vivo. James Rhodes. Blackie Books. 288 páginas. 19,90 euros

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