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El “fake” del Guernica de Picasso

Por Javier Aliaga 17 marzo, 2019 - 9:41

Desde su exhibición en la Exposición Universal de Paris de 1937, el Guernica de Picasso ha sido desprestigiado por sectores reaccionarios. El autor desvela ciertos aspectos de la génesis de la pintura más representativa del siglo XX, en base a un “fake” que circula en Internet.

A la izquierda, el Guernica en el atrio del pabellón español y la fuente de mercurio de Alexander Calder. A la derecha, Picasso ultimando su obra.
A la izquierda, el Guernica en el atrio del pabellón español y la fuente de mercurio de Alexander Calder. A la derecha, Picasso ultimando su obra.

De todos es conocido que las nuevas tecnologías son propicias para la propagación de fakes. Desde hace unos años circula uno en Internet que atribuye al Guernica de Picasso haber sido pintado en homenaje al torero Sánchez Mejías.

ENCARGO

«El cuadro lo encargó el Gobierno Republicano en 1935, por el que paga 150.000 ptas. de la época…». El fake incurre en varios errores. El encargo no se hizo en 1935, año en el que sucedieron 6 gobiernos de centro-derecha, sino en enero de 1937, en plena guerra, con el Gobierno del Frente Popular del socialista Largo Caballero. La pintura fue una donación de Picasso a la II Republica. El pago tenía como objeto cubrir gastos, además de la mudanza a otro estudio -el tamaño del mural 3,5 x 7,8 m no cabía en el 23, rue La Boétie-: el lienzo, el vaciado de las esculturas de hormigón y las planchas de Sueño y Mentira de Franco.

Ni la cantidad, ni la divisa aludidas se ajustan a la realidad. A mediados de mayo de 1937, hubo un primer pago a cuenta por 50.000 francos franceses. A finales de ese mes, la embajada de París, a través de Max Aub, hizo un segundo pago de 150.000 francos. La cantidad de 200.000 francos no era nada desdeñable, significaba el 10% de la construcción del pabellón.

¿ES UN CUADRO TAURINO?

«… y su nombre verdadero es "RECUERDO A MI AMIGO SANCHEZ MEJIAS". Cuando le hacen el encargo se lo dedica a su gran amigo muerto…» La base engañosa del fake es la conocida afición de Picasso por el mundo del toro. Hace años corrió el bulo que su título inicial había sido Corrida, el fake incorpora como novedad, nombre y apellidos del matador: Ignacio Sánchez Mejías. Torero intelectual, perteneciente a la Generación del 27; en 1934, tras una grave cogida, murió por gangrena -inmortalizado por Federico García Lorca en Llanto por Ignacio Sánchez Mejías-.

En el Guernica encontramos, según Rudolf Arnheim: «nueve figuras, cada una de ellas en su papel diferente y claramente distinta de las demás: cuatro mujeres, un niño, una estatua de un guerrero, un toro, un caballo y un pájaro.» Por tanto, la estatua yaciente no es un torero, sino un guerrero –se confirma en los dibujos preparatorios-, la empuñadura de la espada no es la de un estoque, tampoco hay otros signos taurinos.

En el sentido opuesto, tampoco encontramos aviones; ningún atisbo identificativo de la destrucción de la villa foral. La opinión general es que no se trata de un cuadro de guerra. Cuando Picasso pinta la guerra, lo hace sin simbolismos, véase el mural La Guerra y la Paz (1952) de la capilla del castillo de Vallauris.

Las claves para interpretar el Guernica, las explicó el autor en 1947: «el toro es un toro, el caballo es un caballo... es necesario que el público, los espectadores, vean en el caballo, en el toro, símbolos que interpreten como ellos los entiendanque el público vea aquello que quiere ver».

A pesar de todo, la reminiscencia taurina está en la propia obra del pintor malagueño, ya que todos los elementos del Guernica se encuentran en el aguafuerte Minotauromaquia de 1935, el minotauro sustituye al toro, manteniendo el caballo convulsionado y las mujeres. Para Larrea «La semejanza es tan profunda que nunca podría comprenderse cabalmente el Guernica, como él en blanco y negro, sin ese punto de referencia.»

Arnheim compara ambas obras «Es más, si invertimos izquierda y derecha [Minotauromaquia]–alternativa que siempre ha de ser considerada en un aguafuerte, que es invertido en el proceso de impresión- hallamos una distribución casi idéntica en ambas composiciones.»

Aguafuerte Minotauramaquia.

INICIO DEL MURAL

«…lo tenía finalizado en Febrero de 1937, y cuando ocurre el bombardeo de GUERNICA, estaba ya colgado en el pabellón de España, en la Exposición Universal de París.» Picasso ni siquiera pudo iniciar el mural en esa fecha; el contrato de alquiler del estudio en el 7, rue des Grands Augustins -según Juarranz-, lo formaliza a finales de febrero y el primer pago a primeros de marzo.

A mediados de abril, el Gobierno francés anuncia que la Exposición Universal de París no abriría el primero de mayo, como estaba previsto, aplazando su apertura hasta el 25 de mayo. El 26 de abril, tuvo lugar el bombardeo de Guernica; dos días más tarde, el comisario español José Gaos envió una carta manuscrita a Picasso, comunicándole la prórroga y azuzándole para la entrega del mural: «Nuestro Gobierno y nosotros tenemos el más decisivo y comprensivo interés porque nuestro pabellón abra en la misma fecha…me permito esperar que el 25 de mayo su gran lienzo»

Sea por el bombardeo, sea por la presión del comisario, el primer boceto está fechado el 1 de mayo. Para el 11 de mayo Picasso había dibujado 22 bocetos, ese día su amante Dora Maar fotografió el primer estado del lienzo. Pese al intento desesperado de Gaos de acelerar la apertura del pabellón español, éste abriría mes y medio después de la inauguración de la exposición, el 12 de julio de 1937.

¿QUIÉN PUSO EL TÍTULO?

«El nombre "Guernica" se le ocurrió en Junio de 1937 al delegado de Cultura de la Generalitat». El fake falsea también este detalle. La autoría del título se debe a los amigos bobos (en francés bourgeois-bohême burgués-bohemio) de Picasso, entre ellos: el poeta Juan Larrea, el poeta comunista Paul Eluard, el escritor José Bergamin y Christian Zervos.

Larrea lo explica en su libro: «¡GUERNICA!, exclama alguno. Tal vez fue Paul Eluard que componía por entonces su Victoire de Guernica. Tal vez Christian Zervos, el director de «Cahiers d'Art» ... Tal vez los dos en mancomún, como adelantados de una voz de pueblo que enseguida Picasso hará suya. Así al menos se lo oyó pronunciar quien esto escribe antes de que al cuadro se le asignara título. ¡Guernica! De este modo, voce populi, el nombre de la villa vasca se ha incorporado a la historia de las artes»

¿SE TITULÓ EL CUADRO EN EL PABELLÓN?

No, al respecto encontramos dos pruebas. La primera es la carta enviada por Max Aub, el 28 de mayo, al embajador Araquistáin –fue la prueba certificativa de la propiedad que presentó España al MOMA-. Tengo serias dudas de que sea auténtica, aquel día Araquistáin ya no era embajador en Francia -había presentado su dimisión el 21-, el 27 Ángel Ossorio había sido nombrado en su puesto.

El texto dice así: «A pesar de la resistencia de nuestro amigo a aceptar subvención alguna de la Embajada por la realización del "Guernica", ya que hace donación de este cuadro a la República española, he insistido reiteradamente en transmitirle el deseo del Gobierno de reemborsarle[sic], al menos, los gastos en que ha incurrido en su obra…le he extendido un cheque por valor de 150.000 francos franceses »

La segunda prueba, es una entrevista a Picasso, los escritores la referencian del libro de H. Barr, Jr., desconociendo que se publicó el 18 de junio en El Pueblo de Valencia y en La Voz de Madrid. Manuel Aznar –abuelo de José Mª- había publicado en el Diario de la Marina de La Habana, unas supuestas declaraciones de Picasso quejándose del peligro que corría el patrimonio artístico español amenazado por la “barbarie roja”.

El pintor niega rotundamente lo publicado en Cuba, se posiciona con el Gobierno legítimo y reconoce haber aceptado su nombramiento como director del Museo del Prado -el fichaje estrella de Picasso tuvo dos nombramientos: el primero el 19/09/1936 como Pablo Picasso Ruiz y el segundo, unos días más tarde para corregir el error, ya como Pablo Ruiz Picasso-.

Las dos pruebas de la denominación del Guernica: El Pueblo y la sospechosa carta de Max Aub.

Seguidamente manifiesta: «Actualmente estoy pintando para el Pabellón Español de la Exposición de Paris, un gran “paneau” que lleva el título trágico de Guernica y una colección de aguafuertes titulada “Sueño y mentira de Franco”... En ellos está perfectamente reflejada mi opinión sobre la casta militar que ha hundido a España en el dolor y la muerte.» En definitiva, el lienzo cuando salió del estudio de la rue des Grands Augustins tenía como título Guernica.

SU ÚLTIMO SIMBOLISMO

Picasso dejó por escrito que el Guernica vendría «una vez que las libertades públicas sean restablecidas en España». En 1981 el abogado Maître Dumas, albacea testamentario del cuadro, consideró que el régimen instaurado con la Constitución del 78 cumplía dicho requisito, por lo que dio orden al MOMA de Nueva York para traslado del cuadro a Madrid.

En el Guernica podremos buscar muchos simbolismos, el más reciente nos lo proporcionó su venida, ya que representó la reconciliación de la dos Españas y el reconocimiento internacional de la instauración de la democracia. Desgraciadamente, en este país algunos se empecinan en no verlo así.

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El “fake” del Guernica de Picasso