Blog / El espejo de la historia

La corrupción salpica al PNV

Por Javier Aliaga 09 enero, 2020 - 8:56

La Audiencia de Álava ha publicado recientemente la sentencia del mayor juicio de corrupción del País Vasco, cuyos principales condenados eran dirigentes del PNV cuando estalló el caso.

El ex diputado foral de Administración Local y Equilibrio Territorial Alfredo de Miguel. EUROPA PRESS
El ex diputado foral de Administración Local y Equilibrio Territorial Alfredo de Miguel. EUROPA PRESS

Días antes de Navidad, la Audiencia de Álava ha publicado los más de mil folios de la sentencia del mayor caso de corrupción del País Vasco, condenando a los que fueron destacados dirigentes del PNV. El ‘caso De Miguel’ denominado así por el cabecilla de la trama corrupta Alfredo de Miguel apodado ‘Txitxo’, que era, cuando estalló el escándalo, número dos del PNV alavés, diputado foral y vicepresidente de Caja Vital.

Fueron necesarios 10 años de instrucción y once meses de vista oral para juzgar a 26 imputados entre los cuales se encontraban cargos, militantes y ‘fontaneros’ del PNV, la mayoría con lazos de sangre y de amistad con ‘Txitxo’; que actuaba, según la testigo principal, “como un padrino”.

La contundente sentencia da como hechos probados que integraban una “trama delictiva” o “red societaria y personal… para aprovechar las relaciones políticas y/o administrativas por su pertenencia al Partido Nacionalista Vasco (PNV)para obtener un ilícito beneficio económico destinado a su enriquecimiento personal y de terceras personas”.

El objetivo del entramado era “Obtener –según la sentencia- irregularmente contratos o adjudicaciones públicas de diferentes Administraciones o entes públicos gobernados por el partido en el que militaban (PNV)… llegando a cobrar o percibir en base a dichas contrataciones y en diversas ocasiones cantidades dinerarias por trabajos que nunca fueron realmente hechos.”

El dinero llegaba con el cobro de comisiones, popularmente conocidas como mordidas, de los que “obtuvieron adjudicaciones de contratos de diversos entes públicos”. Los cobros se ocultaron a las haciendas forales “en negocios jurídicos o contratos simulados y que no se ajustaban a la realidad”, utilizando una intrincada red de “empresas pantalla… para percibir cantidades ilegales o ilícitamente percibidas por trabajos que, en variadas ocasiones, no fueron materialmente realizados”

Con todo, las penas son benévolas con respecto a las peticiones del fiscal. De los 26 acusados, 11 han sido absueltos -9 llegaron a pactar con la Fiscalía a cambio de reducción de penas-, los 15 restantes han sido condenados a penas de cárcel, multas e inhabilitación. De éstos, tan sólo 7 ingresarán en prisión cuando el Tribunal Supremo revise los recursos; mientras el fallo no sea firme disfrutarán de libertad.

De Miguel ha sido absuelto del delito de coacciones, pero ha sido condenado como autor de graves delitos: tráfico de influencias, prevaricación, cohecho, falsedad en documento mercantil, malversación de fondos públicos, asociación ilícita y blanqueo de capitales. Por los cuales, es merecedor, según los jueces, de 13 años de prisión -el fiscal había pedido 29 años-. A los otros dos miembros de la dirección del PNV alavés, Ochandiano y Tellería, para los que el fiscal había pedido 13 años de prisión, les han caído 7 años y 6 años respectivamente.

Entre los tres afrontarán además el pago de una multa que asciende a 700.000 €. Sus cónyuges también fueron imputadas, dos de ellas son condenadas a un año y seis meses de cárcel, mientras que la de Tellería ha sido absuelta. Circunstancialmente, el cerebro del entramado ha sido beneficiado con una atenuación de la pena; no cumplirá más de 9 años de prisión por errores en la instrucción que provocaron “dilaciones indebidas” y que prolongaron el proceso injustamente.

Se mire por donde se mire, el gran beneficiado de la sentencia es el PNV, que ha recibido un doble olentzero. En primer lugar, el fallo judicial ha aflorado ‘casualmente’ cuando mejor convenía para los intereses peneuvistas, sin perturbar el apretado calendario electoral de 2019: ni en las dos elecciones generales, ni en las municipales, ni en las europeas, ni por supuesto en las autonómicas de Navarra.

En segundo lugar, la redacción de la sentencia, a diferencia de la Gürtel del PP, no deja fisura a la interpretación de que las mordidas hayan ido a parar a las arcas del partido. Todo ello a pesar de que el fallo reconoce, como hechos probados, que la trama actuó en nombre de las instituciones y del PNV y que De Miguel utilizó su despacho oficial en la Diputación de Álava y la dirección de correo institucional para reclamar la mordida a la denunciante.

Conocida la sentencia, el lehendakari Urkullu –presidente el EBB cuando se produjeron los hechos- ha pedido “disculpas” recalcando que fueron “actos particulares”. Mientras que el PNV en boca del actual presidente del EBB Ortuzar, ha declarado que “su partido nada tiene que ver con los hechos”, para acabar pidiendo “perdón”. Egibar representante del sector más radical y soberanista del PNV, al que estaba vinculado ‘Txitxo’, y que durante la instrucción proclamó su inocencia en varias ocasiones, ha tardado varios días en reconocer la “conducta delictiva” de los condenados.

Sin embargo, la equidistancia mostrada con los condenados por el Gobierno vasco y el partido es ficticia. Cuando dicen “tolerancia cero contra la corrupción” es de cara a la galería, porque el ya condenado ‘Txitxo’ continúa amparado bajo la boina sabiniana: sigue trabajando para la empresa IKT de la Fundación HAZI vinculada al Gobierno vasco. Sabe demasiado. Del mismo modo, Ochandiano trabaja para el Parque Tecnológico de Zamudio. Urkullu ha adelantado que De Miguel seguirá en su puesto, al que accedió sin oferta pública de empleo, hasta que el Tribunal Supremo confirme la sentencia.

Ante el fallo la reacción del resto de partidos ha sido dispar. El PSOE (PSE) socio del PNV en el Gobierno vasco, no ha querido hacer críticas teniendo la reciente sentencia de los ERE de Andalucía. Los del PP piden responsabilidades políticas y la dimisión de Urkullu, quieren quitarse la espina de la moción de censura, apoyada por el PNV, que tumbó el Gobierno de Rajoy.

El más crítico ha sido EH Bildu, presupone que es la “punta del iceberg”, su coordinador general Otegui ha publicado en redes sociales “Nadie nos puede convencer ya de que esto es una excepción y no la regla". La izquierda abertzale pone en tela de juicio que los dirigentes del partido desconocieran las actividades ilícitas de ‘Txitxo’. Así Iriondo en Gara lo interpreta “El PNV se marca un infanta de Cristina de Borbón”, porque es difícil creer que nadie del ABB escuchó nada sospechoso, nadie supo de las actividades delictivas de la trama.

Los batasunos han aprovechado el fallo judicial para lanzar una campaña preelectoral atacando al partido aranista “todo tiene su origen en un sistema que hace posible la corrupción”. El tono ha ido in crescendo hasta que Ortuzar cortó por lo sano replicando a los proetarras: “si ha habido aquí corrupción en el país, ha sido la derivada del impuesto revolucionario, en la que ellos se han beneficiado activa y pasivamente".

En Navarra el ‘caso De Miguel’ ha pasado inadvertido pese a que el PNV –enmascarado como Geroa Bai-, es socio del Gobierno de Chivite y tiene un hombre de carné -presidente del NBB- al frente del Parlamento. Me pregunto si Kontuz! que orquestó hace unos años una escandalera mediática contra dirigentes de UPN, en lo que no hubo ni juicio, ni condena, harán lo mismo con el PNV. A que no.

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