rosa

¿Quién se ocupa de los excluidos sociales?

Cuando falta un mes para que volvamos a las urnas, los políticos siguen inmersos en disputas absurdas que se ha demostrado no llevan a ninguna parte, ni siquiera sirven para formar gobierno.

Corazones de papel

Pocas veces he sentido tan profundamente esa sensación de orfandad que sentí el miércoles pasado cuando a las 8 de la mañana acudí a comprar los periódicos y me encontré con un hueco difícil de llenar, el del diario El Mundo, que por primera vez desde su aparición nos dejaba huérfanos.

Envidia de los himnos

Llevo una temporada dándole vueltas en la cabeza a algo que nunca antes me había preocupado: la envidia, envidia sana como decían nuestros mayores, a los himnos y banderas de algunos países y sobre todo al respeto que muestran los ciudadanos de esos lugares cuando suena en actos oficiales.

El mundo del toro se moviliza

Es indudable que tanto los antitaurinos como los que están en contra del maltrato animal van ganándole terreno a los defensores de la fiesta. 

La cara B de la vida

Analizando las propuestas de los partidos políticos que han concurrido a las últimas elecciones, sobre la sociedad que pretenden construir de cara a los próximos años, no puedo por menos que volver la vista hacia un hombre Mohamed Yunus, fundador de Grameen Bank y Nobel de la Paz, pionero de los microcréditos que tanto han ayudado a esas mujeres que por haber nacido en Bangladesh son consideradas ciudadanas de segunda.

Rosa, rosae

Y venga declina, y venga declinar todo el mundo estas semanas. Creo que desde mis tiempos de BUP y COU donde arrastré Latín como un ceporro no había oído hablar tantas veces seguidas de declinar.

Estimada Rosa

Me gustaría no tener que escribirte esta carta. Sin embargo, me veo en la obligación de hacerlo después de leer una entrevista reciente en la que hacías una referencia directa a mi persona. Espero que comprendas la necesidad de estas líneas para puntualizar algunas cuestiones que considero esenciales.