nadia

¿Quién protege a Nadia?

Los padres de Nadia, la niña que padece una enfermedad rara y que todo indica que se convirtió en un negocio para ellos, para lo que no dudaron en mentir, en engañar, en extorsionar y en convertir una enfermedad en un modo de vida, están ya condenados.

Toma chocolate, paga lo que debes

Toma chocolate, paga lo que debes

Leo la historia del padre de Nadia y recuerdo esta canción cantada por La pequeña compañía sonando en el casete del coche en algún viaje o alguna mañana de fin de semana en casa.

Caso Nadia: las sentinas del tabú

A resguardo de lo que determinen en su día los tribunales, del comportamiento de Fernando Blanco, el padre de Nadia, se desprendería la comisión de dos delitos, uno infinitamente más grave que el otro.

A Fernando Blanco, padre de Nadia

Señor: No me dirijo a usted de ninguna forma porque, naturalmente, me resulta muy difícil tenerle en estima pero tampoco quiero participar en su linchamiento ni soy quien para juzgarle; de eso se encargarán en todo caso los tribunales.

Caridad o justicia, gato por liebre

No siempre, pero sí en la mayoría de los casos, un timo necesita para perpetrarse la interacción de dos entes, timador y víctima, que comparten sutilmente (o no tan sutilmente, como en el "timo de la estampita") un mismo sentimiento movilizador: la codicia.