• domingo, 01 de agosto de 2021
  • Actualizado 07:57

 

 
 

Feijóo

Estoy avergonzado

Confieso a los lectores que siento mucha vergüenza al comenzar a darle al teclado, imagino que parecida vergüenza a la sentida por una mayoría de españoles ante el sinsentido de los partidos y de sus dirigentes, que parecen estar jugando al ajedrez sin tener ni idea sobre cómo se juega a eso.

El triunfo de la moderación

La primera reflexión es obvia: las elecciones vascas y gallegas tienen dos claros triunfadores: Iñigo Urkullo y Alberto Núñez Feijoo.
 

El sucesor

Junto al vasco Iñigo Urkullu fue el gran vencedor en la noche electoral del pasado domingo. Su tercera mayoría absoluta consecutiva en Galicia le catapulta a ser el relevo natural de su paisano Mariano Rajoy, cuando este tenga a bien, o las circunstancias le obliguen, dar un paso atrás y dejar la presidencia del PP, cosa que de momento no parece probable.

Feijóo y Urkullu

Todas las encuestas les dan como los grandes vencedores de las elecciones gallegas y vascas del próximo domingo.

Feijóo y Cataluña

Mariano Rajoy llegó al poder en el Partido Popular de la mano de José María Aznar, por designación, pero no tardó en tener dificultades para hacerse con el partido, en parte debido al rechazo de los sectores más jacobinos y...

A vueltas con España - Feijóo no solo juega en Galicia

Ante la crisis institucional que vive España -un país sin Gobierno-, septiembre será un mes de especulaciones políticas pero no de resultados prácticos. Hasta que pasen las elecciones gallegas y vascas del 25-S, los implicados en la...

La apuesta de Feijoó

Galicia suele ser un 5% de España en casi todo pero el PP de Galicia es algo más que un 5% del PP de España. Y no solo por su porcentaje de militantes,

¿Soraya, mejor que Feijóo?

Los carteles de Soraya Sáenz de Santamaría en las farolas de Madrid, incluso delante de la sede popular de Génova,

Rajoy, como Hamlet, se cuestiona casi todo

Puede que no sea excesivamente afortunado comparar ahora a Mariano Rajoy con un Hamlet ante momentos decisivos, pero es una comparación que últimamente se me pasa mucho por la cabeza: ser o no ser...