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El odio (abertzale) en tiempos del corona

El Ejeército recorre las calles de Pamplona durante la crisis del coronavirus y del estado de alerta. MIGUEL OSÉS

Estos tiempos señalados y delicados de la historia ponen de manifestó lo que somos. Nuestras virtudes y defectos. Qué fácil es hacer el ridículo cuando menos toca.

El Ejército en Pamplona

El ejercito recorre las calles de Pamplona durante la crisis del coronavirus y del estado de alerta. MIGUEL OSÉS

En el mundo de las emergencias hay una máxima que dice; si no vas a sumar por lo menos no restes. 

Un ejército desconocido

Uno de los grandes déficit españoles es el terco desconocimiento de nuestra propia historia. Una ignorancia que, unida a clichés y sectarismos ideológicos, se traduce en desafecto y desprecio.

Pacifistas neuróticos

Cada vez que las fuerzas del Ejército salen a desfilar por las calles, hay un puñado de pacifistas neuróticos que sufren pruritos y náuseas.

Ada o el ardor (y el Ejército)

Hace unos días, a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, le dio un ardor y se comportó de forma grosera y antidemocrática con dos militares que estaban al frente del stand de las Fuerzas Armadas en la Feria de la Educación para exponer la oferta educativa que llevan a cabo en España.

La fina piel de Colau

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, a través de twitter, convertido en canal privilegiado para las ocurrencias, sentimientos e información, nos ha hecho saber que los dos militares que educadamente le tendieron la mano para saludarle lo que en realidad hicieron fue cortarle el paso.

Fobia al ejército

Proponemos un hecho histórico para que el lector adivine si se trata o no de una falsedad.