edad

Una cierta edad

Una cierta edad

Llevo un tiempo escuchando esto de que ya tengo una cierta dad, o que no sé quién la tiene, o es una cierta edad para hacer tal o cual cosa, ¿les suena? Suelen decirlo quienes se quieren justificar por algo que no hacen curiosamente, pero ya empieza a tocarme las narices.

¿A tu edad?

¿A tu edad?

Es la pregunta del millón, una especie de mantra que se ha extendido como limitador de las posibilidades personales pero, ¿qué es lo que limita? ¿La estructura o la capacidad? Incluso la predisposición me atrevo a decir.

La orgía de las prejubilaciones

Hubo un tiempo, en España, en que no se llegaron a atar a los perros con longanizas, pero a las empresas con beneficios -repito: con BENEFICIOS- se les permitía ajustar plantillas con prejubilaciones al ciento por ciento de pensión, una parte a cargo de la empresa y, algunas veces, a cargo de su bolsillo y el mío.

Los ausentes

Van y vienen a ninguna parte. Me refiero a sus señorías. Los diputados elegidos en las últimas elecciones apenas tienen nada que hacer y