curva

La curva de la vida

La curva de la vida

Un corredor australiano salva su vida de pura coña en un lance que demuestra lo milagroso de unos encierros que nunca son la carnicería que podrían.

La curva más limpia

De pequeño, los encierros «rápidos y limpios», esos que duraban unos dos minutos y medio, me decepcionaban. Yo quería sangre, cornadas, volteos, pisotones, caras desencajadas, ambulancias. Que me devuelvan mi dinero, y el madrugón,...