Editorial

El candidato de Podemos en Navarra vuelve a mostrar el lado más sectario y radical de su partido en Navarra, fiel aliado del nacionalismo vasco. 

Del Gobierno foral y la policía autonómica poco se podía esperar a estas alturas, pero la Delegación del Gobierno ha hecho dejación de funciones para permitir un delito anunciado con días de antelación. 

Los nacionalistas de Sabino Arana muestran su queja por las pintadas de los radicales, sus socios de gobierno a los que ellos siempre han blanqueado.