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Opinión / Periodista y escritora

Madrid se llena de pianos

Por Rosa Villacastín 16 octubre, 2015 - 2:18

Madrid tiene estas cosas, a veces sorprendentes. Un día vas por la calle viendo escaparates tranquilamente cuando de pronto te topas con un grupo de personas

que escuchan extasiados cómo un muchacho de no más de 12 años está tocando el piano. Han leído bien, en plena calle de Serrano y colocados estratégicamente la Fundación Jesús Serra en colaboración con los organizadores del Concurso Internacional de Música Maria Canals, instalaron el miércoles pasado 8 pianos de cola, 23 de gran cola, y seis de media 3/4, con el fin de que todos aquellos que quisieran interpretar alguna de sus obras favoritas pudieran hacerlo. De hecho fueron muchos los jóvenes que participaron, algunos verdaderos virtuosos, otros con más ganas que oficio, pero todos con verdadera vocación.

No es la primera vez que se organiza en Madrid una jornada cultural de este tipo, con el fin de fomentar la pasión por la música. Ya se ha hecho en otras ciudades como Barcelona y Bilbao. De hecho esta es la cuarta edición, y ojalá que no sea la última y que ésta se extienda por otras grandes ciudades españolas.

Que los pianos se hayan instalado en Serrano tiene su explicación: se trata de una calle ancha, con aceras y rincones donde es fácil instalar los pianos, y además se puede ir de un lugar a otro sin necesidad de caminar demasiado lo que facilita la movilidad de la gente, así como la asistencia de numerosos estudiantes que el miércoles tuvieron la oportunidad de demostrar ante un público seguramente muy diferente al que habitualmente acude a los conciertos del Auditorio sus dotes artísticas.

A medio día el ganador de la 59 edición del Concurso Internacional de Música María Canals, el pianista Stanislav Khristenko, ofreció un concierto en la plaza de Colón, al igual que lo hizo el compositor Juan Antonio Simón y el violinista Serge Maibozoda, que resultó todo un éxito.

Por la noche y como broche de oro a una jornada cultural que cada año reúne a más y más entusiastas, se celebró en el Auditorio Nacional un concierto de la Orquesta Sinfónica de Madrid bajo la dirección de Víctor Pablo Pérez, con la participación del pianista Khristenko que interpretó el concierto para piano y orquesta número 2 menor de Serguéi Rachmáninov.

A veces los políticos pretenden justificar la falta de iniciativas como la de la Fundación Jesús Serra, porque dicen que no interesa a la gente. No parece que ese sea el problema según los organizadores, veteranos ya en este tipo de actos, que dieron comienzo hace cuatro años en el Paseo de Gracia de Barcelona y que están resultado todo un éxito, como no podía ser de otra manera, tratándose como se trata de acercar las artes al ciudadano de a pie.


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