Opinión / Licenciado de Derecho.

Uxue Barkos, Navarra.com y la libertad de información

Por Pedro M. Mugueta Leceta 02 abril, 2017 - 23:42

El autor analiza el próximo juicio de Uxue Barkos ante el Tribunal de Cuentas y el intento de la presidenta de coaccionar al medio que ha informado sobre sus dietas en Pamplona.

Sorprendentemente y contra toda reacción de normalidad democrática la presidenta del Gobierno de Navarra anuncia una querella por injurias y calumnias contra Navarra.com y su director por informar de un hecho incontestable: que el 31 de mayo el Tribunal de Cuentas estudiará sobre las presuntas irregularidades en el cobro de dietas, por parte de Uxue Barcos cuando era diputada en el Congreso de Madrid y concejal en el Ayuntamiento de Pamplona.

La irregularidad podría ser manifiesta: la política navarra cobraba dietas en Pamplona mientras estaba en Madrid, sin  asistir a las sesiones del consistorio pamplonés.

Estamos ante un posible caso de corrupción, como corrupción fue el cobro de dos dietas escandalosas en un mismo día en uno de los organismos de Banca Cívica, aunque se asistiera en dos momentos continuados.

Dieta es una percepción diaria por asistencia a las sesiones. Quien cobra dos dietas en un día sobrepasa la norma de dieta y abusa. Y también defrauda dinero público quien cobra dieta sin haber asistido a la sesión municipal. Es un fraude, se sancione o se tolere. Si una persona cobra por día trabajado y no acude al trabajo ese día, no tiene derecho a cobrar. Regla elemental que la entiende todo el mundo.

La reacción democrática justa ante ese abuso o fraude es la devolver el dinero percibido indebidamente y si la cantidad cobrada por Uxue Barkos alcanza muchos miles de euros, no entendemos cómo la presidenta no ha devuelto ya ese dinero a las arcas municipales para estar en paz con la hacienda que cobró de modo irregular y con su conciencia de ejemplaridad  fiscal, como corresponde a una presidenta del Gobierno de Navarra.

Aunque Uxue Barkos quedara libre de cargos ante el Tribunal de Cuentas, debería devolver los euros cobrados presuntamente sin asistir a las sesiones simplemente por dar ejemplo a todos los ciudadanos. ¿Qué el Ayuntamiento pagaba las dietas sin la asistencia a las sesiones, admitiendo la firma posterior o la firma de cualquier compañero? La irregularidad en el procedimiento no exime de la responsabilidad  en la irregularidad del cobro.

LA INFORMACIÓN DE NAVARRA.COM

La información publicada  sobre este tema en Navarra.com cumple con todos los requisitos  legales y profesionales. La diligencia  profesional empleada en todo el proceso, desde la primera investigación descubierta por Ignacio Murillo hasta la entrada de las dietas en el Tribunal de Cuentas.

Parece que el anuncio de una querella por injurias y calumnias por este tema significa que Uxue Barcos no  ha sabido encajar la realidad con entereza y sin rabietas. A veces el poder endiosa tanto que no se admite la mínima expresión de crítica a sus actuaciones. Este berrinche de la presidenta del Gobierno de Navarra se comprende menos al recordar que Uxue BarKos fue y es periodista y conoce bien el papel de los medios de comunicación social. En una sociedad abierta.

Recientemente estuvo en Pamplona en actual director del Washington Post. Martin Baron y definió al periodista afirmando que el periodismo  es “pedir cuentas al poder”. Eso es lo que ha realizado con sensatez y diligencia Navarra.com e Ignacio Murillo. Los medios de comunicación – y hoy ya no se puede prescindir de lo que informan a través de Internet- deben ser los eternos vigilantes del poder político. Para esta función social se requiere que sean independientes y no caigan  en manos del poder político.

Otra cuestión es que  el poder y los partidos políticos pueden convertir  a medios de comunicación en simples  extensiones de su función política. Cuando esto ocurre  estamos ante la denominada “prensa de trinchera” que hoy integra a  medios digitales, emisoras de radio y televisiones.  De “pedir cuentas al poder” a ser  voceros de sus postulados va un abismo.

La dependencia de la información y de los medios respecto al poder político no solo afecta al público en general sino también, de modo particular,  al sistema político. Sin independencia y libertad de información se resienten las decisiones democráticas de los ciudadanos tanto en la elección de gobiernos, parlamentos y ayuntamientos como en su control.

Una  declaración  famosa  y certera del que fuera director de Le Monde,  Claude Julien, y analizada por Antonio Papell en  “El periodista frente al ante el poder”,  resume el planteamiento general del periodismo y del papel del periodista verdadero. “Las verdades del poder, poder del Estado, poder de los partidos de la oposición, poder del dinero, poder de los que orientan y deciden, no pueden ser las verdades del periodista. El que quiera pensar y escribir (como periodista) no tiene más solución  que revelar  lo que todo poder se esfuerza en ocultar”.

Esto es lo que hizo – revelar lo que el poder político ocultaba-  el director de Navarra.com en 2013 cuando trabajaba en Diario de Navarra: descubrir  el caso de las dietas irregulares cobradas  por las formaciones políticas del Ayuntamiento de Pamplona y especialmente por la actual presidenta del Gobierno de Navarra.

Las informaciones que buscan la verdad  de lo que ocultan los políticos deben estar dirigidas hacia los ciudadanos para que tengan los datos suficientes para  poder elegir y controlar  al poder en cualquiera de sus dimensiones: Estado, Comunidades Autónomas  y Ayuntamientos… Una verdadera democracia  necesita  que los ciudadanos  estén convenientemente informados

El servicio  a los hechos, y sobre todo a la verdad exige  mucho más trabajo e integridad que en otras épocas por  el ruido y la confusión de tantas  informaciones interesadas  y pagadas por el poder, el dinero  y los partidos políticos. Lo escribía ya Montesquieu . “Toda persona o grupo que tiene poder  acaba abusando de ese poder, y va hasta donde encuentra límites”.

En mi opinión dar el voto a una persona que cobra dos dietas  al día o que cobra dietas por sesiones a  las que no asiste… es un fallo democrático  porque ese abuso, fraude o corrupción no merece el sufragio de apoyo en las urnas. Al  margen de lo que pueda decir el Tribunal de Cuentas la publicación de esas verdades  representa una acción informativa  digna de alabanza y honor profesional porque beneficia a la sociedad en general y a los ciudadanos en particular que han sido conocedores de cómo se cobra el dinero público. Con escaso control.  

Amenazar con querellas por injurias y calumnias por descubrir unas acciones políticas irregulares no significa otra cosa que tratar de amordazar a periodistas libres e intentar desviar la atención del centro de la cuestión. Estas amenazas son propias de sistemas totalitarios o procedimientos para causar temor en profesionales de la información.  

Para cualquier persona normal, lo primero que debieran hacer las personas que han cobrado dietas sin asistir a las sesiones de trabajo es pedir perdón a los ciudadanos  y devolver el dinero percibido.    


Uxue Barkos, Navarra.com y la libertad de información