Opinión / Su trayectoria profesional está estrechamente vinculada al mundo de la radio.

Vencedores y vencidos

Por Luis del Val 31 mayo, 2016 - 7:53

En las guerras, los vencedores y los vencidos aportan un montón de cadáveres, porque ningún bando sale incólume de la contienda, pero en las batallas empresariales, los generales que llevan a la tropa accionarial a la ruina, suelen salir más ricos y sin ningún rasguño.

Más aún, el general que conduce la empresa al declive, en la mayoría de los casos, ni siquiera es la persona que controla más tropas, o sea, más acciones, lo cual pondría a un Carlos Marx resucitado al borde de un traumático ataque de nervios, tras comprobar que el control de los medios de producción no está en manos de los capitalistas, sino de esos esclavos libertos, que son lo ejecutivos. Vamos, como para empezar una nueva redacción de "El Capital", al fallar una de las premisas fundamentales. Si a ello añadimos que el materialismo histórico salta hecho añicos, porque la Yihad -la más perturbadora y revolucionaria de las fuerzas mundiales- no quiere dinero y beneficios, sino que todos recemos a Alá, habría que resucitar otra vez a Engels para ver cómo recomponemos esto, o solicitar la pedantería elusiva del profesor Iglesias Turrión que nos explicaría que Alá es un significante en disputa, tras lo cual habría que relajar la vigilancia en los aeropuertos, ordenar que los servicios secretos se vayan a dormir y aguardar en nuestra cama a que venga un entusiasta a cortarnos el cuello con un cuchillo de filo exquisito, mientras la disputa sobre el significante la dirimen nuestros nietos esclavizados.

En la guerra del Banco Popular, los autores de la ampliación que les han vaciado los bolsillo a los accionistas, se han subido sus indemnizaciones casi un 40%, hasta los 76 millones de euros, lo cual significa que, salga mal o bien la operación, ya hay unos vencedores debidamente anunciados, con un plan de pensiones que alcanza hasta los 8 millones de euros para antiguos y recientes directivos. Enhorabuena. Salga bien o mal, los ejecutivos ya se han recompensado por su esfuerzo. Y no hay duda: son los vencedores, sin un solo muerto.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Vencedores y vencidos